El copiloto de FlyDubai con antecedentes extremistas estuvo a punto de convertir un vuelo a Tel Aviv en tragedia
Un copiloto vetado por extremismo puso en riesgo a 182 pasajeros en un vuelo a Tel Aviv.

Un vuelo de FlyDubai con destino a Tel Aviv, que llevaba a bordo a 182 personas, estuvo a punto de convertirse en una catástrofe cuando el copiloto, previamente inhabilitado por posesión de material extremista, intentó sabotear la aeronave. La maniobra provocó una brusca caída que dejó al capitán gravemente herido y encendió el debate sobre los protocolos de seguridad en aerolíneas de Oriente Medio.
Antecedentes del copiloto y la contratación
El hombre identificado como Hamam Al Hammami, de 29 años, había sido vetado por Oman Air en 2024 después de que una investigación interna descubriera que poseía documentos y publicaciones vinculadas a ideologías radicales. La medida, publicada por The Wall Street Journal, lo relegó a un puesto administrativo, pero no impidió que la aerolínea de los Emiratos Árabes Unidos lo reclutara más tarde para FlyDubai. Según fuentes cercanas al caso, la compañía no realizó una revisión exhaustiva de sus antecedentes antes de la contratación, lo que plantea serias dudas sobre los procesos de selección en la región.
El episodio a bordo y la respuesta de la tripulación
El incidente se desencadenó poco más de dos horas después del despegue, cuando el avión descendió repentinamente a 5.060 metros (16.600 pies) y volvió a subir y bajar en una serie de maniobras que dejaron a los pasajeros en estado de pánico. Testigos, como Daniel Schlichter, relataron que escucharon ruidos de una pelea en la cabina y gritos de niños que temían por sus vidas. El capitán, Smit Machchhar, logró abrir la puerta de la cabina, lo que permitió a los pasajeros intervenir y reducir al copiloto, atándolo con auriculares mientras un dentista a bordo, el doctor Shota Musayev, atendía sus heridas.
Machchhar, que sufrió múltiples lesiones, fue trasladado a un hospital de Abu Dabi, donde sigue internado. Desde su cama, con la cabeza vendada, el capitán relató a través de una videollamada con el primer ministro indio, Narendra Modi, que “luchaba por su vida” y que, sin su intervención, los pasajeros habrían perdido la vida.
Repercusiones internacionales y la mirada argentina
El episodio no solo sacudió la seguridad aérea del Oriente Medio, sino que también repercutió en la comunidad de viajeros argentinos que frecuentan la ruta entre Dubái y Tel Aviv por motivos de turismo y negocios. Con la cancelación de los servicios aéreos de Abu Dhabi hacia Israel, cientos de argentinos quedaron varados, obligados a buscar alternativas más costosas y lentas. La incertidumbre generó una fuerte discusión en foros de viajeros cordobeses, donde se cuestionó la confiabilidad de las aerolíneas de la región y se pidió mayor vigilancia por parte de los organismos regulatorios internacionales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insinuó posibles vínculos entre el intento de sabotaje y agentes de Teherán, mientras que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acusó al copiloto de estar “radicalizado”. Por su parte, el asesor diplomático de los Emiratos, Anwar Gargash, calificó el hecho como un “peligroso acto terrorista” y elogió al capitán por evitar una catástrofe.
Expertos en seguridad, como Jon Alterman del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, advierten que los Emiratos, que se han posicionado como un hub seguro para el tránsito aéreo, deben reforzar sus filtros de contratación para no perder la reputación construida a base de inversiones y medidas contra el extremismo.
Ecos de la polémica en la aviación argentina
Para la industria aérea argentina, el caso representa una llamada de atención sobre la necesidad de revisar los convenios de code‑share y los protocolos de seguridad con aerolíneas extranjeras. Aerolíneas como Aerolíneas Argentinas y LATAM han intensificado sus auditorías internas para asegurarse de que sus socios en el extranjero cumplan con estándares de selección de personal que eviten riesgos similares.
En Córdoba, las escuelas de aviación y los sindicatos de pilotos están organizando mesas de trabajo para discutir la implementación de cursos de detección de conductas sospechosas y la creación de una base de datos regional que comparta información sobre antecedentes de tripulantes con autoridades de distintos países.
Mientras tanto, los pasajeros que vivieron el susto siguen compartiendo sus testimonios en redes sociales, y la historia del copiloto vetado se ha convertido en un referente de la fragilidad de la seguridad aérea cuando los procesos de contratación no son lo suficientemente rigurosos. La expectativa ahora es que las investigaciones tanto en los Emiratos como en Israel arrojen luz sobre los fallos del sistema y que, a partir de ahí, se implementen medidas que garanticen que vuelos como el de FlyDubai no vuelvan a poner en riesgo la vida de los viajeros.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo



