El estado de salud de Julio De Vido genera preocupación: la familia denuncia un deterioro crítico y cuestiona el sistema carcelario
La familia de Julio De Vido denuncia un deterioro crítico de su salud y cuestiona el sistema carcelario tras una complicación cardiovascular reciente.

El exministro Julio De Vido se encuentra en una situación de salud crítica después de una complicación cardiovascular reciente. El pasado 1 de abril, durante un chequeo en el Hospital Interzonal de Ezeiza, se le diagnosticó una arritmia severa que obligó a un traslado inmediato a la Ciudad de Buenos Aires para recibir atención especializada.
La detección de la arritmia y el traslado a la Ciudad de Buenos Aires
De acuerdo con el comunicado emitido por su círculo íntimo, De Vido fue derivado de urgencia a la Ciudad de Buenos Aires para recibir atención especializada ante la gravedad del cuadro. La situación se tornó más compleja tras un cateterismo, técnicamente un estudio hemodinámico coronario, cuyos resultados fueron preocupantes: el procedimiento detectó dos lesiones coronarias severas localizadas en la arteria descendente anterior y en una rama diagonal.
El planteo de su familia y de la defensa
El equipo legal del exministro ha puesto bajo la lupa las deficiencias del servicio de salud en prisión. Los letrados sostienen que Julio De Vido está sometido a un inadecuado sistema penitenciario y rechazan tajantemente los informes oficiales, advirtiendo que dicho entorno no permite sostener que esté compensado, una valoración que carece de sustento en la realidad.
La abogada Alessandra Minnicelli fue categórica al criticar la rigurosidad del trato recibido, manifestando que no puede entender la crueldad que está provocando un agravamiento de su salud y una grosera disminución de su expectativa de vida.
El complicado cuadro de salud de De Vido
La situación clínica de De Vido es particularmente delicada debido a su diabetes mellitus insulinodependiente. Aunque la defensa reconoce que la enfermedad estaba controlada cuando ingresó, advierten que este antecedente es un multiplicador de peligro, ya que todos los médicos del planeta saben que la diabetes se asocia con mayor agresividad de la enfermedad coronaria.
Este diagnóstico obliga a una supervisión médica permanente que, según sostienen, el sistema actual no garantiza adecuadamente. Remarcan que esa posibilidad concreta de descompensaciones agudas se atiende con urgencia a cualquier ser humano, más aún cuando tenés 76 años y necesitás controles oportunos y eficaces, subrayando que la edad, combinada con sus patologías preexistentes, lo coloca en una situación de vulnerabilidad extrema que requiere una respuesta inmediata ante cualquier síntoma.
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