Irán amenaza con una respuesta contundente a EEUU tras el fracaso de las negociaciones

Irán advierte a EEUU que recibirá una lección aún mayor si vuelve a poner a prueba la determinación de Teherán.

Horas después de que concluyeran sin acuerdo las primeras negociaciones directas de alto nivel entre Irán y Estados Unidos desde la Revolución Islámica de 1979, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió a Washington que si vuelven a poner a prueba la determinación de Teherán, recibirán una lección aún mayor.

Las declaraciones de Qalibaf

Qalibaf, quien encabezó la delegación de Teherán en Islamabad y es ex comandante de la Guardia Revolucionaria Islámica, uno de los halcones más prominentes del sistema político iraní, hizo estas declaraciones en un mensaje difundido por la televisión pública iraní, IRIB. Las palabras de Qalibaf se produjeron tras el colapso de 21 horas de conversaciones en la capital paquistaní que no lograron salvar las diferencias sobre el programa nuclear y el Estrecho de Ormuz.

La posición de EEUU

El vicepresidente estadounidense JD Vance, que encabezó la delegación de Washington, confirmó el fracaso de las negociaciones antes de abandonar Pakistán. Vance señaló que no se había alcanzado ningún acuerdo y que eso era una mala noticia para Irán mucho más que para Estados Unidos. La posición de EEUU se centra en exigir un compromiso vinculante de que Irán no desarrollará armas atómicas ni accederá a las herramientas que se lo permitan.

Qalibaf rechazó que las presiones norteamericanas puedan doblegar a Teherán. “No nos someteremos ante ninguna amenaza. Las amenazas no tienen ningún efecto sobre la nación iraní”, sostuvo. Dejó abierta una vía diplomática condicionada: “Si elegís la guerra, lucharemos. Si venís con lógica, responderemos con lógica”.

El contexto de las negociaciones

Las conversaciones de Islamabad constituyeron el encuentro directo de mayor nivel entre Washington y Teherán desde la Revolución de 1979. La guerra estalló el 28 de febrero cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques masivos contra Irán, incluido el asesinato del líder supremo Alí Khamenei. El conflicto lleva seis semanas y ha causado más de 2.000 muertos.

La delegación iraní llegó vestida de negro en señal de luto y portó pertenencias de estudiantes muertos en un bombardeo sobre una escuela contigua a un complejo militar, hecho que el Pentágono dijo estar investigando. Los dos puntos de ruptura fueron el programa nuclear y el Estrecho de Ormuz. Irán exigió además el reconocimiento de su control sobre el Estrecho de Ormuz —por el que transita el 20% del suministro mundial de crudo— y el fin de todos los combates en la región.

La estrategia de Irán

El tono confrontacional de Qalibaf contrasta con la mesura del Ministerio de Exteriores: dos registros de una misma estrategia que busca sostener la presión retórica sin cerrar la puerta a un entendimiento que, por ahora, ninguna de las partes parece dispuesta a alcanzar al precio que la otra exige. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, moderó las expectativas al señalar que nadie debería haber esperado alcanzar un acuerdo en una sola sesión, según la emisora estatal IRIB.

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