Trump revela que Irán busca reanudar diálogo tras fracaso en Islamabad

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el régimen de Irán busca reanudar el diálogo tras el fracaso en Islamabad.

La última oferta de Irán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que el régimen de Irán se comunicó nuevamente con funcionarios de su Administración con la intención de reiniciar las conversaciones bilaterales luego del estancamiento en Islamabad. Trump expresó que “la otra parte nos ha contactado. Quieren llegar a un acuerdo a toda costa”, sin precisar si habrá una nueva ronda de negociaciones.

Objetivos en Medio Oriente

Desde el Despacho Oval, Trump insistió en que el principal objetivo en Medio Oriente es impedir que Irán obtenga armas nucleares. “No voy a permitir que Irán chantajee al mundo ni que desarrolle un programa nuclear”, advirtió. Tras el fracaso de las últimas conversaciones, el mandatario ordenó reforzar el bloqueo marítimo en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio de crudo, y amenazó con “eliminar de inmediato” cualquier embarcación iraní que intente vulnerar el cerco impuesto por la Marina estadounidense.

El estrecho de Ormuz

“Ayer (domingo) pasaron 34 barcos por el estrecho de Ormuz, que es por lejos la cifra más alta desde que comenzó este insensato cierre”, escribió Trump en su red Truth Social. El anuncio del cierre de los puertos iraníes, que entró en vigor a las 14:00 GMT del lunes, se produjo poco después de la ruptura del diálogo en Islamabad, donde las delegaciones de ambos países no lograron pactar el fin del conflicto ni avances en los temas centrales, entre ellos el programa nuclear iraní y la reapertura del estrecho de Ormuz.

Presión militar y económica

Trump reiteró que su país no cederá ante las presiones de Teherán y que mantiene la posibilidad de reactivar los bombardeos sobre objetivos iraníes si no se alcanza un acuerdo. “Estoy preparado para hacer lo necesario si Irán no da marcha atrás en sus ambiciones”, afirmó. La tensión en el golfo Pérsico ha provocado nuevas subidas en los precios internacionales del petróleo y generado nerviosismo en los mercados. Trump enfatizó que la presión militar y económica sobre Irán continuará hasta que la república islámica acepte las condiciones estadounidenses para garantizar la seguridad y la estabilidad regional.

El desencuentro con el papa León XIV

En medio de la escalada diplomática, Trump fue consultado sobre sus recientes comentarios hacia el papa León XIV, quien había solicitado el fin inmediato de la violencia en la guerra contra Irán. El presidente estadounidense descartó cualquier rectificación y defendió su postura. “No hay nada por lo que disculparse. Está equivocado”, dijo Trump a reporteros. Añadió que el pontífice “ha sido muy contrario a lo que estoy haciendo con respecto a Irán, y no podemos permitir que ese país tenga capacidad nuclear”.

Situación con Cuba

Respecto a la situación con Cuba, Trump adelantó que su gobierno podría centrarse en la isla una vez que la crisis con Irán haya sido resuelta. “Cuba es una nación en colapso. Vamos a llevar a cabo esta iniciativa y es posible que hagamos una parada en Cuba una vez que hayamos concluido con esto”, declaró desde la Casa Blanca. El mandatario subrayó que la política energética restrictiva hacia Cuba permanece vigente y que cada envío de crudo será evaluado individualmente. Trump recordó el reciente permiso para que un buque ruso descargara 100.000 toneladas de petróleo en la isla, aunque advirtió que el asedio petrolero seguirá presionando al régimen cubano, al que describió como “muy opresivo”.

La política hacia Cuba

“Contamos con muchos y extraordinarios cubano-estadounidenses –prácticamente todos ellos votaron por mí–, y han sido tratados de manera terrible. En muchos casos, sus familiares han sido asesinados. Han sido golpeados y asaltados; han ocurrido cosas verdaderamente atroces en Cuba”, sostuvo el presidente. Trump reiteró que, tras el derrocamiento de Nicolás Maduro y el endurecimiento de la política hacia La Habana, la administración estadounidense ve a Cuba como un régimen al borde del colapso y no descarta una intervención futura. “Ha sido gobernada de forma espantosa por (Fidel) Castro durante muchos años”, concluyó, sugiriendo que una “toma de control amistosa” podría ser considerada si la crisis persiste.

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