Israel intensifica la ofensiva contra Hezbollah: detonación masiva en la cresta de Ali Taher y sus repercusiones en el sur del Líbano
Israel destruye la red de túneles de Hezbollah y avanza su campaña, con consecuencias que llegan hasta la provincia de Córdoba.

Israel intensifica la ofensiva contra Hezbollah: detonación masiva en la cresta de Ali Taher y sus repercusiones en el sur del Líbano
Jerusalén, 30 de diciembre de 2023 – El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció que el Ejército está “preparado para continuar la campaña” contra Hezbollah después de haber hecho estallar una red de túneles bajo la cresta de Ali Taher, en el distrito de Nabatiyé, sur del Líbano. La explosión, equivalente a un sismo de 4,1 en la escala de Richter, se produjo a las 18:08 hora local y fue generada con más de 1.100 toneladas de explosivos, destruyendo una infraestructura de dos kilómetros que albergaba centros de mando, viviendas y depósitos de armas de origen iraní.
Detonación de la red de túneles: una explosión que sacudió la frontera
La noche del jueves, fuerzas israelíes detonaron la vasta red de túneles construida por Hezbollah a lo largo de dos décadas, financiada y diseñada por Irán. Según el propio Katz, los túneles contenían decenas de cohetes, misiles, drones y armamento de fabricación iraní. La bola de fuego que se levantó sobre la cresta fue visible a varios kilómetros de distancia, y el temblor registrado por el Servicio Geológico de EE. UU. (USGS) tuvo su epicentro a 13 km al oeste de Nabatiyé, a una profundidad de diez kilómetros.
El Ministerio de Defensa israelí subrayó que la operación se realizó una semana después de que las tropas tomaran el control de la zona estratégica, consolidando una “zona de seguridad” que se extiende desde la costa del Mediterráneo hasta el castillo de Beaufort y las estribaciones del monte Hermón. Katz agradeció a los comandantes del Mando Norte y a los soldados que, según él, “lucharon con heroísmo y profesionalidad”.
Reacción del alto mando israelí y la presión sobre el acuerdo con Líbano
El jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, emitió un video advirtiendo que cualquier ataque contra las comunidades del norte de Israel será respondido “de forma inmediata y contundente”. Además, Zamir recordó las negociaciones en curso entre Israel y Líbano sobre el despliegue del Ejército libanés en el sur, señalando que la fuerza libanesa “debe demostrar efectividad sobre el terreno” o, de lo contrario, “no será posible avanzar en el acuerdo firmado entre los gobiernos de Israel y Líbano”.
El acuerdo, alcanzado el 26 de junio bajo mediación estadounidense, establece la restitución de la soberanía libanesa en su territorio sur y la desmovilización de Hezbollah, una exigencia que el grupo ha rechazado rotundamente. Mientras tanto, las autoridades libanesas estiman que las operaciones israelíes han cobrado más de 4.300 vidas desde marzo, sin distinguir entre combatientes y civiles.
Implicancias para la región y para Argentina: ¿por qué nos importa a los cordobeses?
Desde la perspectiva argentina, la escalada del conflicto tiene varios efectos colaterales que llegan hasta la provincia de Córdoba. En primer lugar, la inestabilidad en Oriente Medio repercute directamente en los precios internacionales del petróleo y del gas, commodities que impactan la factura energética de los hogares cordobeses y el costo de producción de la agroindustria. Un aumento del 5 % en los precios del crudo, por ejemplo, se traduce en un alza de entre 2 % y 3 % en los costos de fertilizantes y maquinarias agrícolas, lo que afecta a los pequeños y medianos productores de la zona.
En segundo plano, la comunidad judía de Córdoba, una de las más antiguas de Argentina, sigue de cerca los acontecimientos. La celebración del año nuevo judío (Rosh Hashaná) coincidió con el anuncio de Katz, generando un clima de incertidumbre entre las familias que mantienen lazos familiares y comerciales con Israel. Además, varias ONG cordobesas que trabajan en derechos humanos han pedido una revisión de la política de armas de la región, argumentando que la proliferación de misiles y drones iraníes en el sur del Líbano aumenta el riesgo de que armamento de alta tecnología termine en manos de grupos criminales en América Latina.
Finalmente, el sector turístico también siente el eco de la guerra. Los viajeros argentinos que planeaban visitar el Líbano o los destinos de la cuenca del Mediterráneo han postergado sus viajes, lo que reduce la demanda de agencias de viajes y aerolíneas que operan rutas desde Córdoba a Europa y Oriente Medio.
El castillo de Beaufort: un símbolo histórico que vuelve a la palestra
El castillo de Beaufort, conocido en árabe como Qalat al‑Shaqif, fue capturado por tropas israelíes en los últimos meses y se ha convertido en una pieza clave de la “zona de seguridad”. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el fuerte fue escenario de intensos combates durante la guerra del Líbano de 1982 entre el Ejército israelí y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Su ubicación a orillas del río Litani le otorga una posición estratégica que permite controlar el acceso a la llanura del sur libanés.
El control de Beaufort no solo tiene un valor militar; también representa una pieza de la memoria colectiva de la región. Cada piedra del castillo lleva grabados los nombres de soldados y civiles que perdieron la vida en los conflictos del pasado, y su ocupación vuelve a avivar los debates sobre la soberanía y la preservación del patrimonio en medio de la violencia.
Eco de la historia: cómo la guerra en Líbano reverbera en Córdoba
La historia de los enfrentamientos en la frontera entre Israel y Líbano se remonta a la invasión israelí de 1982, cuando el objetivo era expulsar a la OLP del sur libanés. Desde entonces, la zona ha sido un tablero de ajedrez donde se mueven intereses locales, regionales y globales. Cada nueva ofensiva, como la detonación de los túneles de Ali Taher, reabre viejas heridas y genera nuevas dinámicas de poder que afectan a países tan lejanos como Argentina.
En Córdoba, la comunidad académica ha comenzado a analizar el conflicto desde la perspectiva de la geopolítica de recursos. Profesores de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Córdoba señalan que la presencia de armas iraníes en el sur del Líbano es un factor de desestabilización que puede desencadenar una carrera armamentista en la región, con repercusiones en los mercados de energía que, a su vez, influyen en la economía argentina.
Por otro lado, la memoria de la diáspora judía cordobesa mantiene viva la conexión con Israel. Asociaciones locales organizan charlas y eventos para explicar a la población los alcances de la campaña militar y sus posibles consecuencias en la seguridad regional, recordando que la paz en Oriente Medio tiene un eco directo en la estabilidad política y económica de América Latina.
En definitiva, la explosión bajo la cresta de Ali Taher no es solo una noticia más del conflicto israelí‑libanés; es un recordatorio de cómo los eventos internacionales se entrelazan con la vida cotidiana de los cordobeses, desde la factura de la luz hasta la agenda cultural de la comunidad judía local.
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