La ciencia del videojuego: cómo jugar a videojuegos puede retrasar el envejecimiento cerebral
Un estudio revela que jugar a videojuegos puede tener un impacto positivo en la salud del cerebro

La ciencia del videojuego: cómo jugar a videojuegos puede retrasar el envejecimiento cerebral
Un estudio publicado en Nature ha descubierto que jugar a videojuegos puede tener un impacto positivo en la salud del cerebro.
El reloj cerebral
El estudio, liderado por Carlos Coronel-Oliveros, comparó la salud de las conexiones neuronales con la edad real de las personas, lo que se conoce como relojes cerebrales.
Los resultados mostraron que los jugadores expertos en títulos de estrategia como StarCraft II poseen una estructura mental mucho más resistente al paso del tiempo.
Cambios en el ‘hardware’ cerebral
La ciencia ha detectado que, al igual que un músculo se desarrolla con el ejercicio, ciertas zonas clave de los jugadores se vuelven más densas y robustas.
Estudios en Scientific Reports y Translational Psychiatry revelan que quienes juegan habitualmente a títulos de acción tienen más ‘materia gris’ en regiones encargadas de la coordinación, la atención y la toma de decisiones rápidas.
El factor ‘aprender a aprender’
La capacidad de seguir aprendiendo es un aspecto clave del juego.
Un estudio en Communications Biology mostró que el entrenamiento con videojuegos de acción acelera la velocidad con la que las personas aprenden tareas nuevas, incluso cuando estas no guardan relación con el juego.
La ciencia no dice que los videojuegos sean una panacea, pero sí sugiere que el envejecimiento cerebral no tiene por qué ser un camino de dirección única hacia el deterioro.
Quizás el secreto para un cerebro más sano no esté en una pastilla, sino en nuestra capacidad de seguir enfrentándonos a lo difícil y aceptar la frustración del aprendizaje constante.
Imagen | Freepik
Explora más noticias en nuestra sección: Salud



