La trágica broma de Jon-Erik Hexum: de estrella de Hollywood a héroe de la donación de órganos
El accidente de Jon-Erik Hexum cambió la seguridad en los sets y salvó vidas a través de la donación de órganos.

La trágica broma de Jon-Erik Hexum: de estrella de Hollywood a héroe de la donación de órganos
Lead: El 12 de octubre de 1984, el joven galán de la televisión estadounidense Jon-Erik Hexum se disparó accidentalmente la cabeza con una pistola de utilería mientras filmaba el episodio “Oportunidad de oro” de la serie Modelo masculino. El accidente dejó al actor en coma, y seis días después falleció, pero sus órganos salvaron la vida de varias personas. La historia, que marcó la industria del entretenimiento, sigue resonando en la memoria de los fanáticos y sirve de advertencia sobre la seguridad en los sets.
El día que la ficción se volvió realidad
Hexum había llegado al estudio 17 de la 20th Century Fox después de un receso para almorzar con su novia, la actriz y cantante E.G. Daily. Al volver, el equipo seguía lidiando con demoras técnicas y la escena que debía grabar requería que su personaje, el exmilitar y agente encubierto Mac Harper, manipulase un revólver .44 Magnum cargado con balas de fogueo. Por alguna razón que aún genera debate, Hexum se quedó con el arma cuando el resto del equipo salió de la habitación. Se recostó en una cama, tomó la pistola, se la apoyó contra la sien y apretó el gatillo.
La bala de fogueo, aunque no letal, contenía un taco de papel que la pólvora expulsó contra su cráneo. La onda expansiva fracturó el hueso temporal y un fragmento del tamaño de una moneda se incrustó en su cerebro, provocando una hemorragia masiva. En el trayecto al Centro Médico de Beverly Hills perdió varios litros de sangre. El utilero Frank Laux escuchó la detonación y, al abrir la puerta, encontró a Hexum tendido sobre las sábanas con un orificio en la sien.
Los médicos realizaron una cirugía de emergencia de cinco horas, pero el daño era irreversible. Hexum quedó conectado a respiradores y, tras una semana agonizando, le declararon muerte cerebral. La familia decidió desconectarlo el 18 de octubre de 1984, cuando el actor tenía apenas 26 años.
Reacciones del elenco y el debate sobre la seguridad en los sets
Los compañeros de trabajo no tardaron en expresar su consternación. Jennifer O’Neill, quien interpretaba a la fotógrafa del programa, recordó haber pedido a Hexum que no apuntara con armas de utilería, tras haber sufrido un accidente similar en otra producción. Richard Anderson, también del elenco, señaló que la pistola debió haber estado descargada y que la responsabilidad recae en el encargado de utilería. Sin embargo, añadió que cuando uno está frente a las cámaras se entra en “un mundo de ficción” que a veces nubla la percepción de los riesgos.
El actor adolescente Meeno Peluce, que trabajó con Hexum en la serie Viajeros, cuestionó la versión oficial, argumentando que el joven había manejado armas en múltiples tomas y que la escena parecía demasiado premeditada para ser una simple broma. E.G. Daily coincidió en que la conducta de Hexum con armas de utilería era habitual, lo que hace que el suceso resulte aún más desconcertante.
La muerte fue declarada accidental y, según su primo Eric Paulsen, la madre de Hexum nunca impulsó una investigación porque no halló indicios que contravinieran esa versión. Sin embargo, el caso impulsó reformas en los protocolos de manejo de armas de utilería en Hollywood, obligando a que todas las pistolas estén vacías y bajo supervisión constante.
De la tragedia a la vida: la donación de órganos que cambió destinos
Antes de su fallecimiento, Hexum había expresado su deseo de ser donante. Tras la autorización de su madre y su hermano, sus órganos fueron trasplantados en varios receptores. Su corazón llegó a Michael Washington, un ex Navy SEAL veterano de Vietnam que vivía en Las Vegas y dirigía el servicio de escoltas Swinging Susy’s. El trasplante le permitió seguir con su familia y, aunque generó cierto escándalo mediático por la ocupación del receptor, Washington destacó que lo importante era que la vida continuara.
Las córneas del actor devolvieron la vista a una niña que había nacido ciega y a un hombre de 66 años. Uno de sus riñones salvó a un niño de cinco años, y parte de su piel se utilizó para un injerto en un bebé de tres años con quemaduras graves. Así, la juventud de Hexum se transformó en esperanza para al menos cinco personas que, de otro modo, habrían enfrentado destinos muy distintos.
La familia, tras la cremación del cuerpo en Los Ángeles, dispersó sus cenizas en el Pacífico cerca de Malibú, cumpliendo el último deseo del actor de estar siempre cerca del mar que tanto amaba.
El legado televisivo y la repercusión en Córdoba
En Argentina, la serie Modelo masculino se emitió por Canal 11 y alcanzó una audiencia considerable, especialmente entre los jóvenes de la zona de Nueva Córdoba que veían a Hexum como el nuevo “Travolta”. La tragedia se sintió en los cafés de la zona de Güemes, donde los fanáticos debatían sobre la seguridad en los sets y la presión que la fama ejercía sobre los actores. En la Universidad Nacional de Córdoba, la Facultad de Ciencias de la Comunicación incluyó el caso en sus cursos de producción televisiva como ejemplo de los riesgos de la industria.
Hoy, la historia de Hexum sirve como recordatorio a los productores cordobeses y argentinos de que la seguridad no es negociable. Los estudios locales, como el de América TV en la Avenida del Libertador, han adoptado protocolos similares a los de Hollywood, garantizando que las armas de utilería sean revisadas por profesionales certificados antes de cada rodaje.
Un eco que sigue resonando
Más de tres décadas después, la familia de Hexum sigue recibiendo mensajes de gratitud de los receptores de sus órganos y de sus familias. E.G. Daily, quien pasó la última semana del actor en el piso del hospital, recordó en una entrevista de 2018 que la ambición y la prisa fueron factores que contribuyeron al accidente. “Quería que todo avanzara rápido y no me cuidé a tiempo”, confesó.
El caso de Jon-Erik Hexum quedó marcado no solo por la tragedia, sino también por el legado de vida que sus órganos dejaron. En Córdoba, la historia se cuenta como una lección de responsabilidad y como un homenaje a la capacidad de transformar el dolor en esperanza.
Raíces y recuerdos de un actor que nunca dejó de soñar
Jon-Erik nació el 5 de noviembre de 1957 en Tenafly, New Jersey, una pequeña localidad de menos de 5 000 habitantes. Hijo de inmigrantes noruegos, creció bajo la ausencia de su padre, quien abandonó la familia cuando él tenía cuatro años. Su madre, Gretha Paulsen, trabajó incansablemente para mantener a sus dos hijos, y el joven encontró en el teatro escolar una vía de escape y una pasión que lo llevó a mudarse a Nueva York y, después, a Los Ángeles.
Antes de su salto a la televisión, Hexum trabajó como limpiador de alfombras, portero de club nocturno y taxista, demostrando que la fama no siempre paga las cuentas. Su gran oportunidad llegó con la serie de ciencia ficción Viajeros, donde interpretó al viajero temporal Phineas Bogg. La serie fue un éxito en varios países, incluida Argentina, donde se transmitió por Canal 11 y se convirtió en un referente de la programación educativa de los años 80.
Después de Viajeros, Hexum protagonizó la película para TV Making a Male Model junto a Joan Collins, y participó en series como Hotel y The Bear. Su carrera parecía encaminada a la cima cuando le ofrecieron el papel de Mac Harper en Modelo masculino, una combinación de acción y espionaje que lo colocó al lado de estrellas como Pierce Brosnan y David Hasselhoff.
Su historia, aunque truncada, sigue viva en la memoria de quienes lo vieron en la pantalla y en la vida de los que recibieron sus órganos. En Córdoba, la figura de Hexum se recuerda como la del joven que, a pesar de la tragedia, dejó un legado de vida y de lecciones para la industria del espectáculo.
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