Córdoba

Llaryora alerta sobre la caída de empleo en la metalmecánica y exige bajar el impuesto a los combustibles

Llaryora pide apoyo a pymes y la eliminación del impuesto a los combustibles para salvar empleos.

Llaryora alerta sobre la caída de empleo en la metalmecánica y exige bajar el impuesto a los combustibles

El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, utilizó su participación en la 32ª Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA), celebrada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para lanzar un llamado urgente a la Nación: acompañar a las pymes que hoy pierden puestos de trabajo y eliminar el gravamen a los combustibles que encarece el boleto del transporte público.

Una industria en riesgo: 33.000 pymes y 300.000 empleos en juego

Durante su intervención, Llaryora subrayó que la crisis que atraviesa la industria metalmecánica cordobesa no es un fenómeno aislado. Según datos oficiales, alrededor de 33.000 pequeñas y medianas empresas del sector han cerrado en los últimos dos años, dejando a más de 300.000 trabajadores sin empleo. “Tenemos otro motor real al que hay que asistir, no se puede mirar para otro lado frente al cierre de pymes y la pérdida de puestos de trabajo”, declaró el gobernador, señalando que la falta de una estrategia nacional de acompañamiento está empujando a la provincia a una recesión estructural.

Minería, petróleo y gas: la nueva geografía del desarrollo que necesita proveedores locales

En el panel “La nueva geografía del desarrollo: energía, minería y cadenas de valor”, co‑moderado con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y presidido por Roberto Cacciola de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Llaryora defendió la necesidad de que los recursos recién explotados se traduzcan en valor agregado dentro del país. “Argentina se desarrolló como un país agropecuario y después industrializó el agro. Ahora debemos hacer lo mismo con la minería, el petróleo y la energía”, explicó, resaltando la capacidad del complejo científico‑tecnológico cordobés para proveer componentes de alta precisión a esas cadenas.

Ejemplos concretos fueron citados: empresas cordobesas que ya fabrican piezas para la industria satelital, aeronáutica, automotriz y de maquinaria agrícola están preparadas para convertirse en proveedores estratégicos de la extracción de litio, gas de Vaca Muerta y proyectos petroleros en la región. Llaryora recordó el caso de la industria autopartista cordobesa, cuyo crecimiento se basó en la articulación entre terminales automotrices y sus proveedores, como modelo a replicar en los sectores energéticos.

El impuesto a los combustibles como obstáculo para la movilidad y la competitividad

Al cerrar la jornada, el gobernador volvió la mirada a la mesa de prensa y reclamó la eliminación del impuesto nacional a los combustibles. Según sus cálculos, una rebaja del gravamen permitiría reducir el costo del boleto de transporte público en un 35 % para los cordobeses, aliviando notablemente el bolsillo de los usuarios y fomentando la competitividad de las empresas que dependen del traslado de materias primas y productos terminados.

Llaryora también criticó la distribución de los subsidios al transporte, señalando que el subsidio al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) no soluciona la problemática de todo el país. “No se utiliza un solo centavo del impuesto a los combustibles para arreglar rutas, se lo queda el Gobierno nacional. Las obras las están haciendo los intendentes y los gobernadores”, denunció, pidiendo una política fiscal que beneficie a todas las provincias y no solo a la capital.

Un pacto fiscal federal que acompañe a la producción

Frente a la posibilidad de un pacto fiscal federal, Llaryora manifestó su disposición al diálogo y propuso una mesa de trabajo integrada por la Nación, los gobernadores, los intendentes y los representantes del sector productivo. “Sentémonos en serio en una mesa. Si vamos a sacar impuestos, saquemos impuestos que se queda solo la Nación y hagamos un esquema”, afirmó, insistiendo en que las reformas deben ser fruto de acuerdos concretos y no de consignas políticas.

El gobernador cerró su intervención con un llamado a la solidaridad interprovincial: “Lo peor que podríamos hacer como país es no articular el potencial minero con nuestras industrias y campos que tienen años de inversión y capacitación”, citando las palabras de Pullaro y remarcando la urgencia de una política industrial integral.

Raíces industriales que sustentan la visión de futuro

La provincia de Córdoba cuenta con una tradición metalmecánica que se remonta a la década de 1940, cuando la instalación de la primera planta de fabricación de maquinaria agrícola impulsó la creación de un ecosistema de proveedores locales. Ese legado se consolidó en los años 80 y 90 con la apertura de parques tecnológicos como el Parque Industrial Aeronáutico (PIA) y el Polo Tecnológico de la Universidad Nacional de Córdoba, que hoy albergan más de 200 empresas de alta tecnología.

Hoy, la industria cordobesa no solo produce autopartes, sino también componentes para satélites, drones y equipos de diagnóstico médico, lo que la convierte en un motor clave para la diversificación productiva del país. Sin embargo, la falta de políticas fiscales coherentes y la escasa inversión en infraestructura vial amenazan con frenar ese potencial.

En este contexto, la petición de Llaryora de bajar el impuesto a los combustibles y crear un pacto fiscal que acompañe a la producción no es solo una cuestión de precios, sino una estrategia para preservar cientos de miles de empleos y mantener viva una cadena de valor que ya ha demostrado su capacidad de competir a nivel global.

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