Llaryora inspecciona la última fase de la restauración de la Catedral de Córdoba antes de la visita papal
El gobernador inspeccionó la obra que devuelve al esplendor a la catedral histórica antes del Papa.
Llaryora inspecciona la última fase de la restauración de la Catedral de Córdoba antes de la visita papal
El gobernador de la provincia, Martín Llaryora, recorrió anoche la Catedral de Córdoba para supervisar los trabajos de restauración que se están ejecutando en la antesala de la visita del Papa León XIV. La inspección incluyó la recuperación de las cuatro fachadas, la reparación de cubiertas, la puesta en valor de vitrales históricos y la renovación del púlpito, así como la instalación de un nuevo sistema de iluminación y sonido de última generación.
Un vistazo a la magnitud de la obra
La restauración se divide en dos líneas de trabajo: la séptima etapa, que corresponde a la restauración integral del edificio y registra un avance del 85 %, y la octava etapa, un convenio especial ligado a la visita papal que ya alcanza el 90 % de ejecución. La Subsecretaría de Arquitectura, dependiente del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, lleva la batuta de la obra, que ha implicado la consolidación de muros, el pulido de pisos, la reposición de umbrales de mármol y granito, y la impermeabilización de las cubiertas.
Entre los elementos artísticos que vuelven a brillar destacan los vitrales de la nave principal y del transepto, restaurados por artesanos especializados, y el púlpito barroco, que ha sido devuelto a su estado original mediante técnicas de conservación de madera y dorado. Asimismo, se han revitalizado las carpinterías de las puertas de ingreso, la puerta cancel y los cielorrasos decorativos, recuperando pinturas planas, molduras y relieves que datan del siglo XVIII.
Iluminación y sonido: tecnología al servicio del patrimonio
El proyecto incluye una renovación total del sistema de iluminación interior, con luminarias LED de tono cálido que realzan la arquitectura sin dañar los materiales históricos. En el exterior, la fachada se iluminó en abril pasado con un esquema lumínico que resalta la silueta barroca del templo y se extiende al convento de Santa Catalina de Siena, al Monasterio San José y al Museo Tejeda, creando un recorrido nocturno de luz que invita a los cordobeses y visitantes a redescubrir el centro histórico.
El nuevo sistema de sonido, de tecnología digital, garantiza una acústica óptima para misas, conciertos y actos institucionales, mejorando la experiencia de los fieles y del público en general. La combinación de luz y sonido transforma la catedral en un escenario contemporáneo sin perder su esencia patrimonial.
El impulso económico y cultural para Córdoba
Más allá del valor simbólico, la restauración supone un importante motor económico para la provincia. Según datos del Ministerio de Turismo, la Catedral atrae a más de 200 000 visitantes al año; la puesta en valor de sus espacios incrementará la permanencia de los turistas y favorecerá la actividad comercial de los comercios del casco histórico. Además, la obra ha generado alrededor de 150 puestos de trabajo directo e indirecto, desde albañiles y carpinteros hasta especialistas en conservación de arte.
El impulso cultural también se hace palpable: la nueva iluminación permite la realización de eventos nocturnos, como conciertos de música sacra y proyecciones artísticas, que reactivan la vida cultural del centro y fortalecen la identidad cordobesa. El padre Javier Soteras, párroco de la Catedral, subrayó que “esta obra recupera el patrimonio histórico de nuestra provincia en un momento muy especial, porque estamos todos preparándonos para la visita histórica del Papa”.

Raíces coloniales y la Catedral como símbolo de Córdoba
Construida entre los siglos XVI y XVIII, la Catedral de la Inmaculada Concepción es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad. Su arquitectura combina el estilo colonial español con influencias barrocas europeas, y ha sido testigo de momentos cruciales de la historia cordobesa, desde la era jesuita hasta la independencia nacional.
Durante la última década, la catedral ha sido objeto de varias intervenciones menores, pero nunca una restauración tan integral como la actual. La puesta en valor no solo preserva la piedra y el arte, sino que también refuerza el sentido de pertenencia de los cordobeses, que ven en la catedral un espejo de su historia y de sus tradiciones religiosas.
Con la llegada del Papa León XIV, la Catedral se prepara para recibir a miles de fieles y curiosos de todo el mundo. La obra, además de cumplir con los estándares internacionales de conservación, busca posicionar a Córdoba como un destino cultural de primer nivel, donde el pasado y la modernidad conviven en armonía.
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