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Los hutíes afirman controlar Bab el‑Mandeb: la nueva amenaza al paso estratégico del Mar Rojo

El grupo respaldado por Irán asegura su dominio sobre el paso marítimo mientras la coalición saudí intensifica los bombardeos.

Los hutíes afirman controlar Bab el‑Mandeb: la nueva amenaza al paso estratégico del Mar Rojo

Lead: El movimiento rebelde yemení, respaldado por Irán, declaró este fin de semana que tiene el control del estrecho de Bab el‑Mandeb, tras una ofensiva que ha dejado cientos de muertos y ha desatado una nueva ola de bombardeos por parte de la coalición liderada por Arabia Saudí. La escalada pone en jaque una de las rutas marítimas más vitales para el transporte mundial de petróleo, gas y mercancías, y genera incertidumbre en los mercados energéticos que repercuten directamente en la economía argentina.

La ofensiva hutí y la respuesta saudí

Según fuentes militares del propio movimiento, los combatientes lograron avanzar desde la costa de Mocha hasta los puntos de control de los puertos de al‑Dhabab y al‑Qunfudhah, consolidando lo que describen como “control total” del paso de Bab el‑Mandeb. En respuesta, Arabia Saudí lanzó decenas de bombardeos aéreos sobre áreas controladas por los hutíes en las provincias de Taiz, Al‑Jawf, Marib y Saada. La agencia de noticias Saba informó que al menos seis civiles, entre ellos dos niños, perdieron la vida en los ataques sobre Mocha.

Impacto inmediato en la navegación y el comercio

El estrecho de Bab el‑Mandeb es el canal que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén, y es utilizado por más del 20% del tráfico mundial de petróleo. La amenaza de interrupciones ha llevado a compañías navieras a desviar buques hacia rutas más largas y costosas alrededor del Cabo de Buena Esperanza. Para Argentina, que depende de importaciones de combustibles y materias primas provenientes de Oriente Medio, cualquier alza en los precios del crudo se traduce en un aumento del precio de la nafta y del gasoil en la bomba, golpeando el bolsillo de los cordobeses.

Reacción del G7 y la presión diplomática

Los siete países que integran el G7 – Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos – emitieron una declaración conjunta exigiendo a los hutíes el cese inmediato de los ataques transfronterizos contra Arabia Saudí y la garantía de seguridad para la navegación civil. En el mismo comunicado, se instó a Irán a detener el suministro de armas al grupo y a volver al proceso político de buena fe. La petición llega en un momento en que la comunidad internacional ya está lidiando con la crisis energética provocada por la guerra en Ucrania y la volatilidad de los precios del petróleo.

Desplazados y víctimas civiles

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informó que cerca de 130.000 personas han sido desplazadas en siete gobernaciones yemeníes en los últimos días. Las fuentes hutíes, citadas por AFP, contabilizan 118 muertos entre bombardeos saudíes, combates y fuego de artillería. Por su parte, el gobierno saudí informó de 36 muertos en sus filas. La población civil, atrapada entre dos frentes, se ve obligada a abandonar sus hogares una y otra vez, mientras la infraestructura básica se destruye a su paso.

Repercusiones para la industria energética argentina

El cierre temporal del oleoducto Este‑Oeste, que transporta crudo saudí hacia el Mar Rojo, y la amenaza sobre el estrecho de Ormuz, otro punto neurálgico para el flujo petrolero, generan un escenario de incertidumbre que afecta directamente a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y a los contratos de futuros de energía. Los analistas locales advierten que, si la situación se prolonga, los precios del combustible podrían subir entre un 8% y un 12% en los próximos meses, lo que repercutiría en el costo de producción de la agroindustria cordobesa y, en última instancia, en los precios al consumidor.

Eco de los puertos: por qué a los cordobeses les importa Bab el‑Mandeb

Desde la perspectiva cordobesa, el control de Bab el‑Mandeb no es solo una cuestión geopolítica lejana; es una pieza clave que influye en la cadena de suministro de energía que alimenta a la industria automotriz, la generación eléctrica y la producción agropecuaria. Un aumento sostenido del precio del crudo se traduce en mayores costos de transporte ferroviario y camiones, encareciendo los granos que exportamos y los insumos que importamos.

Además, la inseguridad en la ruta marítima impulsa a los armadores a buscar seguros más caros, lo que se refleja en los fletes marítimos. Para los exportadores de soja y maíz de la provincia, esto significa una reducción de márgenes y una presión adicional sobre los pequeños productores que ya enfrentan desafíos climáticos y de acceso al crédito.

En resumen, la batalla por Bab el‑Mandeb es una movida que, aunque se juegue en el Mar Rojo, tiene eco en la economía de Córdoba y en la mesa de cada argentino. Mantener la vigilancia sobre estos desarrollos es esencial para anticipar los impactos y buscar estrategias de mitigación que protejan a los sectores más vulnerables.

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