Los hutíes disparan una lluvia de misiles contra instalaciones de Aramco y la base de Khamis Mushait: la escalada que pone en jaque al sur saudí
Una serie de misiles balísticos y drones lanzados desde Yemen deja 73 heridos y reaviva la guerra de retribución entre Arabia Saudí y los rebeldes hutíes.

Los hutíes disparan una lluvia de misiles contra instalaciones de Aramco y la base de Khamis Mushait: la escalada que pone en jaque al sur saudí
Lead: Este martes, los rebeldes hutíes de Yemen anunciaron haber lanzado decenas de misiles balísticos y drones contra la petrolera estatal saudí Aramco y la base aérea de Khamis Mushait, dejando 73 heridos, entre civiles, mujeres y niños, según el Ministerio de Defensa de Arabia Saudí.
Una ofensiva que responde a los bombardeos saudíes en Yemen
La operación se dio en el marco de una serie de ataques aéreos que Riad había ejecutado en las provincias yemeníes de Marib, Al Baida, Al Hudeida, Taiz y Al Yauf durante los últimos tres días. La televisión hutí Al‑Masirah informó que los bombardeos saudíes habían alcanzado más de ciento veinte objetivos, entre los que figuraban centros de suministro, puestos de la milicia pro‑gobernamental y una prisión en Al Yauf donde murieron al menos once personas.
Los hutíes, que se autodenominan una fuerza de resistencia contra la intervención saudí, justificaron su ataque como una respuesta directa a esa “escalada importante y generalizada”. En su comunicado oficial declararon que los misiles fueron “precisos y directos” y que causaron “daños significativos” en instalaciones energéticas clave de la región sur del Reino.
Objetivos estratégicos: Aramco y la base aérea de Khamis Mushait
Según los informes de la defensa saudí, los misiles alcanzaron instalaciones civiles y económicas en las provincias de Abha, Najran, Yizan y la Ciudad Económica, además de la base aérea de Khamis Mushait, una pieza fundamental para la proyección de poder de Arabia Saudí en el sur. Las explosiones provocaron incendios temporales y la interrupción de la producción en algunos oleoductos de Aramco, aunque la compañía aseguró que la producción nacional no se vio comprometida a gran escala.
El portavoz militar saudí, Turki al‑Maliki, advirtió que el reino adoptará “todas las medidas operativas necesarias” para disuadir a los hutíes y proteger la seguridad regional y la navegación internacional en el Mar Rojo. La coalición liderada por Arabia Saudí, sin embargo, no ofreció detalles sobre una posible respuesta aérea o naval inmediata.
El papel de las milicias locales y la “Brigada de Gigantes”
En el territorio yemení, la situación se complicó aún más cuando milicias afines a Tariq Saleh, primo del ex‑presidente Ali Abdullah Saleh, fueron aisladas por fuerzas hutíes en la zona de Al Waziyah, en Taiz. Los combates se extendieron hasta la llegada de la llamada “Brigada de Gigantes”, liderada por el general de brigada Hamdi Shukri, que rompió el cerco y capturó a varios combatientes hutíes. Sin embargo, aviones de guerra saudíes bombardearon los refuerzos de la milicia que llegaban en apoyo, provocando nuevas bajas.
Esta dinámica de “asedio por asedio” que los hutíes utilizan como lema muestra la complejidad del conflicto: cada avance militar desencadena una contrarreacción que arrastra a civiles inocentes al centro de la violencia.
Impacto económico y social para Córdoba y la región
Para la provincia de Córdoba, la escalada en el Golfo Pérsico tiene repercusiones directas. La producción de petróleo de Aramco influye en los precios internacionales del crudo, que a su vez afectan a los costos de transporte y a la industria agro‑alimentaria cordobesa, cuyo sector exportador depende de combustibles a precios estables. Un repunte en los precios del barril encarece los costos de flete para los granos y carnes que salen del puerto de Rosario, repercutiendo en los precios al consumidor de la capital.
Además, la amenaza a la seguridad del Mar Rojo pone en riesgo la ruta marítima que conecta a los puertos del norte argentino con los mercados asiáticos. Un incremento en los seguros de carga y en los tiempos de tránsito repercutirá en la competitividad de los exportadores cordobeses de soja y maíz.
En el plano social, la noticia genera preocupación entre la comunidad inmigrante yemení radicada en Córdoba, que sigue de cerca los acontecimientos y teme por la seguridad de sus familiares en el conflicto. La comunidad ha organizado varias reuniones para ofrecer apoyo humanitario y recaudar fondos destinados a los desplazados.
Raíces del conflicto y perspectivas a futuro
El conflicto yemení se remonta a finales de 2014, cuando los hutíes tomaron la capital Saná y avanzaron hacia el centro del país, provocando la intervención militar saudí en 2015 bajo el paraguas de una coalición internacional. Desde entonces, la guerra ha cobrado más de 250.000 víctimas y ha desplazado a millones.
Tras la expiración de la tregua mediada por la ONU en 2022, los combates se mantuvieron parcialmente contenidos, pero la reciente oleada de ataques muestra que la paz sigue siendo un objetivo lejano. La presión sobre los recursos energéticos de Arabia Saudí y la necesidad de romper el bloqueo sobre Yemen siguen alimentando una espiral de violencia que se extiende más allá de la península arábiga.
Para Córdoba, el desafío está en monitorear cómo estas tensiones internacionales repercuten en la economía local y en apoyar a la diáspora yemení que, como siempre, busca una salida pacífica al conflicto. La región deberá estar atenta a los movimientos del mercado petrolero y a los posibles cambios en la política exterior de Arabia Saudí, que podrían traducirse en nuevas oportunidades o riesgos para la industria y el comercio cordobés.
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