Operativo israelí en Gaza elimina a dos presuntos militantes de Hamas en el aniversario de la masacre del 7 de octubre
Un dron israelí abatió a dos sospechosos mientras la defensa civil palestina reclama protección.

Operativo israelí en Gaza elimina a dos presuntos militantes de Hamas en el aniversario de la masacre del 7 de octubre
En la madrugada del 7 de octubre de 2026, día que marca el tercer aniversario de la masacre que desencadenó la actual guerra en la Franja de Gaza, fuerzas del Ejército israelí bajo el mando del Comando Sur abatieron a dos hombres que calificaron como terroristas del ala militar de Hamas. El tiroteo se produjo en los alrededores del hospital Kamal Adwan, al norte de la zona, tras una detección de explosivos que, según el ejército, estaban destinados a atacar a tropas israelíes en la llamada “línea amarilla”.
¿Quiénes fueron los fallecidos y cómo operaban?
Según la información suministrada por la Fuerza de Defensa de Israel (FDI), uno de los muertos fue Mohamed Tamos, de 25 años, identificado como francotirador de Hamas y, simultáneamente, como empleado de la Defensa Civil de Gaza. El otro individuo, cuyo nombre no fue revelado en el comunicado oficial, también habría salido del hospital durante la noche y portaba explosivos extraídos del propio centro médico. Las FDI sostienen que ambos hombres utilizaban el hospital como cubierta para reconstruir capacidades operativas del grupo armado.
El operativo: dron, cámaras infrarrojas y la respuesta de la población civil
El ejército israelí acompañó su anuncio con un video grabado por cámaras infrarrojas que muestra a un hombre agachado manipulando un artefacto explosivo, seguido de la aparición de un proyectil que impacta a una figura que huye. En el mismo informe se indica que, además de Tamos, otro combatiente de Hamas fue neutralizado en la ciudad de Jan Yunis, al sur de la Franja, por un dron que derribó a Ziad Zaarab. En la zona costera de Al Mawasi, un proyectil lanzado desde el aire mató a Mohamed Shaluf, un civil que se refugiaba en una tienda de campaña, y dejó heridos a cinco compatriotas.
Repercusiones en la defensa civil y la comunidad internacional
La Defensa Civil de Gaza denunció que Tamos era un voluntario que, desde el inicio de la ofensiva israelí en octubre de 2023, brindaba asistencia humanitaria a la población gazatí. En el funeral del joven, el director del cuerpo, Raed Al Dahshan, recordó que 150 trabajadores de la Defensa Civil han perdido la vida desde el arranque del conflicto, una cifra que calificó de “estremecedora” y advirtió la necesidad urgente de protección y equipamiento para sus equipos.
En el plano internacional, la noticia reavivó el debate sobre la legalidad de los ataques que se realizan en instalaciones médicas y la protección de personal humanitario. Organizaciones como Amnistía Internacional y la Cruz Roja reiteraron sus llamamientos a respetar el alto fuego aprobado en octubre de 2025 y a garantizar la seguridad de los trabajadores de salud.
Ángulo argentino: solidaridad, presión política y la voz de la diáspora
Desde la República Argentina, la noticia no pasó desapercibida. ONG como “Médicos Sin Fronteras – Argentina” y la Fundación “Argentina Solidaria con Gaza” han renovado sus campañas de recaudación de fondos para atender a los heridos y a los desplazados. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se llevaron a cabo manifestaciones frente a la Embajada de Israel exigiendo el cese de los bombardeos y la protección de los civiles.
El Ministerio de Relaciones Exteriores, a través del Canciller, emitió un comunicado que lamentó la pérdida de vidas y reiteró el llamado a la comunidad internacional para que se respete el derecho internacional humanitario. Además, varios parlamentarios de la coalición de gobierno y de la oposición presentaron un proyecto de ley que busca sancionar a empresas que operen en la zona y que puedan estar vinculadas a la fabricación de armamento usado en el conflicto.
Para muchos argentinos con raíces en el Líbano, Siria y Palestina, la tragedia en Gaza se vuelve una cuestión personal. Grupos de la diáspora han organizado vigílias y eventos culturales en barrios como Balvanera y Palermo, recordando la historia de sus familias y la necesidad de mantener viva la memoria de la resistencia y la búsqueda de paz.
El balance de muertos y heridos desde el alto fuego
El Ministerio de Sanidad de Gaza informó que, desde el inicio de la ofensiva israelí en octubre de 2023, se han registrado 74.250 fallecidos, de los cuales 1.467 ocurrieron después de la entrada en vigor del alto fuego de octubre de 2025. Los últimos ataques, como el de hoy, suman al menos cuatro muertos más y decenas de heridos, manteniendo la zona en una situación de constante vulnerabilidad.
De la línea amarilla al recuerdo de la masacre: qué significa este operativo para la población de Gaza
El concepto de “línea amarilla” se refiere a la frontera de facto que separa las posiciones israelíes de la población civil en Gaza. Cada vez que se detecta una amenaza cerca de esa demarcación, las fuerzas israelíes actúan con rapidez para neutralizarla, argumentando que se trata de una medida preventiva para salvaguardar a sus soldados. Sin embargo, la población gazatí percibe estos ataques como una extensión del bloqueo y la violencia que ha caracterizado el conflicto durante más de una década.
Para los residentes de Kamal Adwan y de Jan Yunis, la muerte de un supuesto combatiente que también era trabajador de la defensa civil genera una profunda desconfianza: la línea entre combatiente y civil se vuelve difusa, y la percepción de que los hospitales están siendo usados como escudos humanos alimenta el temor y la frustración. Las familias de los fallecidos, tanto de la milicia como de la población civil, se ven obligadas a vivir con el duelo mientras el suministro de agua, electricidad y medicinas sigue siendo insuficiente.
En el contexto argentino, la continuidad de la violencia en Gaza repercute en la agenda de política exterior y en la opinión pública. La presión de la sociedad civil, los movimientos de derechos humanos y la diáspora palestina impulsan a los gobernantes a buscar vías diplomáticas que favorezcan la protección de civiles y la reactivación de los procesos de paz. Mientras tanto, la vida cotidiana de los gazatíes sigue marcada por la incertidumbre, los apagones y la escasez de recursos, una realidad que muchos argentinos observan a través de los medios y que, para muchos, se vuelve una cuestión de solidaridad y responsabilidad internacional.
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