Ozempic bajo la lupa: riesgos oculares y la respuesta de la salud en Argentina
Ozempic y la neuropatía óptica isquémica: qué hay que saber.

Ozempic bajo la lupa: riesgos oculares y la respuesta de la salud en Argentina
Lead: Pacientes que usan semaglutida –conocida comercialmente como Ozempic o Wegovy– están denunciando pérdida de visión vinculada a una neuropatía óptica rara. Mientras la Unión Europea ya exige advertencias en el prospecto, en Argentina el debate sobre la seguridad, el acceso y el costo del fármaco se vuelve cada vez más urgente.
¿Qué es la NOIANA y por qué preocupa a los usuarios de semaglutida?
La neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica (NOIANA) es una condición que interrumpe el flujo sanguíneo al nervio óptico, provocando una pérdida súbita de visión sin dolor. Tradicionalmente se presenta en personas mayores con factores de riesgo vascular, como hipertensión o diabetes. Sin embargo, los últimos estudios observacionales indican que los pacientes que reciben semaglutida tienen un riesgo cuatro veces mayor de desarrollar NOIANA que quienes siguen otros tratamientos antidiabéticos.
El mecanismo exacto aún no se comprende, pero se sospecha que la reducción brusca de glucosa y la pérdida de peso rápida pueden desencadenar cambios hemodinámicos que comprometen la irrigación del nervio óptico. En algunos casos la pérdida de visión resulta permanente porque la terapia oftalmológica disponible es limitada.
Demandas y reacciones de las farmacéuticas a nivel mundial
En Estados Unidos, cientos de pacientes han presentado demandas contra Novo Nordisk y Eli Lilly, alegando que las compañías ocultaron información crucial sobre el riesgo ocular. Las demandas se centran en la supuesta falta de advertencia clara y en la ausencia de datos de seguridad en los ensayos clínicos iniciales. Las farmacéuticas, por su parte, sostienen que los datos emergentes son todavía preliminares y que, de confirmarse una asociación, se implementarán las medidas regulatorias correspondientes.
En Europa, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) obligó en junio de 2025 a incluir la NOIANA como efecto adverso “muy raro”, estimado en 1 de cada 10.000 pacientes. La etiqueta ahora lleva una advertencia explícita, aunque la incidencia sigue siendo baja. En contraste, la FDA mantiene una evaluación en curso y no ha requerido un cambio de etiqueta, lo que alimenta la controversia y la percepción de que los pacientes estadounidenses están menos protegidos.
El panorama regulatorio: Europa, EE.UU. y la situación argentina
Argentina cuenta con la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), que sigue de cerca las decisiones de la EMA y la FDA. Hasta la fecha, la ANMAT no ha actualizado el prospecto de Ozempic para incluir la NOIANA, aunque ha recibido los informes europeos y estadounidenses. Esto genera incertidumbre entre los endocrinólogos y oftalmólogos argentinos, que ahora deben decidir si informar a sus pacientes de forma proactiva.
El costo del tratamiento es otro factor crítico. En el mercado privado, una caja de Ozempic puede superar los 10.000 pesos, lo que lo hace inaccesible para muchos pacientes con diabetes tipo 2 que dependen del programa de cobertura del Estado. La falta de una advertencia oficial puede llevar a que pacientes adquieran el fármaco por canales no regulados, aumentando el riesgo de recibir productos sin trazabilidad ni control de calidad.
Los profesionales de la salud en la provincia de Córdoba ya están organizando charlas informativas para médicos de atención primaria y especialistas, con el objetivo de difundir los hallazgos recientes y fomentar la vigilancia ocular temprana. Se recomienda a los pacientes que noten cualquier alteración visual –como visión borrosa, manchas oscuras o pérdida súbita de un campo visual– acudir de inmediato a un oftalmólogo.
Historia reciente de los agonistas GLP‑1 en la medicina argentina
Los agonistas del receptor GLP‑1 llegaron a Argentina a finales de 2022, presentados como una revolución para el control glucémico y la pérdida de peso. Desde entonces, su uso se ha disparado, especialmente entre pacientes que buscan una solución rápida para la obesidad, un problema que afecta al 30 % de la población adulta cordobesa. Los hospitales públicos comenzaron a incluir semaglutida en sus protocolos de diabetes en 2023, pero la demanda superó rápidamente la oferta, generando listas de espera y la aparición de mercados paralelos.
En 2024, la Sociedad Argentina de Endocrinología publicó una guía que resaltaba los beneficios del GLP‑1, pero también advertía sobre la necesidad de monitorizar la presión arterial, la función renal y, ahora, la salud ocular. La inclusión de la advertencia europea en 2025 provocó que varios grupos de pacientes solicitaran al Ministerio de Salud una actualización del registro de medicamentos, pero la burocracia y la falta de datos locales han retrasado la respuesta.
En la práctica cotidiana de los consultorios cordobeses, los médicos están aprendiendo a equilibrar los efectos positivos de la pérdida de peso con los posibles riesgos. Algunos optan por iniciar el tratamiento con dosis bajas y escalar gradualmente, mientras que otros prefieren combinar la semaglutida con terapias tradicionales para minimizar la velocidad de pérdida de peso, reduciendo potencialmente el riesgo de eventos vasculares, incluida la NOIANA.
¿Qué pueden hacer los pacientes cordobeses?
Ante la incertidumbre, la recomendación principal es la vigilancia activa. Los pacientes que ya usan Ozempic o Wegovy deben programar revisiones oftalmológicas cada seis meses, especialmente si tienen diabetes de larga evolución, hipertensión o antecedentes familiares de enfermedades vasculares. Además, es fundamental no automedicarse: adquirir el fármaco a través de farmacias registradas y bajo receta médica garantiza que se cuente con la información actualizada del prospecto.
Para quienes están considerando iniciar la terapia, es aconsejable discutir con el endocrinólogo los antecedentes personales y familiares de problemas oculares, y evaluar alternativas como la liraglutida, que hasta ahora muestra una menor asociación con la NOIANA según los estudios publicados.
En última instancia, la responsabilidad recae tanto en las autoridades regulatorias como en los profesionales de la salud para que la información llegue de manera clara y oportuna a los pacientes. Solo así se podrá equilibrar el potencial de los agonistas GLP‑1 con la seguridad de la visión de los argentinos.
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