Presupuesto 2027: La escasa presencia de legisladores cordobeses en la mesa de reclamos universitarios
Universidades públicas de Córdoba exigen fondos mientras la mayoría de sus representantes en el Congreso permanecen ausentes.

En el marco del debate sobre las partidas presupuestarias para el año 2027, las universidades públicas con sede en Córdoba convocaron este lunes a los parlamentarios nacionales para exponer la crítica situación financiera del sector. La reunión, celebrada en la imponente Sala del Consejo Superior de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), contó con la asistencia de sólo seis diputados de los veintiún que representan a la provincia en el Congreso de la Nación, y los tres senadores cordobeses dejaron sus sillas vacías.
Escasa participación de la banca cordobesa
De los 18 diputados que deberían haber representado a la provincia, sólo seis se presentaron: Carolina Basualdo, Juan Brugge, Ignacio García Aresca, Carlos Gutiérrez y Alejandra Torres del bloque Encuentro Federal / Provincias Unidas, y Gabriela Estévez del Frente de Unión por la Patria. La ausencia total del Senado quedó en evidencia, generando críticas de los sectores académicos que esperaban un respaldo político amplio.
Durante la sesión, la secretaria general del gremio docente ADIUC, Leticia Medina, señaló que el bajo nivel de asistencia reflejaba una falta de prioridad del poder legislativo hacia la educación pública superior. “Nos encontramos en una coyuntura donde el presupuesto es la tabla de salvación para nuestras universidades, y sin embargo la mayoría de los representantes cordobeses ni siquiera se dignaron a presentarse”, denunció.
Las universidades cordobesas exigen el cumplimiento de compromisos
El rector de la UNC, Jhon Boretto, abrió la jornada con un informe exhaustivo que recordó los compromisos presupuestarios aprobados en dos oportunidades por el Congreso, pero que aún no habían sido girados por el Ejecutivo nacional. Boretto enfatizó que la falta de fondos pone en riesgo la continuidad de proyectos de investigación, la renovación de equipamiento y la contratación de personal docente.
En la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), el rector Luis Negretti centró su intervención en la degradación de los salarios de docentes y personal no docente, advirtiendo que la pérdida de poder adquisitivo está forzando a muchos a buscar trabajos extra‑universitarios para subsistir. Por su parte, Rubén Soro, rector de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), presentó una proyección que indica que los recursos asignados para el próximo ciclo lectivo cubrirán apenas el 70 % de las partidas necesarias, obligando a la comunidad universitaria a asumir deudas crecientes.
Rogelio Pizzi, secretario técnico de la Facultad de Ciencias Médicas y prorrector de la UNC, subrayó que la falta de envío de fondos compromete la operatividad de los hospitales universitarios, que ya están saturados por el aumento de pacientes sin cobertura médica privada.
Impacto directo en la economía familiar cordobesa
El déficit presupuestario no solo afecta a la infraestructura académica; se traslada al bolsillo de cientos de familias cordobesas vinculadas al sector universitario. Según datos de la UTN, la carga de préstamos estudiantiles ha aumentado un 18 % en el último año, mientras que la inflación supera el 140 % y los salarios reales se mantienen estancados.
El diputado Carlos Gutiérrez, uno de los pocos legisladores presentes, intentó abrir un espacio de diálogo diciendo que es necesario “revisar las estrategias conjuntas” para defender la educación pública. Sin embargo, su llamado quedó ahogado por la ausencia del resto de la bancada, lo que evidencia la dificultad de articular un frente político cordobés sólido en torno al reclamo presupuestario.
Gutiérrez también cuestionó la lógica del Ejecutivo al presentar números que, según él, son “inviables” para la realidad de las universidades cordobesas. “Me hubiera gustado que se presentaran los diputados y senadores que respaldan este presupuesto, no para que opinen igual que nosotros, sino para que nos expliquen por qué presentan esos números”, sostuvo el legislador originario de Río Cuarto.
Una mirada histórica a la financiación universitaria en Córdoba
La relación entre el Estado nacional y las universidades cordobesas tiene raíces que se remontan a la fundación de la UNC en 1613, cuando la Corona española estableció los primeros recursos para la enseñanza superior. Desde la democratización de la educación en los años setenta, la provincia ha visto cómo la asignación de fondos federales ha fluctuado según el clima político y económico.
Durante la década de 1990, bajo la política de ajuste estructural, los presupuestos universitarios fueron recortados drásticamente, lo que obligó a las instituciones a buscar financiamiento privado y a depender de la matrícula de estudiantes internacionales. En los últimos veinte años, la recuperación parcial de los recursos se vio amenazada por la crisis económica de 2001 y la posterior inflación, que erosionó el poder adquisitivo de los salarios docentes.
Hoy, la falta de una política presupuestaria clara para 2027 pone en riesgo no solo la calidad académica, sino también la capacidad de Córdoba para retener talento y generar investigación de punta. La ausencia de los legisladores cordobeses en la mesa de reclamos refuerza la sensación de abandono que se extiende desde los pasillos de la UNC hasta los barrios de la ciudad, donde la comunidad universitaria busca respuestas y, sobre todo, soluciones concretas.
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