Rafael Grossi: la ONU debe asumir un papel más activo en los conflictos globales
El diplomático argentino Rafael Grossi defiende un papel más activo de la ONU en los conflictos globales y se compromete a reforzar la credibilidad de la organización.

El contexto actual
En un mundo donde la guerra a escala global parece hacer su retorno, el diplomático argentino Rafael Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y candidato a la secretaría general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ha defendido la necesidad de que la organización asuma un papel más “activo y pragmático” frente a los conflictos globales.
Grossi argumentó que este fenómeno de la guerra a escala global afecta a Europa, África y, en ciertos aspectos, también a América. Subrayó que el sentimiento predominante es que la guerra se está extendiendo y que “no hay continente que no esté experimentando este retorno”.
La urgencia de la ONU
Atribuyó a esta situación la creciente pregunta sobre la relevancia de la ONU, insistiendo en que la organización “no puede quedarse al margen”. Subrayó que, si bien existen necesidades de desarrollo y derechos humanos, estas no pueden sostenerse en un contexto de guerra, y resaltó la urgencia de sacar todavía a miles de millones de personas de la pobreza.
El diplomático enfatizó que la comunidad internacional no ha perdido la fe en el derecho internacional como principio universal. Se comprometió, en caso de ser elegido secretario general, a trabajar para reforzar la credibilidad de la ONU y adaptar la institución a los desafíos actuales, haciendo hincapié en la importancia de un “diálogo constante” y “permanente” entre el secretario general y el Consejo de Seguridad.
La función de la ONU
Grossi consideró imprescindible la presencia de la ONU en los escenarios de conflicto, en el abordaje del cambio climático y en la respuesta a necesidades humanitarias. Manifestó que espera inspirar a su equipo para acompañarlo incluso en los “campos de batalla”, recalcando que las palabras amables no son suficientes y que el secretario general debe ser visible al abordar los problemas.
Aclaró que la función de la ONU no es tomar partido ni dar lecciones, sino “tender puentes y proteger la Carta de la ONU”. Durante la presentación, Grossi sostuvo que la organización debe guiarse por los principios, pero con un enfoque práctico. Explicó que la ONU “no fue creada para emitir mensajes desde una torre de marfil, sino para resolver problemas sobre el terreno”.
El compromiso de Grossi
Propuso reforzar el diálogo incluso en los contextos más difíciles, lo que implica hablar y comprometerse especialmente durante los conflictos armados. Respecto a la situación palestina, Grossi afirmó que trabajaría “con todas las partes para mejorar la situación y llevarla al lugar donde todos queremos que esté”.
En relación con los escenarios de conflicto, sostuvo que la acción de la ONU no debe verse impedida, pero que debe actuarse con cautela para evitar agravar las crisis, reconociendo la importancia de la autocrítica. Grossi defendió su “experiencia práctica” al frente del OIEA desde 2019, donde ha supervisado escenarios considerados sensibles como Irán y Ucrania.
El proceso de selección
Antes de este cargo, fue embajador de Argentina ante organismos internacionales en Viena y desempeñó diversos puestos diplomáticos, enfocados en seguridad internacional y desarme. En la misma jornada intervino la candidata chilena Michelle Bachelet, quien reiteró su apuesta por el diálogo, el multilateralismo y la renovación de la organización.
Ambos candidatos expusieron sus propuestas y respondieron preguntas de Estados miembros y representantes de la sociedad civil durante tres horas. El proceso continuará este miércoles con las intervenciones de la actual secretaria general de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), Rebeca Grynspan, y el expresidente de Senegal, Macky Sall.
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