Córdoba

Reordenan las paradas de colectivos en el Bv. Chacabuco: qué cambios llegan este domingo

La ciudad reorganiza 24 líneas de ómnibus en el corredor Chacabuco‑Illia para aliviar la congestión.

Reordenan las paradas de colectivos en el Bv. Chacabuco: qué cambios llegan este domingo

La Municipalidad de Córdoba anunció que a partir del domingo 27 de septiembre se implementará un reordenamiento de las paradas de colectivos a lo largo del Boulevard Chacabuco, entre la intersección con el Bv. Illia y la calle San Lorenzo. La medida, impulsada por la Dirección General de Transporte de la Subsecretaría de Movilidad y Tránsito, busca agilizar el flujo vehicular, disminuir la congestión en los bocacalles y facilitar los giros de los ómnibus hacia el Bv. Illia.

¿Por qué es necesario reordenar las paradas?

En el tramo mencionado conviven 24 líneas de colectivos que, según datos municipales, generan una gran interferencia entre los flujos de circulación. Diecinueve de esas líneas deben girar a la izquierda para incorporarse al Bv. Illia, mientras que cinco continúan rectas. Esa mezcla de maniobras obliga a los conductores a frenar constantemente, lo que se traduce en atascos, mayor consumo de combustible y, en última instancia, en un laburo más pesado para los conductores y los peatones que intentan cruzar la zona.

Cómo quedarán las nuevas paradas

El nuevo esquema agrupa las líneas según su destino inmediato, liberando los metros próximos a la intersección con el Bv. Illia y creando un radio de giro más fluido. A continuación, la ubicación exacta de cada conjunto de líneas:

  • 20, 21, 22, 23 y 24 – Chacabuco 674
  • 26, 28, 29, 32 y 34 – Chacabuco 660
  • 13, 18, 19 y 67 – Chacabuco 626
  • 43, 45 y 81 – Chacabuco 550
  • 71, 73 y 76 – Chacabuco 540
  • 52 y 83 – Chacabuco 454
  • 41 y 65 – Chacabuco 472

Con esta redistribución, las unidades que giran a la izquierda tendrán un espacio libre de obstáculos, lo que reducirá el tiempo de espera en la intersección y evitará la acumulación de ómnibus justo antes del cruce. Además, la normativa indica que los conductores deberán respetar las nuevas marcas viales y los horarios de parada, bajo la supervisión de la autoridad de tránsito.

Reacciones de conductores y usuarios

Los sindicatos de conductores de ómnibus recibieron la medida con cautela, pero reconocieron que la congestión en Chacabuco‑Illia ha sido un dolor de cabeza constante. “Es un paso necesario, aunque habrá que adaptarse a los nuevos puntos de parada”, comentó un representante del gremio. Por su parte, los usuarios expresaron su expectativa de que los autobuses lleguen más puntuales y que el cruce sea menos caótico. En redes sociales, varios vecinos del barrio San Lorenzo y del Centro compartieron fotos del antes y después, subrayando la necesidad de una solución definitiva al embotellamiento que se vive a diario.

Historia del tránsito en el corredor Chacabuco‑Illia y su impacto en la movilidad cordobesa

El Boulevard Chacabuco, una de las arterias principales de la ciudad, nació en la década de 1950 como una vía destinada a conectar el centro histórico con los barrios del norte. Con el crecimiento demográfico y la expansión del sistema de transporte urbano, la calle se transformó en un corredor esencial para más de 200.000 pasajeros al día. Sin embargo, la falta de planificación de paradas y la proliferación de líneas sin una lógica de agrupamiento provocaron, desde los años 2000, una congestión crónica que ha ido empeorando con la incorporación de nuevas rutas de ómnibus.

En los últimos veinte años, la municipalidad intentó diversas estrategias: desde la instalación de semáforos inteligentes hasta la creación de carriles exclusivos para colectivos, pero la ausencia de una reconfiguración integral de los puntos de parada siempre fue el talón de Aquiles. El reordenamiento de 2024 marca, por tanto, el primer intento serio de aplicar una visión de tráfico basada en la separación de flujos y la optimización del espacio público.

Expertos en movilidad urbana señalan que, si la medida funciona, podría servir de modelo para otras avenidas congestionadas de la provincia, como el Bv. Mitre y la Av. del Libertador. Además, la reducción del tiempo de giro y la menor concentración de vehículos en la zona podrían traducirse en una disminución del consumo de combustible y, por ende, en una ligera mejora de la calidad del aire, un tema que cada vez cobra más relevancia en la agenda pública cordobesa.

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