Villa Pigüé celebra la llegada del agua formal: 108 hogares ya conectados
108 hogares de Villa Pigüé ahora cuentan con agua segura y de calidad gracias al programa "Más Agua, Más Salud".

Villa Pigüé celebra la llegada del agua formal: 108 hogares ya conectados
En el viernes que marcó la inauguración oficial, el intendente Daniel Passerini, acompañado de vecinos y vecinas del sector sureño de Córdoba, entregó la llave simbólica del nuevo tramo de la red de agua potable que ahora cubre a 108 familias de Villa Pigüé. La obra, que consistió en la instalación de más de 900 metros de cañerías, válvulas seccionadoras, hidrantes y una cámara de desagüe, se enmarca dentro del programa municipal “Más Agua, Más Salud”, una iniciativa que lleva años trabajando para llevar el recurso vital a los barrios que antes dependían de fuentes informales o inexistentes.
Una obra que transforma la vida cotidiana
El impacto de contar con agua segura y de calidad se siente en cada rincón del hogar: desde la higiene básica, pasando por la preparación de alimentos, hasta la posibilidad de instalar sistemas de riego en pequeños huertos familiares. Para los residentes de Villa Pigüé, que se asientan al sur del barrio Jardín del Pilar y sobre el antiguo ramal del Ferrocarril General Bartolomé Mitre, la conexión formal representa una verdadera “frenada” a la precariedad y una puerta abierta a mejorar la salud y la calidad de vida.
Según los datos municipales, el programa “Más Agua, Más Salud” ya ha gestionado 5.821 conexiones domiciliarias desde su puesta en marcha, beneficiando a más de 23.000 vecinos y ampliando la cobertura en 18 barrios adicionales, donde viven alrededor de 1.638 familias. Cada conexión no solo implica una tubería más, sino también la generación de empleo local, la compra de materiales de construcción y la capacitación de técnicos que, en conjunto, dinamizan la economía del sur cordobés.
Recorrido por cooperativas que impulsan el desarrollo local
Durante la visita, Passerini también detuvo su recorrido en dos cooperativas de trabajo que forman parte del entramado productivo de la zona: Convergentes y Marcela Expósito. Convergentes, especializada en la fabricación de elementos de hormigón como bancos, mesas, rampas y cordones, ha sido clave para adaptar la infraestructura urbana a las necesidades de personas con discapacidad, instalando rampas accesibles en viviendas y espacios públicos.
Por su parte, la cooperativa Marcela Expósito se dedica al rubro textil, generando empleo para mujeres y hombres de la comunidad y manteniendo viva la tradición artesanal cordobesa. Ambas organizaciones trabajan en estrecha coordinación con la Secretaría de Políticas Sociales y Capital Humano del municipio, lo que demuestra cómo la política de agua se cruza con otras áreas de desarrollo social y económico.
Más Agua, Más Salud: una política con resultados palpables
El programa municipal no es una medida aislada; responde a una demanda histórica de la población cordobesa que, durante décadas, sufrió la falta de acceso regular a un recurso básico. La falta de agua formal se traduce en problemas de salud como enfermedades gastrointestinales, dificultades para la higiene infantil y mayores costos en la compra de agua embotellada, que golpean directamente el bolsillo de las familias más vulnerables.
Al garantizar la llegada del agua a Villa Pigüé, la municipalidad no solo mejora la salud pública, sino que también reduce la carga económica de los hogares, permitiendo que el dinero destinado a la compra de agua sea redirigido a otras necesidades, como la educación o la alimentación. Es una movida que, a largo plazo, fortalece la resiliencia de la comunidad frente a situaciones de emergencia, como sequías o cortes de suministro.
Un vistazo al futuro: la expansión continúa
El éxito de la conexión en Villa Pigüé abre la puerta a nuevos proyectos en otras zonas del sur cordobés que aún carecen de acceso formal. La planificación municipal contempla la ampliación de la red a barrios como Los Pinos y San Martín, donde la falta de agua ha sido señalada como una de las principales carencias sociales. La estrategia incluye la búsqueda de financiamiento conjunto entre la provincia, el Estado nacional y organismos internacionales, con el objetivo de replicar el modelo de Villa Pigüé a gran escala.
En la medida en que se avanza, también se intensifica la necesidad de fortalecer la gestión del recurso, implementando sistemas de control de consumo, detección de fugas y campañas de educación ambiental que promuevan un uso responsable del agua, evitando que el recurso que hoy es una victoria para 108 familias se convierta mañana en un problema de escasez.
Raíces de la lucha por el agua en Córdoba
La historia de la lucha por el acceso al agua en Córdoba se remonta a las décadas de los 80 y 90, cuando movimientos vecinales comenzaron a organizarse para exigir la extensión de la red pública a los barrios periféricos. Aquellas protestas, que a menudo se acompañaban de marchas y asambleas en la Plaza San Martín, lograron que la municipalidad incorporara la obra de ampliación de la red como prioridad en sus planes de desarrollo urbano.
Con el tiempo, la gestión del agua pasó a ser una competencia compartida entre la Municipalidad, la Provincia y la empresa pública de servicios (Aguas Cordobesas). La creación del programa “Más Agua, Más Salud” en 2018 representó un hito al articular recursos y conocimientos técnicos para abordar de forma integral la falta de cobertura. Desde entonces, la cifra de hogares conectados ha crecido de manera sostenida, demostrando que la voluntad política y la participación ciudadana pueden traducirse en mejoras concretas.
Hoy, la historia se escribe en Villa Pigüé, donde el sonido de la llave girando en la nueva válvula es el eco de décadas de reclamos y la promesa de que, paso a paso, la ciudad seguirá avanzando hacia una Córdoba donde el agua llegue a todos los rincones, sin distinción.
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