Violenta pelea y gol de último minuto en el amistoso Sub‑20 femenino entre Chile y Uruguay en Rosario
Chile vence 2‑1 a Uruguay en un amistoso cargado de tensión y polémica antes de Rosario 2026.

Violenta pelea y gol de último minuto en el amistoso Sub‑20 femenino entre Chile y Uruguay en Rosario
En el Centro de Alto Rendimiento José Sulantay de Rosario, la selección chilena Sub‑20 femenina se impuso 2‑1 a Uruguay en el último amistoso antes de los Juegos Suramericanos 2026. El partido, que se jugó este jueves, terminó entre gritos, empujones y una polémica sobre la posición adelantada del gol de la victoria, que dejó a ambas escuadras con la sangre fresca y la mirada puesta en el debut sudamericano.
Un duelo equilibrado que se decidió en tiempo añadido
El encuentro arrancó con una primera mitad sin goles, mientras ambas filas buscaban abrir el marcador. Chile rompió el silencio a los 62 minutos cuando Natsumy Millones remató de fuera del área y puso 1‑0 en el marcador, desatando la euforia de la afición local. Uruguay no se quedó atrás y, a falta de diez minutos para el final del tiempo reglamentario, Oriana Tolá igualó el partido al aprovechar un rebote dentro del área, dejando el marcador 1‑1 y encendiendo la expectativa de una definición en la prórroga.
El desenlace llegó en el minuto 96, cuando Antonella Martínez, delantera del Everton, capitalizó un rebote que dejó a la arquera uruguaya sin salida y anotó el 2‑1 definitivo. El tanto fue recibido con protestas de las jugadoras de Uruguay, que reclamaron fuera de juego y pidieron la anulación del gol.
La polémica se transforma en bronca: el altercado que paralizó el césped
Tras el pitazo final, la celebración chilena se tornó en una disputa física cuando la uruguaya Antonella Cordero protagonizó un cruce con una rival chilena cerca del área donde se marcó el gol. En cuestión de segundos, la contienda escaló a empujones, manotazos y patadas, obligando a los cuerpos técnicos de ambos equipos a intervenir para separar a las futbolistas. Cordero quedó en el centro del conflicto, intentando liberarse mientras sus compañeras la rodeaban.
Del lado chileno, Maite Avello también necesitó ser contenida por un miembro del cuerpo técnico, que la apartó para evitar que la discusión siguiera creciendo. Finalmente, Cordero abandonó el terreno de juego, mientras el resto de las jugadoras se retiraron a sus vestuarios bajo la mirada atenta de los árbitros y la prensa que ya había captado el episodio en video.
Repercusiones en redes y el camino hacia Rosario
Los segundos del enfrentamiento se viralizaron en Twitter, Instagram y TikTok, generando un debate encendido sobre la conducta de las jugadoras y la gestión de los cuerpos técnicos. Algunos usuarios criticaron la agresividad de Cordero, mientras otros defendieron la reacción inmediata de las chilenas como una muestra de solidaridad y defensa del equipo.
A pesar del altercado, la Selección Sub‑20 femenina de Chile cerró la serie de amistosos con dos victorias, sumando al triunfo de 3‑0 del martes anterior, en el que marcaron Vaitiare Pardo, Anaís Álvarez y Vaythiare Ríos. Ambos conjuntos volverán a medirse en los Juegos Suramericanos Santa Fe‑Rosario 2026, donde Chile debutará contra las Charrúas el 16 de septiembre.
Una mirada histórica a los duelos juveniles entre Chile y Uruguay
Los enfrentamientos entre selecciones femeninas Sub‑20 de Chile y Uruguay tienen antecedentes que se remontan a la última década, cuando ambas federaciones comenzaron a apostar por la formación de talentos en la categoría juvenil. En 2015, Chile venció a Uruguay por 2‑1 en Montevideo, marcando el inicio de una rivalidad que ha sido testigo de partidos reñidos y momentos de alta tensión.
En los últimos cinco años, la Copa Sudamericana Sub‑20 femenina sirvió como escenario para que ambas naciones consolidaran sus proyectos de desarrollo. Chile, con su programa “Fútbol Femenino 2025”, ha invertido en academias regionales y en la profesionalización de la liga local, lo que se refleja en la calidad de jugadoras como Millones y Martínez. Uruguay, por su parte, ha fortalecido su estructura de base a través del programa “Mujeres al Gol”, impulsando la participación de jugadoras de provincias como Maldonado y Salto.
El próximo encuentro en Rosario será crucial no solo por la clasificación a la fase final del torneo, sino también por la oportunidad de medir el impacto de esas políticas de desarrollo en el terreno de juego. La tensión vivida en el amistoso de este jueves muestra que, más allá de la táctica, la rivalidad está cargada de emociones que alimentan la pasión del fútbol femenino en la región.
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