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Bessent y He Lifeng se encuentran en Nueva York: la antesala que podría cambiar la balanza comercial para Argentina

El último encuentro entre EE.UU. y China antes de la cumbre de Washington podría repercutir en la economía y la tecnología de Argentina.

Bessent y He Lifeng se encuentran en Nueva York: la antesala que podría cambiar la balanza comercial para Argentina

El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, se dieron la mano este domingo en la Gran Manzana en una última ronda de negociaciones antes de la esperada cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping en Washington. Junto a Jamieson Greer, representante comercial estadounidense, recibieron a la delegación china para afinar los puntos críticos que podrían definir la agenda del 24 de septiembre en la Casa Blanca.

La reunión de último minuto en Nueva York

El encuentro se dio en la sede de la Oficina del Representante Comercial de EE.UU., donde los diplomáticos de ambos bandos revisaron los avances y los rezagos de la tregua comercial firmada en Busan, Corea del Sur, en octubre del año pasado. En esa ocasión, Trump había pospuesto controles sobre exportaciones que afectaban a miles de empresas chinas, mientras que Beijing suspendió restricciones a la venta externa de tierras raras y minerales críticos. Ahora, Washington pide una extensión de seis meses, argumentando que China no ha cumplido plenamente los compromisos de suministro, especialmente de itrio, un metal indispensable para láseres, motores de aviones y semiconductores.

Temas críticos: IA, aranceles y tierras raras

Entre los asuntos que se barajan destacan la inteligencia artificial, los aranceles sobre productos manufacturados y el acceso a las tierras raras. Trump y Xi acordaron en mayo crear un diálogo permanente sobre IA, pero hasta la fecha no se han realizado reuniones de alto nivel al respecto. La falta de avances en este frente preocupa a los gigantes tecnológicos estadounidenses, que ya se han apuntado a la cena de Estado que se prevé para la noche de la cumbre: Jeff Bezos (Amazon), Sundar Pichai (Alphabet), Sam Altman (OpenAI), Tim Cook (Apple), Elon Musk (Tesla), Jensen Huang (Nvidia) y Michael Dell (Dell Technologies) estarán presentes.

En paralelo, la llamada de alto nivel entre el canciller chino Wang Yi y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio sobre Medio Oriente y la visita de Xi a Washington subraya la complejidad geopolítica que envuelve la reunión de Bessent y He Lifeng. La agenda no solo gira en torno a comercio, sino también a la estabilidad regional y a la percepción de igualdad, respeto mutuo y beneficio recíproco que China quiere imprimir en la próxima fase de contactos.

Repercusiones para Argentina y la región

Para la Argentina, y en especial para la provincia de Córdoba, la negociación tiene un eco directo. El país depende en gran medida de la importación de tierras raras para la industria de la energía renovable y la fabricación de componentes electrónicos. Un posible endurecimiento de los controles chinos podría encarecer los costos de proyectos de energía eólica y solar que se están impulsando en la cuenca del Río Paraná. Por otro lado, una extensión de la tregua comercial abriría una ventana de oportunidad para que exportadores argentinos de soja, carne y vino mantengan los aranceles bajo control y sigan compitiendo en los mercados asiáticos.

En el ámbito tecnológico, la discusión sobre IA tiene implicancias para el emergente ecosistema de startups de software en Córdoba. La ciudad alberga varios hubs de innovación que dependen de la colaboración con gigantes norteamericanos y chinos. Un acuerdo que favorezca la libre circulación de datos y la cooperación en investigación podría traducirse en más inversión extranjera y en la creación de nuevos puestos de laburo para programadores cordobeses.

Finalmente, la presencia de figuras como Elon Musk y Jensen Huang en la cena de Estado podría abrir puertas a alianzas estratégicas con la industria automotriz argentina, que busca modernizar su parque de producción mediante la incorporación de tecnologías de baterías y semiconductores. Un acercamiento más fluido entre EE.UU. y China en estos sectores podría acelerar la llegada de componentes críticos a la región, reduciendo la dependencia de intermediarios y los costos de importación.

¿Qué significa para la industria cordobesa?

La industria manufacturera de Córdoba, históricamente vinculada a la producción de autopartes y maquinaria agrícola, está en una encrucijada. Si la negociación logra estabilizar el suministro de tierras raras, los fabricantes locales podrían acceder a materiales esenciales para la fabricación de motores eléctricos y sistemas de control avanzados, impulsando la competitividad de la región en la cadena de valor de la movilidad eléctrica.

Por otro lado, la posible ampliación de la tregua comercial permitiría a los exportadores cordobeses de productos agroindustriales mantener precios competitivos en los mercados chinos, evitando aumentos bruscos de aranceles que afectarían a los pequeños productores del interior. La estabilidad cambiaria y la previsibilidad en las normas de importación son clave para que los laburantes del sector agroalimentario planifiquen sus cosechas y exportaciones con mayor certeza.

En el plano de la investigación y la educación superior, la Universidad Nacional de Córdoba y el Instituto Tecnológico de Córdoba podrían beneficiarse de programas de intercambio y proyectos conjuntos con universidades chinas y americanas, siempre que se consoliden marcos regulatorios que faciliten la transferencia de conocimiento y la co‑creación de patentes en IA y materiales avanzados.

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