Drones sobre Moscú: ataque a la refinería petrolera coincide con el cierre de las elecciones rusas
Un aluvión de drones sobre Moscú deja daños en la refinería y provoca evacuaciones masivas en medio de la votación.

Un enjambre de drones sobrevoló Moscú y su zona metropolitana durante la madrugada del domingo 17 de marzo, provocando la evacuación de unas 400 personas y dañando una instalación clave de la Refinería Petrolera de Moscú. El alcalde de la capital, Serguéi Sobianine, informó que la defensa antiaérea rusa derribó al menos 186 aparatos desde la medianoche, mientras que el gobernador de la región, Andréi Vorobiev, elevó la cifra a 249 drones neutralizados en su jurisdicción. El ataque coincidió con el último día de las elecciones legislativas rusas, generando una atmósfera de tensión tanto en el ámbito de la seguridad como en la arena política.
El despliegue de la defensa antiaérea rusa
Según los comunicados oficiales, los sistemas S‑300 y Pantsir‑S1 fueron activados en una operación sin precedentes que duró varias horas. Sobianine señaló en sus redes sociales que, tras derribar los primeros 186 drones, “se han abatido 35 más” y que los equipos de emergencia ya estaban inspeccionando los fragmentos que cayeron en distintos barrios. Vorobiev, por su parte, utilizó Telegram para advertir que el ataque “continúa” y que la zona metropolitana estaba bajo una alerta de máxima intensidad.
Los analistas militares rusos estiman que la mayoría de los drones provenían de territorio ucraniano, aunque Moscú no ha revelado el origen exacto de los aparatos ni la tecnología empleada. Lo que sí quedó claro es que la capacidad de interceptación rusa se vio puesta a prueba, y el número de drones neutralizados supera cualquier registro anterior de este tipo de incidentes en la capital.
Daños en la Refinería y la respuesta de emergencia
El punto crítico del ataque fue la Refinería Petrolera de Moscú, una de las mayores instalaciones de procesamiento de crudo del país, ubicada en el distrito de Khoroshevskoye. Sobianine confirmó que “una instalación en el territorio de la Refinería resultó dañada”, aunque aseguró que no se registraron muertos ni heridos graves en ese sector. Sin embargo, la explosión de un dron sobre un edificio residencial provocó un incendio que obligó a desalojar a cerca de 400 personas y, lamentablemente, cobró la vida de una mujer de 44 años y de un hombre mayor en dos localidades distintas.
Los bomberos y unidades de emergencia trabajaron sin descanso para contener el fuego y asegurar los perímetros de la refinería. Según fuentes internas, se activó el protocolo de contingencia para evitar una fuga de hidrocarburos, lo que habría agravado la situación en una zona ya vulnerable por la proximidad de viviendas y vías de transporte.
Repercusiones electorales y denuncias de fraude
El ataque coincidió con la última jornada de las elecciones legislativas rusas, en la que el partido United Russia, liderado por Vladimir Putin, buscaba consolidar su mayoría constitucional. La Comisión Electoral Central (CEC), encabezada por Ela Pamfílova, rechazó las acusaciones de fraude y defendió el proceso como “el más limpio posible”. Aun así, la oposición denunció irregularidades: el partido Yabloko señaló que varios ciudadanos no pudieron votar con papeleta porque el sistema registró un voto electrónico a su nombre, sin ofrecer explicaciones.
El voto electrónico, implementado en varios distritos de Moscú, alcanzó una participación del 80% entre los registrados, equivalentes a 3,2 millones de personas, sumándose a los 4,6 millones de votantes anticipados. Mientras algunos ciudadanos, como el jubilado Guerásim, abogaron por el regreso del papel y la tradición analógica, otros, como la votante Aliona, defendieron la comodidad del sistema digital y la necesidad de modernizar la política.
Cenizas de la historia: la refinería de Moscú y los conflictos energéticos
La Refinería Petrolera de Moscú, fundada en la era soviética, ha sido un pilar del suministro energético nacional durante más de ocho décadas. Su ubicación estratégica, cerca del centro urbano y de importantes vías férreas, la convirtió en un objetivo recurrente durante la Guerra Fría y, más recientemente, en el epicentro de la disputa energética entre Rusia y Ucrania.
En los últimos años, la infraestructura energética rusa ha sido blanco de ataques con drones y misiles, una táctica que busca debilitar la capacidad de Moscú para financiar su esfuerzo bélico. El daño reciente, aunque limitado, reaviva el debate sobre la vulnerabilidad de instalaciones críticas y la necesidad de diversificar fuentes de energía en la región.
Para Córdoba y el resto de Argentina, estos hechos tienen resonancia directa: el aumento de los precios internacionales del petróleo, impulsado por la inestabilidad en Rusia, afecta el costo de los combustibles y la energía eléctrica. Además, la percepción de inseguridad en los mercados energéticos globales incide en la inversión extranjera y en la planificación de proyectos de energía renovable que el país busca impulsar.
En conclusión, el ataque con drones no solo marcó una jornada electoral turbulenta, sino que también subrayó la fragilidad de infraestructuras estratégicas en tiempos de conflicto. Mientras Moscú refuerza sus defensas aéreas, el mundo observa cómo la guerra híbrida se extiende más allá del campo de batalla, impactando la política, la economía y la vida cotidiana de millones.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo



