Córdoba clausura dos pulverizadores autopropulsados en Santa María por incumplir la normativa fitosanitaria
El Ministerio de Bioagroindustria de la Provincia de Córdoba realizó esta semana inspecciones de rutina en los establecimientos de Lozada y Alta Gracia, en el departamento Santa María, y determinó la clausura de dos máquinas autopropulsadas destinadas a la aplicación de fitosanitarios. La medida, anunciada por la Dirección General de Fiscalización y Control, responde a la falta de habilitación y a serias deficiencias en los protocolos de seguridad exigidos por la Ley Provincial N.º 9164 y su Decreto Reglamentario N.º 132/05.
Inspecciones que revelaron irregularidades en la zona agrícola
Los técnicos de la Dirección General de Fiscalización y Control, acompañados por asesores de la Secretaría de Agricultura, recorrieron los predios de los productores locales, revisando la documentación registral de los equipos, los manuales de mantenimiento y los certificados de capacitación de los operadores. En ambas localidades se constató que los pulverizadores no contaban con la habilitación provincial vigente y que los sistemas de protección contra derrames y fugas estaban en condiciones críticas, lo que vulnera la normativa de seguridad y pone en riesgo la salud de los trabajadores y del medio ambiente.
Intimación a presentar Recetas Fitosanitarias Digitales
Además de la clausura, el organismo provincial intimó a los responsables de los equipos a presentar, en plazo de diez días hábiles, las Recetas Fitosanitarias Digitales que respalden cada aplicación realizada en los últimos seis meses. Estas recetas, emitidas por asesores fitosanitarios certificados, son obligatorias para garantizar que los productos empleados sean los correctos, en dosis adecuada y bajo condiciones de aplicación que minimicen el impacto ambiental. La falta de presentación de dichos documentos puede acarrear sanciones económicas y la revocación definitiva de la autorización para operar.
Impacto en la producción local y la cadena agroindustrial
Santa María es una zona de gran relevancia para la producción de soja, maíz y girasol en la provincia. La suspensión de dos unidades de pulverización representa un desafío logístico para los agricultores que dependen de estos equipos para el control de plagas y enfermedades. Sin embargo, la medida también abre una oportunidad para que los productores inviertan en maquinaria certificada y en capacitaciones que cumplan con los estándares de la legislación provincial, lo que a la larga favorece la competitividad del sector y la exportación de granos libres de residuos químicos.
Un paso más en la política de control fitosanitario de Córdoba
El Ministerio de Bioagroindustria ha reiterado que la fiscalización es una herramienta esencial para proteger la salud pública y el ecosistema cordobés. En los últimos años, la provincia ha implementado una serie de acciones, entre ellas la digitalización de las recetas fitosanitarias, la creación de una base de datos de equipos habilitados y la difusión de buenas prácticas entre los agricultores. Estas iniciativas buscan reducir la presencia de residuos tóxicos en los alimentos y preservar la calidad del agua en cuencas como la del Río Suquía y el Río Primero.

Raíces de la regulación fitosanitaria en la provincia
La Ley Provincial N.º 9164, promulgada en 2005, marcó un hito al establecer un marco integral para el uso de productos fitosanitarios en Córdoba. Su objetivo principal era armonizar la producción agrícola con la conservación del medio ambiente, imponiendo requisitos de registro, habilitación de equipos y capacitación obligatoria de los operarios. Desde entonces, la normativa ha sido actualizada en varias oportunidades para incorporar la digitalización de recetas, la trazabilidad de los productos y la exigencia de sistemas de seguridad en los pulverizadores.
En la década de 2010, el gobierno provincial lanzó el Programa de Modernización Agroindustrial, que incluyó la creación de la Dirección General de Fiscalización y Control. Esta dependencia se encargó de diseñar protocolos de inspección más rigurosos y de establecer canales de denuncia ciudadana, como el número 0800‑888‑2476 y la plataforma digital https://dgfyc-mayg.hub.arcgis.com, que facilitan la participación de la comunidad en la vigilancia del cumplimiento de la normativa.
Hoy, la clausura de los equipos en Santa María se inserta en una línea de acciones que buscan consolidar una agricultura sostenible, reducir la exposición a químicos peligrosos y generar confianza en los mercados internos y externos. La experiencia muestra que la prevención y el control son más económicos que la gestión de incidentes ambientales, y que la provincia está dispuesta a invertir en capacitación, certificación y tecnología para que los productores cordobeses mantengan su posición competitiva a nivel nacional e internacional.
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