Córdoba Mejora: 14.900 baches reparados con asfalto en frío para devolver la fluidez a la ciudad
Córdoba Mejora culminó la reparación de casi 15 mil baches, devolviendo fluidez a la vida urbana.

Córdoba Mejora: 14.900 baches reparados con asfalto en frío para devolver la fluidez a la ciudad
El Gobierno de la Provincia de Córdoba, en coordinación con la Municipalidad capitalina, culminó una etapa clave del programa “Calle por Calle, Córdoba Mejora”: la reparación de 14.900 baches con asfalto en frío en distintos sectores de la ciudad, una obra que busca devolver la seguridad y la rapidez al tránsito cotidiano de los cordobeses.
Un plan integral que recorre los barrios
Las intervenciones se distribuyeron estratégicamente por los barrios Comercial, UOCRA, Mercantil y Santa Ana, así como por Villa Belgrano, Los Boulevares, Los Cortaderos, Quebrada de las Rosas, Pueyrredón y Bajo General Paz. Cada zona recibió la atención de los equipos del Centro Operativo Municipal, que llevaron a cabo la detección de los puntos críticos, la preparación de la superficie y la aplicación de la mezcla asfáltica. En total, se emplearon 1.064 toneladas de material, lo que equivale a la cantidad necesaria para cubrir una pista de 10 kilómetros con una capa de 5 centímetros.
El programa no solo se limita al bacheo; también contempla la rehabilitación integral de la red vial, la pavimentación de cuadras sin asfaltar y el mantenimiento de calles de tierra. Esta visión holística permite que, una vez terminada la obra, la conectividad entre los barrios mejore de forma sostenida, reduciendo los tiempos de desplazamiento y los costos de combustible para los usuarios.
La técnica del asfalto en frío y sus ventajas
El asfalto en frío es una mezcla de agregados pétreos, agua y emulsiones asfálticas que se aplica a temperatura ambiente, sin necesidad de quemar el material ni movilizar maquinaria pesada. Esta característica es crucial en entornos urbanos densos, donde el cierre total de la vía provocaría grandes inconvenientes. Gracias a esta técnica, el tránsito vehicular puede reabrirse casi de inmediato, evitando atascos y minimizando el impacto económico en los comercios locales.
Además, el asfalto en frío ofrece una mayor flexibilidad frente a los cambios climáticos. En una ciudad como Córdoba, donde las variaciones de temperatura son marcadas, la mezcla se adapta mejor a la expansión y contracción del pavimento, reduciendo la aparición de nuevas grietas. El proceso también es más respetuoso con el medio ambiente, pues disminuye el consumo de energía y las emisiones de gases contaminantes asociadas a la producción de asfalto caliente.
Impacto en la movilidad y la vida cotidiana
Para los vecinos de los barrios intervenidos, la diferencia es palpable: las rutas antes plagadas de baches que provocaban sacudidas, daños en los neumáticos y retrasos ahora son más suaves y seguras. Los taxistas, repartidores y usuarios del transporte público reportan una reducción del tiempo de viaje de entre 5 y 12 minutos en los recorridos más críticos. Ese ahorro se traduce en menos gasto de combustible y menor desgaste del vehículo, lo que al final del mes significa un alivio en el bolsillo de miles de cordobeses.
Los comercios locales también se benefician. Al evitar cierres prolongados de la calle, los clientes pueden acceder sin contratiempos, lo que favorece la actividad comercial y mantiene la vitalidad de los centros de barrio. En un contexto económico donde la inflación aprieta, cualquier medida que contribuya a la estabilidad del flujo de gente y mercancías tiene un valor añadido.
De la grieta al asfalto: una mirada histórica al mantenimiento vial en Córdoba
El mantenimiento de la vía pública en Córdoba tiene raíces que se remontan a la década de 1950, cuando la ciudad comenzó a expandirse rápidamente y la necesidad de una red vial adecuada se volvió imperativa. En los años 70 y 80, la provincia impulsó los primeros planes de pavimentación con asfalto caliente, que en aquel entonces representaba una innovación tecnológica.
Con el paso del tiempo, la experiencia acumulada reveló los límites de esa técnica, especialmente en zonas de alta densidad urbana donde el tráfico constante dificultaba los cierres prolongados. Fue entonces cuando, a principios de la década de 2000, se introdujo el asfalto en frío como una alternativa más ágil y menos invasiva. Desde entonces, la Secretaría de Infraestructura Urbana, Eléctrica y Arquitectura ha ido perfeccionando los protocolos de aplicación, incorporando nuevos aditivos que mejoran la adherencia y la durabilidad del material.
Hoy, el programa “Calle por Calle, Córdoba Mejora” representa la culminación de más de medio siglo de evolución en la gestión de la infraestructura vial. Cada bache reparado no solo es una mejora puntual, sino parte de una estrategia de largo plazo que busca posicionar a Córdoba como una ciudad más conectada, segura y competitiva en el contexto nacional.
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