Córdoba

Córdoba se consolida como epicentro del debate contra el narcotráfico en el I Congreso Internacional de Crimen Organizado

Expertos y autoridades debatieron estrategias contra el narcotráfico en el primer congreso internacional celebrado en Córdoba.

Córdoba se consolida como epicentro del debate contra el narcotráfico en el I Congreso Internacional de Crimen Organizado

Durante dos intensas jornadas, el 27 y 28 de octubre de 2026, la ciudad cordobesa fue el escenario del Primer Congreso Internacional de Crimen Organizado, Cooperación Internacional y Lucha contra el Narcotráfico. El encuentro reunió a expertos, magistrados, fiscales y representantes de agencias de seguridad de Argentina y de varios países, quienes debatieron estrategias para frenar la expansión de la narco‑criminalidad en la región centro del país.

Una agenda que apuntó a la acción concreta

El congreso se desarrolló bajo el lema “Desafíos y respuestas desde la justicia penal internacional, la cooperación regional y las políticas públicas de seguridad”. Entre los temas tratados, se destacaron la coordinación interprovincial, la utilización de tecnologías de punta para el cruce de datos y la necesidad de fortalecer la presencia estatal en zonas productivas vulnerables. La jornada inaugural contó con la participación del Ministro de Justicia y Trabajo, Julián López, quien presentó el llamado “Modelo Córdoba”, un plan que combina la persecución del narcomenudeo, la acción de la Fuerza Policial Antinarcotráfico bajo mando judicial y un control estricto de los establecimientos penitenciarios.

El “Modelo Córdoba” como bandera de la política provincial

En su intervención, el ministro López dejó claro que la estrategia provincial se basa en tres pilares: primero, la represión del narcomenudeo a nivel provincial; segundo, la operatividad de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) coordinada con la justicia; y tercero, la gestión de cárceles para impedir que los capos sigan dirigiendo sus redes desde la prisión. Además, el plan incluye la demolición de “búnkeres” que sirven de refugio a los grupos criminales, el decomiso de bienes ilícitos para financiar la persecución penal y la prevención social, y la promoción de denuncias anónimas a través de canales vecinales.

El ministro subrayó que el narcotráfico funciona en red y que el Estado también debe operar como una red, especialmente en la llamada “Región Centro” compuesta por Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Propuso la creación de una mesa de trabajo permanente que cruce información en tiempo real entre las tres provincias y exigió mayor financiamiento y apoyo operativo del gobierno nacional para controlar las fronteras y frenar el lavado de dinero.

Coorganización institucional y alcance internacional

El evento fue coorganizado por el Ministerio de Justicia y Trabajo, la Universidad Siglo 21 y el Colegio de Abogados de Córdoba, lo que le dio una base académica y jurídica sólida. La presencia del Fiscal General de la Provincia, Carlos Lezcano, del consejero de la Corte Penal Internacional de La Haya, Javier Ruíz, y del vicerrector de la Universidad Siglo 21, Pablo Rivarola, reforzó la dimensión internacional del debate. Los participantes intercambiaron experiencias con colegas de Europa, Norteamérica y Latinoamérica, lo que permitió comparar modelos de lucha contra el narcotráfico y adaptar buenas prácticas al contexto cordobés.

Las sesiones técnicas incluyeron mesas redondas sobre el uso de inteligencia artificial para detectar rutas de tráfico, la importancia de la cooperación judicial transfronteriza y la necesidad de políticas de prevención que involucren a escuelas y organizaciones sociales. Se destacó también la relevancia de la economía informal como caldo de cultivo para el delito, y se propusieron medidas para formalizar actividades productivas en áreas rurales vulnerables.

Impacto local y perspectivas de futuro

Para la comunidad cordobesa, el congreso representó una oportunidad única de visibilizar los desafíos que enfrenta la provincia en materia de seguridad. Los vecinos de barrios como Alta Córdoba y Villa Carlos Paz pudieron observar, a través de la prensa local, cómo se diseñan las políticas que buscan recuperar la tranquilidad de sus calles. Asimismo, el sector empresarial mostró interés en las iniciativas de recuperación de tierras y en la garantía de un entorno seguro para la inversión.

El cierre del congreso dejó claro que la lucha contra el crimen organizado no es una tarea puntual, sino un proceso continuo que requiere la participación de todos los actores sociales. El “Modelo Córdoba” se perfila como una hoja de ruta que será evaluada y ajustada a medida que se implementen sus componentes, y que podría servir de referencia para otras regiones del país.

Raíces del Modelo Córdoba y su proyección nacional

El concepto de “Modelo Córdoba” se remonta a los primeros años de la década del 2020, cuando la provincia comenzó a experimentar un aumento significativo en el narcomenudeo y en la presencia de organizaciones criminales en zonas rurales. En 2022, el gobierno provincial lanzó la Operación “Territorio Limpio”, que combinó operativos policiales con la recuperación de terrenos abandonados por narcotraficantes. Esa iniciativa sentó las bases para la creación de un marco institucional más amplio, que culminó en la presentación oficial del modelo durante el congreso.

Históricamente, Córdoba ha sido un punto estratégico en rutas de comercio y, por ende, también ha sido vulnerable a actividades ilícitas. Desde la época de la dictadura militar, la provincia sufrió la infiltración de grupos armados y, más recientemente, el auge del narcotráfico ha puesto en evidencia la necesidad de políticas integrales. El modelo actual incorpora lecciones aprendidas de esas etapas, combinando la represión con la prevención social y la recuperación del territorio.

En el plano nacional, el “Modelo Córdoba” ha llamado la atención de autoridades de Buenos Aires y de la Cámara de Diputados, que están evaluando la posibilidad de replicar algunos de sus componentes en otras provincias. La experiencia cordobesa muestra que una estrategia que articule a la policía, la justicia y la comunidad puede generar resultados concretos, siempre que cuente con el respaldo financiero y logístico necesario.

Con la mirada puesta en el futuro, la provincia se propone consolidar la Región Centro como una zona hostil para el crimen organizado, mediante la integración de sistemas de información, la capacitación constante de los agentes de seguridad y la promoción de una cultura de denuncia ciudadana. El éxito de esta apuesta dependerá, en gran medida, del compromiso continuo de los gobiernos provincial y nacional, así como de la participación activa de la sociedad civil.

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