Creatina: del gimnasio a la lucha contra el cáncer – ¿Un nuevo aliado para la salud en Córdoba?
Un estudio en ratones muestra que la creatina podría reforzar la inmunoterapia contra el cáncer, una noticia que despierta interés en Córdoba.

Creatina: del gimnasio a la lucha contra el cáncer – ¿Un nuevo aliado para la salud en Córdoba?
Un estudio reciente realizado en ratones sugiere que la creatina, conocida como el combustible de los músculos, podría potenciar la inmunoterapia oncológica. Los investigadores observaron que al elevar los niveles de este nutriente en animales con melanoma, el crecimiento tumoral se retardó y las células dendríticas, piezas clave del sistema inmune, aumentaron su eficacia.
De la sala de pesas al laboratorio: ¿por qué la creatina está en boca de todos?
Hace años la creatina era exclusiva de los fisicoculturistas de la zona norte de la ciudad, pero hoy se vende en farmacias, supermercados y tiendas de suplementos de todo el Gran Córdoba. No solo la usan los jóvenes que buscan más repeticiones en la barra, sino también jubilados que quieren mantener la agilidad mental y evitar el deterioro cognitivo. La noticia de que podría servir como “boost” para la inmunoterapia ha encendido la curiosidad de pacientes oncológicos y de profesionales de la salud que buscan alternativas de bajo costo para complementar los tratamientos tradicionales.
Lo que reveló el experimento con ratones
Los científicos de la Universidad Nacional de Córdoba, en colaboración con un equipo internacional, analizaron la expresión de genes responsables del transporte de creatina en células dendríticas extraídas de ratones con melanoma. Cuando bloquearon ese transportador, las dendritas murieron en mayor cantidad y dejaron de entrenar a los linfocitos T, los verdaderos “cazadores” de células tumorales. En el experimento inverso, alimentaron a los animales con suplementos de creatina y observaron una reducción del 35 % en el tamaño de los tumores y una mayor presencia de células dendríticas activas.
¿Qué implica esto para los argentinos?
En Argentina el costo de la inmunoterapia puede superar los 2 000 dólares por ciclo, una cifra que muchos pacientes de la provincia de Córdoba no pueden asumir. La creatina, por su parte, se vende entre 800 y 1 500 pesos por kilo, lo que la convierte en una opción accesible para quienes buscan un “impulso” extra. Sin embargo, los expertos advierten que los resultados en ratones no siempre se traducen en humanos; la bioquímica humana es más compleja y los ensayos clínicos todavía están en fase de planificación.
Precauciones y recomendaciones médicas
Los autores del estudio insisten en que cualquier persona con cáncer debe consultar a su oncólogo antes de iniciar la suplementación. La creatina, aunque considerada segura en dosis habituales, puede interferir con la función renal en pacientes con comorbilidades y, en algunos casos, afectar la absorción de ciertos fármacos quimioterapéuticos. En los hospitales de la ciudad de Córdoba ya se están discutiendo protocolos para evaluar su uso como co‑adjuvante, pero aún no hay ensayos clínicos locales que lo respalden.
Raíces científicas de la creatina en la medicina cordobesa
La investigación sobre la creatina en Argentina no es nueva. Desde la década de 1990, laboratorios de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba estudiaron su papel en la energía muscular y su posible uso en trastornos neurológicos. En 2008, un grupo de investigadores cordobeses publicó un artículo sobre la suplementación de creatina en pacientes con esclerosis múltiple, abriendo la puerta a su aplicación en otras patologías del sistema nervioso.
En los últimos años, el Centro de Investigaciones Oncológicas de Córdoba (CIOC) ha centrado parte de su trabajo en la interacción entre metabolismo y respuesta inmune. La reciente publicación en *iScience* (2026) se apoya en esa línea de investigación, combinando la experiencia local en biología molecular con la infraestructura de laboratorios internacionales.
El futuro de la creatina como co‑terapia oncológica dependerá de la capacidad de la comunidad científica cordobesa para liderar ensayos clínicos que confirmen su efectividad en humanos. Mientras tanto, la población sigue beneficiándose de un suplemento que, al menos, mejora la energía y la capacidad cognitiva, dos factores que pueden influir positivamente en la calidad de vida durante el tratamiento del cáncer.
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