Salud

El bajón de las 15h: la ciencia y la movida cordobesa que te hacen dormir en plena jornada

El fenómeno del bajón de las 15h se explica con la ciencia, la cultura cafetera y la movida local de Córdoba.

El bajón de las 15h: la ciencia y la movida cordobesa que te hacen dormir en plena jornada

Cuando el sol ya está alto y el reloj marca las 15:00, muchos de nosotros sentimos un bajón que nos hace querer cerrar los ojos y, si no, recurrir al café como salvavidas. ¿Es solo una cuestión de comida o hay algo más detrás de ese “desmayo” que nos golpea en la tarde?

El modelo de dos procesos: adenosina y ritmos circadianos

La explicación científica se basa en el modelo de dos procesos que regula la vigilia. Por un lado, la adenosina se acumula mientras estamos activos, provocando la sensación de sueño. Por el otro, los ritmos circadianos, impulsados por la luz, modulan la alerta. En la mañana, la luz del día reduce la sensación de cansancio, pero al llegar la primera hora de la tarde —entre las 13 y las 15— el reloj interno empieza a señalar la hora de la siesta, aunque el sol siga brillando.

El papel de la comida y el metabolismo local

Estudios revelan que no es necesario haber comido para sentir el bajón, pero cuando se ingiere una comida abundante, el efecto se intensifica. En Córdoba, donde la comida típica incluye empanadas y locro, la ingesta de carbohidratos y grasas puede desencadenar un pico de glucosa que, según la profesora Michelle Spear, inhibe temporalmente la orexina, una hormona que mantiene la vigilia. Así, después de comer una empanada de carne, el cuerpo se siente más pesado y la tarde se vuelve más lenta.

Hackeando el bajón: luz, siestas y café con sentido

El café es la respuesta más habitual, pero la cafeína solo bloquea los receptores de adenosina sin detener el reloj interno. En la ciudad, la solución más efectiva es aprovechar la luz natural: abrir las ventanas de la oficina o salir a la terraza del barrio San Basilio. Si la luz no llega, la lámpara con luz azul puede imitarla. Otra alternativa es la siesta corta de 10‑15 minutos en la zona de descanso del teleoperador, algo que ya se ha adoptado en algunas empresas de la zona de la Universidad Nacional de Córdoba.

El bajón de las 15h en la vida cotidiana cordobesa

Para los teleoperadores que trabajan en la zona de la ciudad, el bajón no es solo un inconveniente personal; afecta la productividad y la calidad del servicio. En las oficinas de la zona de la Recoleta, se están probando horarios flexibles y pausas activas para contrarrestar la “torpeza” que se siente al llegar la tarde. Los cafés de la ciudad, como el famoso Café de la Esquina, también ofrecen pequeños refrescos y snacks que ayudan a mantener el nivel de energía sin sobrecargar el estómago.

Entre el café y la siesta: la historia del bajón

El fenómeno del bajón de las 15h no es exclusivo de Córdoba ni de la era digital. Antiguamente, los trabajadores de las fábricas de la zona de la Recoleta solían tomar una siesta corta en la “tarde” para recuperarse de la jornada. Con la llegada de la tecnología, el teletrabajo y los horarios de trabajo más flexibles, la necesidad de una pausa sigue vigente, aunque el mecanismo fisiológico se ha mantenido intacto.

La tradición de la “siesta” se ha fusionado con la cultura cafetera de la provincia, donde el café se sirve a cada hora como símbolo de energía y camaradería. En las plazas de la ciudad, los jóvenes y los trabajadores se reúnen en la hora de la tarde para compartir un café y una charla, convirtiendo el bajón en un momento de socialización.

En la actualidad, las empresas están reconociendo la importancia de cuidar la salud circadiana de sus empleados. Se están implementando programas de ergonomía y bienestar que incluyen pausas activas, luz natural y, en algunos casos, la posibilidad de tomar una siesta de 10 minutos. Estas iniciativas no solo mejoran la productividad, sino que también refuerzan el sentido de comunidad y la identidad cordobesa.

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