El Brent se desploma a 104 dólares tras la promesa de Saudi Aramco de reactivar el oleoducto Este‑Oeste
La reparación parcial del oleoducto saudí rebaja el crudo, pero la incertidumbre regional sigue pesando sobre los precios.

El crudo Brent cerró este jueves a 104,82 dólares por barril, su nivel más bajo de la semana, después de que Saudi Aramco anunciara la puesta en marcha de la mitad de la capacidad del oleoducto Este‑Oeste, detenido por ataques con drones. La noticia calmó los temores del mercado, aunque los enfrentamientos entre Riad y los rebeldes hutíes de Yemen continuaron durante la jornada.
Reactivación parcial del oleoducto y su efecto inmediato en los precios
El Brent para entrega en noviembre perdió un 0,95 % (equivalente a 1,01 dólares) respecto al cierre del miércoles, cuando cotizaba 105,83 dólares. El West Texas Intermediate (WTI) para entrega en octubre también retrocedió, con una caída del 0,51 % hasta los 101,91 dólares. Ambos contratos habían experimentado una caída cercana al 3 % la sesión anterior, lo que muestra la volatilidad que genera la incertidumbre en la zona del Golfo.
El oleoducto Este‑Oeste transporta alrededor de siete millones de barriles diarios desde los campos del Golfo Pérsico hasta el puerto de Yanbu, en el Mar Rojo, permitiendo a Arabia Saudita sortear el estrecho de Ormuz. Desde finales de la semana pasada la instalación estuvo paralizada por ataques con drones, lo que redujo la oferta mundial y encendió la alarma en los mercados.
Con la promesa de Aramco de restablecer el 50 % de la capacidad en pocos días y la opción de despachar crudo adicional por vía marítima desde Omán, los temores se atenuaron y los precios descendieron. La firma Rapidan Energy calculó que la interrupción podría recortar las exportaciones saudíes en 400.000 barriles diarios durante el mes, mientras que un cierre prolongado del oleoducto podría afectar hasta un 4 % del suministro global.
Repercusiones para la economía argentina y el bolsillo cordobés
Para Argentina, el precio del crudo tiene una doble repercusión: por un lado, influye directamente en el costo de las importaciones de combustibles y, por otro, afecta la balanza comercial de los exportadores de granos que dependen del transporte marítimo. Una caída del Brent a la zona de los 104 dólares reduce la presión inflacionaria que había generado la escalada de precios de la energía a comienzos de año.
En Córdoba, donde la industria automotriz y el sector agroindustrial son pilares de la actividad económica, la rebaja del crudo se traduce en una ligera disminución de los precios de la nafta y el gasoil en las estaciones de servicio. Según datos de la Secretaría de Energía de la Provincia, la variación del precio del combustible suele trasladarse al consumidor final en un plazo de 15 a 20 días, lo que puede aliviar el gasto de los cordobeses que utilizan el auto para desplazarse al trabajo o para el transporte de productos agrícolas.
Sin embargo, la estabilidad es efímera. La Fed de EE. UU. anunció una nueva subida de 0,25 % en su tasa de interés, situándola entre 3,75 % y 4 %, lo que mantiene viva la preocupación por una inflación persistente. Los analistas locales advierten que, si el conflicto en Oriente Medio se intensifica, el precio del crudo podría volver a repuntar, impactando de nuevo en la canasta básica de los argentinos.
Perspectivas y riesgos: ¿Qué sigue para el mercado del crudo?
El analista Tom Essaye, autor del “Sevens Report”, sostuvo que el petróleo sigue “sobrevalorado a corto plazo”, pero subrayó que una verdadera estabilización dependerá de avances concretos hacia un alto al fuego entre EE. UU. e Irán y de la calma en la zona, incluyendo a los rebeldes hutíes. Mientras tanto, la amenaza de nuevos ataques con drones a instalaciones estratégicas persiste.
Otro factor que complica la ecuación es la guerra en Ucrania. Según Arne Lohmann Rasmussen, de Global Risk Management, los ataques ucranianos a refinerías rusas como Syzran y Saratov reducen la oferta de productos refinados, lo que puede generar presiones al alza en los precios de la gasolina y el diésel, incluso si el crudo crudo se mantiene bajo.
En el plano logístico, Aramco ha optado por transferencias “barco a barco” frente al puerto omaní de Sohar, destinando crudo a refinerías asiáticas y suspendiendo cargas en Yanbu. Esta maniobra muestra la flexibilidad de la cadena de suministro saudí, pero también evidencia la vulnerabilidad de rutas tradicionales ante conflictos geopolíticos.
Raíces del conflicto y su eco en la provincia
La tensión entre Arabia Saudí y los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, se remonta a la intervención saudí en el conflicto yemení en 2015. Desde entonces, los ataques con drones a infraestructuras petroleras se han convertido en una herramienta de presión que afecta directamente a los mercados globales. Cada interrupción del oleoducto Este‑Oeste repercute en la oferta mundial, generando fluctuaciones que llegan hasta la esquina de una bomba de gasolina en Córdoba.
Históricamente, Argentina ha dependido de la estabilidad del precio del crudo para mantener su balanza comercial. En la década de 2000, la caída de los precios del petróleo favoreció la competitividad de los productos agropecuarios, pero también redujo los ingresos fiscales provenientes de los royalties petroleros. Hoy, la economía cordobesa siente esa dualidad: por un lado, los precios más bajos alivian el consumo interno; por otro, la incertidumbre geopolítica puede afectar la inversión extranjera en el sector energético.
En conclusión, la reparación parcial del oleoducto saudí ofrece un respiro momentáneo a los mercados, pero la volatilidad seguirá siendo la norma mientras persista la inestabilidad en Oriente Medio y la guerra en Ucrania. Para los cordobeses, la lección es clara: la cotización del crudo sigue siendo un termómetro que marca el ritmo de la inflación y del costo de la vida cotidiana.
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