Escalada entre EE.UU. e Irán dispara el crudo, hunde a Wall Street y aprieta la cartera de los argentinos
El conflicto entre EE.UU. e Irán eleva el crudo, hunde a Wall Street y aprieta la economía argentina.

Wall Street cerró agosto con un tono negativo el lunes, mientras las acciones retrocedían y el precio del petróleo se disparaba tras el primer ataque militar de Estados Unidos contra Irán en más de un mes. El S&P 500 perdió 0,3 %, el Dow Jones bajó 0,7 % y el Nasdaq se redujo 0,1 %. En medio de la caída generalizada, el sector energético fue el único que registró avances: Exxon Mobil subió 2,7 % y Chevron 2,1 %.
Caídas en Wall Street y ganancia del sector energético
El repunte del crudo se originó en la reanudación de hostilidades entre EE.UU. e Irán, lo que avivó el temor a interrupciones en el suministro global. El Brent para entrega en noviembre alcanzó los 90,49 USD por barril, con un pico de 91,52 USD, su nivel más alto desde el 25 de agosto. El West Texas Intermediate (WTI) subió a 85,76 USD. La presión sobre los precios del combustible se trasladó rápidamente a los mercados de futuros y a los índices bursátiles, que vieron cómo los inversores buscaban refugio en energías tradicionales.
El conflicto en el estrecho de Ormuz y su repercusión global
El ataque de precisión estadounidense contra plataformas iraníes, listas para lanzar cohetes con minas marinas hacia el estrecho de Ormuz, reavivó una zona que canaliza cerca del 20 % del petróleo mundial. La guerra ha reducido el tráfico naval, obligando a países como Arabia Saudita a usar rutas alternativas más costosas. La incertidumbre sobre la disponibilidad del crudo ha encarecido la gasolina y ha impulsado la inflación en Estados Unidos, donde el precio medio nacional superó los 4 USD por galón durante todo el mes de agosto, el nivel más alto registrado en la historia reciente.
Repercusiones en la inflación y la política monetaria de EE.UU.
El alza del petróleo ha alimentado la presión inflacionaria, complicando la tarea de la Reserva Federal. El presidente de la Fed, Kevin Warsh, advirtió que la inflación sigue demasiado alta y que un aumento de tasas podría ser inevitable antes de fin de año. El mercado anticipa una probabilidad del 66 % de que la tasa de referencia suba en la próxima reunión, según CME FedWatch. Los rendimientos de los bonos del Tesoro se mantuvieron elevados: 4,34 % a dos años y 4,75 % a diez años, niveles vistos cuando la administración Trump intervino en el mercado de bonos.
Impacto en la economía argentina y el bolsillo de los cordobeses
Para Argentina, la escalada tiene consecuencias directas. El país importa alrededor del 70 % de su petróleo, y el repunte del Brent se traduce en un aumento del costo de la energía para la industria y los consumidores. En la provincia de Córdoba, donde la actividad agroindustrial depende fuertemente del combustible para el transporte de granos y la generación de energía, los precios al por mayor de la nafta y el diésel han subido entre 12 y 15 % en la última semana. Los cordobeses sienten el impacto en la boleta de la luz, que ya lleva años bajo presión por la inflación y los costos de generación térmica.
El encarecimiento del crudo también repercute en la balanza comercial. Un dólar más fuerte, impulsado por la incertidumbre geopolítica, encarece las importaciones y reduce la competitividad de los productos locales. Las empresas manufactureras de la zona, como el parque industrial de Villa General, reportan una caída del margen de utilidad del 3 % en sus costos de energía, lo que podría traducirse en menos inversiones y menos puestos de trabajo.
En el plano social, el aumento de la gasolina afecta la movilidad de los trabajadores que dependen del transporte público y los taxis. En Córdoba, el precio del boleto de ómnibus ha subido 0,30 USD, lo que representa un gasto adicional significativo para los hogares de bajos ingresos.
Historia de la dependencia petrolera argentina
Desde la década de 1970, Argentina ha buscado reducir su dependencia del petróleo importado mediante la nacionalización de YPF y la promoción de biocombustibles. Sin embargo, la falta de inversión sostenida y la inestabilidad política han limitado los resultados. En los últimos años, los gobiernos han intentado reactivar la producción nacional, pero la caída de los precios internacionales y la escasez de divisas han dificultado la ejecución de los planes.
El estrecho de Ormuz ha sido históricamente un punto neurálgico para la economía argentina, ya que cualquier interrupción en el flujo de crudo afecta directamente los precios internos. La crisis actual recuerda los choques de los años 2000, cuando la subida del petróleo provocó una fuerte devaluación del peso y una inflación de dos dígitos.
Hoy, la lección parece clara: la vulnerabilidad ante conflictos internacionales obliga a diversificar la matriz energética. Proyectos de energía eólica y solar en la región de Córdoba están ganando tracción, pero todavía representan menos del 5 % de la generación total. El futuro dependerá de la capacidad del país para atraer inversión y de la estabilidad del entorno geopolítico.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo



