UE corta la puerta a la carne y productos animales de Brasil: qué significa para el agro cordobés
La UE cierra el mercado a Brasil y abre la puerta a los exportadores argentinos que cumplan con los nuevos estándares sanitarios.

UE corta la puerta a la carne y productos animales de Brasil: qué significa para el agro cordobés
Bruselas suspendió, a partir del jueves 3 de septiembre, la autorización para la entrada de carne de vacuno, aves de corral, miel, tripas y productos de acuicultura provenientes de Brasil. La medida responde a la falta de garantías sanitarias sobre el uso de antibióticos en la ganadería brasileña, según el Reglamento de Ejecución (UE) 2026/1189 y el Reglamento Delegado (UE) 2023/905. La decisión afecta a una amplia gama de productos y elimina todas las marcas de autorización que Brasil tenía en la Unión Europea.
¿Qué exigió la UE y por qué Brasil no las cumplió?
El Reglamento (UE) 2019/6 prohíbe que los animales destinados al mercado comunitario sean tratados con antibióticos para fomentar el crecimiento o mejorar el rendimiento, y también vetó el uso de sustancias reservadas para la salud humana. La Comisión Europea, a través del Reglamento Delegado 2023/905, exigió a los países exportadores pruebas fehacientes de que cumplen con esas restricciones. Brasil, pese a haber figurado en la lista de autorizados para bovinos, équidos, aves de corral, acuicultura, miel y tripas, no presentó la documentación requerida antes del 3 de septiembre de 2026, lo que llevó a Bruselas a retirar todas sus autorizaciones.
Impacto inmediato en el comercio de carne y el bolsillo de los consumidores
La suspensión no solo afecta a los exportadores brasileños; genera una sacudida en la cadena de suministro europea. Los importadores tendrán que buscar nuevos proveedores, y los precios de la carne y los productos derivados podrían subir por la escasez momentánea. En Córdoba, donde la ganadería bovina representa una parte esencial del tejido económico, la medida abre una ventana de oportunidad para los productores locales. Con la salida de la carne brasileña del mercado europeo, los exportadores argentinos podrían ganar cuota, siempre que cumplan con los estrictos requisitos sanitarios de la UE.
Los frigoríficos de la zona norte de la provincia, como los de Villa María y Río Cuarto, ya están evaluando la posibilidad de adaptar sus procesos de trazabilidad y certificación para responder a la demanda europea. “Es una chance que no se presenta todos los días. Si logramos demostrar que nuestras prácticas son limpias, podemos llenar ese vacío que deja Brasil”, comenta Juan Carlos Pérez, gerente de una planta de exportación.
Repercusiones para el consumidor cordobés y la industria local
En la mesa de los cordobeses, la noticia se traduce en una posible variación de precios de los productos importados. Los supermercados que venden carne importada de Brasil podrían ver un encarecimiento o, en su defecto, una mayor presencia de carne nacional. Los consumidores, acostumbrados a precios competitivos gracias a la oferta brasileña, tendrán que adaptarse a una nueva realidad de precios y disponibilidad.
Por otro lado, la medida impulsa la discusión sobre el uso de antibióticos en la ganadería argentina. Los gremios ganaderos de la provincia ya estaban bajo presión para reducir el uso de medicamentos de crecimiento. La suspensión europea refuerza la necesidad de alinearse con los estándares internacionales, lo que a largo plazo podría mejorar la reputación del producto argentino en los mercados de alto valor añadido.
¿Qué pasos deben seguir los exportadores argentinos?
Para capitalizar la brecha dejada por Brasil, los exportadores deben:
- Obtener la certificación bajo el Reglamento Delegado (UE) 2023/905, demostrando la ausencia de antibióticos de crecimiento.
- Implementar sistemas de trazabilidad que permitan rastrear cada lote desde la granja hasta el puerto.
- Participar en auditorías independientes y obtener sellos de calidad reconocidos por la UE.
- Mantener una comunicación constante con la Comisión Europea y los organismos de control sanitario.
El Ministerio de Agroindustria de la Nación ya anunció la puesta en marcha de un programa de apoyo técnico y financiero para pymes del sector que deseen cumplir con los estándares europeos.
Los antecedentes que explican la medida europea
La UE ha endurecido su normativa sobre antibióticos en los últimos años tras una creciente preocupación por la resistencia bacteriana. Desde 2019, el Reglamento (UE) 2019/6 ha buscado eliminar el uso de medicamentos de crecimiento en la producción animal. En 2023, el Reglamento Delegado 2023/905 estableció requisitos más estrictos para los países terceros, exigiendo pruebas documentales y auditorías que garanticen el cumplimiento.
Brasil, uno de los mayores exportadores mundiales de carne, había sido objeto de críticas internacionales por su política de uso intensivo de antibióticos. La falta de datos verificables llevó a la Comisión Europea a decidir por la suspensión, enviando un mensaje claro a otros proveedores sobre la necesidad de alinearse con las normas sanitarias europeas.
Para la industria cárnica cordobesa, la lección es clara: la competitividad en mercados exigentes depende cada vez más de la transparencia y la responsabilidad sanitaria. La oportunidad está servida, pero solo para quienes estén dispuestos a laburar en la mejora de sus procesos.
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