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Estados Unidos endurece su política contra Cuba con nuevas sanciones económicas

El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, anunció el endurecimiento de las sanciones económicas contra Cuba.

Estados Unidos endurece su política contra Cuba con nuevas sanciones económicas

El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, anunció recientemente el endurecimiento de las sanciones económicas contra Cuba, específicamente contra cinco entidades cubanas que generan ingresos para el régimen, incluidas tres asociadas con el Grupo de Administración Empresarial SA (GAESA), previamente sancionado, y un miembro de la familia Castro. Esta medida se enmarca dentro de la Orden Ejecutiva 14404 del presidente Trump, del 1 de mayo de 2026, que impone sanciones a los responsables de la represión en la isla y de las amenazas a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.

El contexto de las sanciones

A través de un comunicado del Departamento de Estado, Rubio indicó que GAESA continúa operando como el brazo financiero del aparato de seguridad represivo del régimen cubano. Detalló que dos de las entidades designadas son instituciones financieras vinculadas a GAESA, asociadas con el movimiento de dinero en nombre del régimen, y una es una empresa de logística vinculada a GAESA que ejecuta las órdenes del régimen en toda la isla.

Además, Rubio explicó que también está designando a otras dos entidades que generan ingresos para Cuba mediante la explotación de las reservas minerales y metálicas de la isla, incluida la empresa estatal cubana GeoMinera. Subrayó que estas entidades y actores financian, facilitan o se benefician de las actividades perniciosas del régimen, tanto en Cuba como en todo el hemisferio.

El impacto de las sanciones

El mes pasado, Estados Unidos sancionó al conglomerado militar cubano GAESA, a su directora y a la minera Moa Nickel, empresa mixta con participación canadiense, en el marco de una ofensiva económica destinada a cortar los ingresos del régimen que gobierna la isla. Ese anuncio coincidió con la retirada de la canadiense Sherritt International de sus operaciones conjuntas en Cuba, un movimiento que los analistas interpretaron como una señal de que las presiones de Washington sobre los socios extranjeros de La Habana empiezan a surtir efecto.

Las nuevas medidas se aplican bajo la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo, que extendió el alcance de las sanciones estadounidenses hasta abarcar a casi cualquier entidad extranjera que mantenga vínculos comerciales con sectores estratégicos de la isla: energía, defensa, seguridad y finanzas. Rubio acompañó el anuncio del mes pasado con un comunicado en el que señaló que el objetivo era privar al régimen comunista y a las fuerzas militares de Cuba del acceso a activos ilícitos.

La posición de los opositores cubanos

El líder opositor y ex preso político José Daniel Ferrer destacó que las nuevas medidas deben ser entendidas por lo que realmente son: reforzamiento de la política de máxima presión contra una dictadura criminal que lleva más de seis décadas en el poder, persiguiendo a quienes disienten, encarcelando, negando libertades básicas y condenando al pueblo a la miseria más extrema. Ferrer recordó que, durante este año, Washington ha incrementado de manera significativa la presión sobre la dictadura.

Ferrer indicó que la verdadera solidaridad con los cubanos no consiste en financiar al régimen ni en facilitarle recursos para prolongar su existencia. Consiste en privarlo de los medios con los que reprime, corrompe y compra lealtades. La presión máxima no es un castigo contra Cuba: es una herramienta para abrir caminos hacia la libertad, la liberación de todos los presos políticos, el respeto de los derechos humanos y la transición democrática.

El llamado a la comunidad internacional

Por último, Ferrer señaló que Estados Unidos, en la medida en que castiga al régimen opresor, envía ayuda directa al pueblo cubano y ofrece aumentar la asistencia por vías directas que no pasen por las manos de la dictadura corrupta. Sancionar a la dictadura y apoyar directamente al pueblo, hasta alcanzar la democratización de la Mayor de las Antillas, es lo que debieran hacer también la Unión Europea y la mayoría de los países del continente americano.

Cada sanción bien dirigida, cada demanda por propiedades robadas y cada restricción contra las empresas de la dictadura acerca el día en que Cuba deje de ser rehén de una élite comunista y vuelva a pertenecer a todos los cubanos, concluyó.

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