Irán acelera la reconstrucción de base de misiles subterránea tras ataques
La rápida reconstrucción de la base de misiles subterránea en Irán genera preocupación en la región

La rápida reconstrucción
Imágenes satelitales recientes revelan que Irán ha iniciado la reconstrucción de una base de misiles subterránea cerca de Khomein, tras sufrir ataques aéreos. La agencia de inteligencia israelí Mossad publicó en la plataforma X que las fotografías captadas el 10 de abril muestran el removido de escombros en los accesos al complejo militar.
La información difundida indica que los ataques aéreos afectaron principalmente las entradas de la instalación, sin causar daños a la infraestructura principal situada en el interior de la montaña. Según el Mossad, las instalaciones internas permanecen intactas, lo que permite a Irán avanzar rápidamente con las labores de recuperación.
Reacciones y advertencias
El mensaje del Mossad subraya que la reacción iraní tras los bombardeos se desarrolla en cuestión de días y no de meses. La rapidez con la que las autoridades iraníes restablecen la operatividad de la base ha generado preocupación en la región. Evaluaciones como la difundida por el Mossad apuntan a que eventuales pausas en las hostilidades podrían favorecer la recomposición acelerada de capacidades militares por parte de Irán.
Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), advirtió que la escalada de tensiones en torno al programa nuclear de Irán abre riesgos inéditos para la estabilidad internacional. Grossi detalló que la agencia perdió acceso inmediato a 440 kilos de uranio altamente enriquecido en territorio iraní tras los conflictos recientes, alertando sobre la necesidad de restaurar cuanto antes el régimen de inspecciones y transparencia, clave del Tratado de No Proliferación.
Urgencia de inspecciones
Grossi reveló que hasta días antes de la llamada “guerra de doce días” su equipo mantenía inspecciones regulares y registros “al gramo” de ese material, aunque advirtió: “No sabemos ahora, y por eso necesitamos volver”. Subrayó que el uranio sigue, según la última evaluación técnica, “donde estaba en ese momento”, pero insistió en la urgencia de verificar físicamente los sellos que la OIEA dejó en junio de 2025 en las instalaciones nucleares iraníes.
Grossi explicó que el uranio se halla en forma gaseosa, almacenado en botes ubicados en “túneles de difícil acceso” en Isfahan y otras localizaciones, lo que dificultaría cualquier extracción forzosa por medios militares. Consultado acerca de la factibilidad de una operación comando para extraer el material, fue categórico: “Mover ese material requiere condiciones muy específicas para hacerlo seguro. No es una operación fácil”.
Preocupaciones y responsabilidades
La autoridad del OIEA remarcó que Irán continúa siendo miembro del Tratado de No Proliferación Nuclear y que, como tal, debe rendir cuentas del destino de todo material y actividad nuclear. Grossi añadió: “No han estado haciendo eso. Hay razones lógicas, hubo una guerra. Pero eso no significa que no debamos volver e inspeccionar ese material, porque si se pierde el conocimiento sobre su paradero podría terminar en un programa no pacífico”.
Grossi reconoció que antes del estallido del conflicto, Irán disponía de todos los elementos materiales para desarrollar un arma nuclear, aunque enfatizó que no se detectó un “programa institucionalizado y organizado” para ese fin. No obstante, advirtió sobre la “ambigüedad contraproducente” asumida por altos responsables iraníes que declararon poseer “todas las piezas del rompecabezas”. Según Grossi, “con esas capacidades viene la responsabilidad y el compromiso de permitir inspecciones”.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo



