Mundo

Irán confirma 74 latigazos y prohibición de viajar a cantante que se presentó sin hiyab

La sentencia a Parastoo Ahmadi reaviva el debate sobre la censura musical y el obligatorio hiyab en Irán.

El tribunal de apelación de Qom confirmó este lunes una sentencia que condena a la cantante iraní Parastoo Ahmadi a 74 latigazos, dos años sin poder cantar y la prohibición de salir del país, tras difundir en internet un concierto grabado sin velo en el histórico caravasar de Deir Gachin a finales de 2024.

El caso que encendió la polémica internacional

Todo empezó el 11 de diciembre de 2024, cuando Ahmadi subió a YouTube un video de 27 minutos titulado “concierto hipotético”. La artista, vestida con un largo vestido negro y los hombros descubiertos, interpretó, acompañada de cuatro músicos hombres, temas como “Az Khoon-e Javanan-e Vatan”, un himno patriótico iraní. El material se viralizó rápidamente, generando miles de reproducciones y una ola de críticas tanto dentro como fuera de Irán.

En menos de 24 horas, la Fiscalía iraní presentó una denuncia por “actuación sin autorización” y por violar normas morales y religiosas. El Tribunal Penal de Qom había dictado en junio una primera condena que, tras recursos, la Sala 16 del Tribunal de Apelación ratificó, extendiendo la misma pena a los músicos y a ocho personas vinculadas a la producción del espectáculo.

La legislación que ahoga la expresión femenina

En la República Islámica, la Ley de la Moral prohíbe a las mujeres cantar en público ante audiencias mixtas o grabar discos. El hiyab es obligatorio en cualquier espacio público, y cualquier infracción puede derivar en castigos que van desde la cárcel hasta la flagelación. Ahmadi ya había sido señalada en 2022 por difundir la canción “De la sangre de la juventud de la patria” durante las protestas que siguieron a la muerte de Mahsa Amini, una joven que falleció tras la detención de la Policía de la Moral por no respetar el código del velo.

Los abogados de la cantante argumentaron que el video era una pieza artística sin intención delictiva, pero el tribunal consideró que la presencia de hombres y la ausencia del hiyab constituían una ofensa a la decencia pública y a la moral islámica.

Repercusiones y reacciones en la comunidad internacional

Organizaciones de derechos humanos, como el Centro de Derechos Humanos en Irán con sede en EE. UU., denunciaron la sentencia como un “recordatorio de que las condiciones de derechos humanos en Irán no han cambiado”. Bahar Ghandehari, directora de incidencia, subrayó que la medida busca intimidar a otras mujeres que intenten desafiar la normativa del velo.

La condena llega en medio de una ola de desobediencia civil: desde 2022, cientos de mujeres iraníes se han quitado el hiyab en público como forma de protesta. Las autoridades, sin embargo, aplican la ley de forma irregular, mientras sectores conservadores exigen controles más estrictos.

Ecos de la represión en la historia musical iraní

La censura a la música femenina no es un fenómeno nuevo en Irán. Tras la Revolución de 1979, el nuevo régimen prohibió a las cantantes grabar o presentarse ante público mixto, obligándolas a limitarse a recitales privados para mujeres. Algunas artistas optaron por el exilio, mientras que otras, como Ahmadi, intentaron mantenerse dentro del país, arriesgando su libertad.

En los últimos años, la tecnología digital ha permitido que voces prohibidas encuentren una audiencia global, pero también ha puesto a prueba los límites de la represión estatal. Cada video subido a plataformas como YouTube o Instagram se convierte en un potencial blanco para los tribunales religiosos.

El caso de Ahmadi muestra cómo la lucha por la libertad artística se cruza con la política del cuerpo y el control social. Mientras la comunidad internacional sigue de cerca la situación, la cantante enfrenta una condena que no solo afecta su carrera, sino que también envía un mensaje claro a todas las mujeres que buscan expresarse sin ataduras.

Artículos relacionados

Volver al botón superior
📻
EN VIVO