La tensión entre Irán y Estados Unidos se intensifica: el régimen iraní exige el fin del bloqueo naval para reabrir el estrecho de Ormuz
El conflicto en el estrecho de Ormuz amenaza la economía global

La situación en el estrecho de Ormuz sigue siendo tensa, ya que el régimen iraní ha rechazado las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la reapertura de la vía marítima. La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA) ha emitido un comunicado en el que establece que la reapertura del estrecho solo se producirá si Washington acepta las condiciones fijadas por Teherán, que incluyen el fin del bloqueo naval a los puertos iraníes, un alto el fuego que incluya al Líbano y la Franja de Gaza, y la liberación de los fondos iraníes congelados en el extranjero.
El cruce de versiones se produce en el marco de una guerra que estalló el 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos lanzaron una campaña militar contra instalaciones iraníes. Tras varias rondas de ultimátums y bombardeos, Trump y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, firmaron el 17 de junio un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra y a los bloqueos del estrecho, un acuerdo que no ha logrado normalizar el tránsito por la vía marítima, clave para el comercio energético mundial.
Horas antes del comunicado de la PGSA, Trump había afirmado en su red social que “Estados Unidos tiene el control total sobre el estrecho de Ormuz” y que su Gobierno lo mantendría. Ante periodistas en la Base Conjunta Andrews, el mandatario había empleado una expresión similar días atrás, según recogió Bloomberg, al calificar el paso como “nuestro” mientras Washington y Teherán endurecían posiciones en unas negociaciones estancadas.
En sus mensajes, Trump acusó a Irán de sostenerse únicamente con “noticias falsas” y atribuyó al país una inflación del 300%, una cifra que no figura en los informes de organismos multilaterales y que debe entenderse como una afirmación del propio mandatario, no como un dato verificado. El Fondo Monetario Internacional proyectó en julio un encarecimiento medio del petróleo de USD 89 por barril para 2026, un 9% por encima de sus previsiones de abril, como consecuencia directa del conflicto.
El estrecho de Ormuz, por el que transita alrededor de una quinta parte del petróleo que se comercia en el mundo, se ha convertido en el principal instrumento de presión de Irán frente a Washington desde que Teherán reforzó el bloqueo naval en respuesta a los ataques israelí y estadounidense. La Agencia Internacional de la Energía advirtió que el crecimiento de la demanda energética previsto para 2026 se ha revertido en una caída, ante la insuficiencia de rutas alternativas como el oleoducto saudí Petroline o el emiratí Habshan-Fujairah.
El Ejército de Estados Unidos informó este miércoles de que sus fuerzas redirigieron 59 buques comerciales, inutilizaron tres embarcaciones y abordaron otras dos para hacer cumplir el bloqueo impuesto a los puertos iraníes, en una operación que Washington describe como garantía de “cumplimiento” de sus restricciones. Teherán, por su parte, ha respondido en el pasado con ataques intermitentes contra barcos que intentaron cruzar el paso sin autorización de la PGSA, según constató Bloomberg.
El impacto en la economía global
El conflicto en el estrecho de Ormuz tiene un impacto significativo en la economía global, ya que el estrecho es una de las vías marítimas más importantes para el comercio de petróleo y gas. La interrupción del tráfico marítimo en el estrecho puede tener consecuencias graves para la economía global, incluyendo aumentos en los precios del petróleo y la gasolina, y posibles recesiones económicas.
La posición de Irán
Irán ha mantenido una posición firme en el conflicto, exigiendo que Estados Unidos levante el bloqueo naval y retire sus tropas de la región. El régimen iraní también ha amenazado con cerrar el estrecho de Ormuz si sus demandas no son atendidas, lo que podría tener consecuencias catastróficas para la economía global.
La posición de Estados Unidos
Estados Unidos ha mantenido una posición igualmente firme, exigiendo que Irán cumpla con las restricciones impuestas por el acuerdo nuclear y retire sus tropas de la región. El gobierno de Trump ha impuesto sanciones económicas a Irán y ha amenazado con tomar medidas militares si el régimen iraní no cumple con las demandas de Washington.
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