Mundo

Los hutíes se adueñan de la isla Perim y cierran el paso estratégico del Bab el‑Mandeb

La ocupación de Perim por los hutíes pone en jaque una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.

Los hutíes se adueñan de la isla Perim y cierran el paso estratégico del Bab el‑Mandeb

Este viernes, los combatientes del movimiento hutí de Yemen lograron tomar el control de la isla de Perim, situada en el corazón del estrecho de Bab el‑Mandeb, la vía que conecta el océano Índico con el mar Rojo y, por ende, con el canal de Suez. Según fuentes locales que prefirieron mantenerse en el anonimato, la maniobra se produjo luego de que las fuerzas del gobierno yemení se retiraran de la zona, dejando a los rebeldes sin oposición visible.

Una jugada que cambia el tablero marítimo

La captura de Perim no es una sorpresa aislada; lleva varios días que los hutíes intensifican una ofensiva destinada a dominar el estrecho, una arteria que transporta cerca del 12 % del petróleo mundial según datos de la EIA (Administración de Información Energética de EE. UU.). Con la isla bajo su mando, los rebeldes pueden posicionar artillería y sistemas de vigilancia que dificultan el paso de buques mercantes y militares. Testigos en la costa del Bab el‑Mandeb describieron columnas de vehículos militares hutíes desplegándose a lo largo de la orilla, mientras el sonido de helicópteros resonaba en el aire.

Repercusiones para el mercado del petróleo y la economía global

El impacto inmediato se sintió en los precios del crudo. El barril de Brent volvió a rondar los 100 dólares, una señal de que los mercados perciben la situación como una amenaza a la fluidez del comercio marítimo. Arabia Saudí, que depende del puerto de Yanbu para exportar petróleo al Mar Rojo y el resto del mundo, ya había empezado a desviar volúmenes desde esa salida para sortear el bloqueo que Irán ejerce sobre el estrecho de Ormuz. La nueva ocupación del Bab el‑Mandeb complica aún más esa estrategia, obligando a los exportadores a buscar rutas más largas y costosas.

¿Qué significa para Argentina y para la industria del gas y petróleo?

Para la Argentina, cuyo sector energético está en plena expansión, la noticia tiene un eco directo. Las compañías locales que participan en proyectos de exploración en la cuenca del Atlántico sur dependen de la importación de equipos y repuestos que, en muchos casos, llegan por vía marítima a través del Canal de Suez. Un estrecho más inseguro eleva los costos de flete y genera incertidumbre en los plazos de entrega, lo que a su vez repercute en los precios internos del gas y la energía. Además, la volatilidad del mercado internacional de crudo afecta la balanza comercial del país, que sigue importando gran parte de su petróleo para refinar.

Tras la conquista: antecedentes y la historia del estrecho

Bab el‑Mandeb ha sido, desde la Antigüedad, una de las rutas más codiciadas del planeta. Su nombre, que en árabe significa “Puerta del Lamento”, alude a la peligrosidad que los navegantes históricamente le atribuyeron. Durante la era colonial, potencias europeas establecieron fortalezas en la zona para proteger sus intereses comerciales. En el siglo XX, la construcción del Canal de Suez reforzó la relevancia del estrecho, convirtiéndolo en una pieza clave del mapa geopolítico.

En la última década, el conflicto yemení ha convertido a Bab el‑Mandeb en un tablero de juego para potencias regionales. Irán, mediante su apoyo a los hutíes, ha buscado ejercer presión sobre Arabia Saudí y sus aliados, usando la amenaza de bloquear el paso como moneda de cambio. La reciente escalada de tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel ha intensificado la militarización del área, con patrullas navales de distintas naciones intentando garantizar la libre circulación.

Hoy, la toma de Perim por los hutíes representa una nueva fase de esa larga saga. La comunidad internacional observa con cautela, mientras los gobiernos buscan canales diplomáticos para evitar una mayor interrupción del comercio marítimo. En Córdoba y el resto de Argentina, la movida se traduce en un recordatorio de cuán interconectada está la economía local con los vaivenes de una zona que, a miles de kilómetros, sigue dictando el ritmo de los precios en la bomba.

Artículos relacionados

Volver al botón superior
📻
EN VIVO