Mundo

Nueva York prueba la máquina BurrowRX contra ratas sin veneno: una lección para Córdoba

NY apuesta por el CO₂ para acabar con las ratas y evitar los riesgos del veneno, una movida que podría inspirar a ciudades como Córdoba.

El Departamento de Parques de Nueva York (NYC Parks) ha puesto en marcha una novedosa herramienta llamada BurrowRX, que inyecta monóxido de carbono (CO₂) directamente en las madrigueras de ratas situadas bajo los alcorques de las veredas. El objetivo es eliminar a los roedores sin recurrir a los rodenticidas tradicionales, que pueden terminar en la cadena alimenticia de aves, mascotas e incluso niños.

¿Cómo funciona la máquina BurrowRX?

El proceso comienza con una inspección de campo: los operarios limpian el alcorque, localizan los agujeros que conectan con los túneles subterráneos y sellan parcialmente las entradas con espuma expansiva, grava y lana de acero. Luego, la BurrowRX introduce una mezcla de CO₂ teñido con aceite, lo que permite ver el flujo del gas, ya que el monóxido de carbono puro es incoloro e inodoro. Según Danny Hernández, gerente administrativo de Parques y Recreación, las ratas “se sienten somnolientas y se quedan dormidas, permanentemente”. El gas actúa por asfixia dentro del refugio, sin que los animales tengan que abandonar la madriguera.

Una estrategia interagencial

El uso de la BurrowRX se inserta en un plan más amplio que involucra a varias dependencias municipales. El Departamento de Saneamiento ha impuesto el uso de contenedores con tapa para residuos en comercios y edificios residenciales, reduciendo la disponibilidad de alimento para los roedores. El Departamento de Salud, por su parte, lleva a cabo inspecciones en respuesta a denuncias 311 y publica un mapa de “hot spots” con códigos de colores, llamado Portal de Información sobre Ratas. Cada una de estas piezas alimenta una base de datos que permite priorizar los alcorques más críticos para la intervención de BurrowRX.

Desde 2024, la ciudad destinó recursos permanentes para contratar a 12 empleados a tiempo completo, bajo la supervisión de exterminadores y un especialista forestal, con la misión de atender los más de 600.000 alcorques de la urbe. “Nos llevaría 150 años llegar a cada alcorque de Nueva York”, admitió un funcionario, subrayando la magnitud del desafío.

Desafíos y limitaciones de la medida

Si bien la tecnología promete menos daño colateral que los rodenticidas, su efectividad real aún es difícil de medir. Los avisos 311, que sirven de termómetro para la actividad de ratas, estuvieron inoperantes entre 2025 y 2026 y su uso varía según el barrio. Además, la densidad de madrigueras y la capacidad de los roedores para reubicar sus refugios hacen que cualquier cifra de reducción sea provisional.

Caroline Bragdon, directora de intervenciones barriales del Departamento de Salud, sugiere que el seguimiento de los resultados de inspecciones en inmuebles sea una métrica más fiable que el mero número de denuncias. La combinación de datos de saneamiento, salud y parques, sin embargo, permite a la ciudad trazar un panorama más completo de la infestación.

Lecciones para Córdoba y otras urbes argentinas

La capital cordobesa también lidia con una proliferación de ratas, sobre todo en los barrios del centro y en los alrededores del Parque Sarmiento, donde la combinación de basura mal gestionada y redes de alcantarillado envejecidas crea un caldo de cultivo ideal. La experiencia neoyorquina muestra que atacar la raíz del problema —las madrigueras— con métodos que no impliquen veneno puede ser una alternativa viable, siempre que se acompañe de una política de residuos estricta y de un sistema de monitoreo constante.

En Córdoba, la Dirección de Limpieza Urbana ha implementado recientemente la instalación de contenedores con tapa en zonas comerciales, pero aún falta una coordinación interagencial similar a la de NYC. Un enfoque integrado que incluya a la Secretaría de Salud, la Dirección de Obras Públicas y la Policía Municipal podría replicar la sinergia que permite a Nueva York combinar datos de denuncias, inspecciones y control directo de madrigueras.

Además, la adopción de tecnologías como la BurrowRX requeriría una inversión inicial importante, pero a largo plazo podría reducir los costos asociados a la gestión de intoxicaciones accidentales y al uso de rodenticidas. Para los vecinos cordobeses, la promesa de calles más limpias y menos riesgos para mascotas y niños puede ser un argumento de peso para impulsar proyectos piloto.

¿Qué sigue?

El Departamento de Parques de Nueva York continuará evaluando los resultados de la BurrowRX y ajustará su despliegue según los indicadores de éxito. Mientras tanto, la ciudad mantiene la presión sobre los comercios para que cumplan con la normativa de residuos y sigue afinando la comunicación entre sus distintas agencias. En Córdoba, la discusión sobre la mejor forma de combatir a las ratas está abierta, y la experiencia neoyorquina ofrece un caso de estudio que vale la pena analizar antes de decidir el próximo paso del laburo municipal.

Artículos relacionados

Volver al botón superior
📻
EN VIVO