Paro docente en los colegios preuniversitarios Belgrano y Monserrat: la crisis que sacude la educación obligatoria de Córdoba
El paro docente en Belgrano y Monserrat pone en jaque la educación obligatoria y revela la crisis salarial del sector en Córdoba.

Los colegios preuniversitarios Manuel Belgrano y Monserrat se sumaron al paro docente que arranca este lunes en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y se extenderá hasta el sábado 3 de octubre. La medida forma parte del plan de lucha de los trabajadores universitarios, que reclaman una recomposición salarial del 33,4 % y el cumplimiento estricto de la Ley de Financiamiento Universitario.
Adhesión masiva y expectativas de los docentes
En la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano, la Asamblea Docente estimó un acatamiento entre el 70 % y el 80 %, aunque aún falta el registro definitivo. Marcos Spanos, preceptor del colegio e integrante de la asamblea, asegura que la adhesión se mantiene alta porque la demanda salarial y de estabilidad se ha venido gestando desde hace meses.
El Monserrat, por su parte, cuenta con la participación activa de Juan José Barrionuevo Antequera, docente y preceptor, quien enfatiza que la medida no solo persigue el aumento de salarios, sino también la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid) y la aplicación del reglamento de carrera docente aprobado en la paritaria de diciembre pasado.
Repercusiones en el calendario académico y la vida familiar
El paro afecta directamente el calendario de clases, evaluaciones y actividades extracurriculares. Las familias de ambos colegios expresan preocupación por la pérdida de días lectivos y la incertidumbre sobre cómo se reorganizarán los contenidos cuando se retome la actividad. “Somos un colegio secundario y entramos dentro de lo que es la educación obligatoria”, explicó Marcos Spanos, subrayando la inquietud de los padres que temen un rezago académico.
El Centro de Estudiantes ha impulsado charlas, cartelerías y otras iniciativas de defensa de la educación pública, mientras que organizaciones de madres y padres se suman a la visibilización del conflicto. Sin embargo, la articulación entre docentes y estudiantes sigue siendo un desafío que complica la gestión del paro.
Desgaste y sobrecarga del cuerpo docente
Los entrevistados describen un escenario de creciente desgaste. Muchos docentes deben compaginar su labor con trabajos extra‑docentes o emprendimientos para complementar sus ingresos. A esto se suma la planificación, corrección y acompañamiento de los estudiantes, actividades que no se limitan al horario de clases.
Según Barrionuevo, la falta de una recomposición salarial adecuada genera frustración, enojo y ansiedad, y ha provocado un aumento de licencias médicas. “Todo eso en combinación con la necesidad de buscar otros trabajos para sostener las condiciones de vida”, comentó, evidenciando la presión que recae sobre el laburo docente.
Escenarios post‑3 de octubre y la marcha federal universitaria
En el Belgrano aún no se definen nuevas medidas después del sábado. La Asamblea Docente evaluará los resultados de la semana de paro y decidirá los pasos a seguir. En el Monserrat, si no hay respuesta favorable, se mantendrán las acciones de visibilización y protesta, con la posibilidad de paros escalonados o un paro indefinido.
Los docentes de ambas instituciones también se preparan para participar en la marcha federal universitaria del 15 de octubre, una convocatoria nacional que busca presionar al Estado para que atienda las demandas del sector.
Raíces históricas del conflicto docente en Córdoba
La lucha por la financiación universitaria en la UNC tiene raíces que se remontan a la década de los 90, cuando la Ley de Financiamiento Universitario se aprobó con la intención de garantizar recursos estables para la educación superior. Sin embargo, los recortes presupuestarios y la falta de cumplimiento de la normativa han generado una serie de huelgas y paros que se han extendido a los colegios preuniversitarios, que dependen directamente del financiamiento estatal.
En 2018, la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTE) organizó una serie de movilizaciones que culminaron en la creación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid). Aun así, la restitución de estos fondos ha sido irregular, lo que alimenta la desconfianza de los docentes y la exigencia de una normativa clara y vinculante.
El reglamento de carrera docente, aprobado en la paritaria de diciembre 2025, buscaba regularizar la situación de los interinos y ofrecer una ruta de estabilidad. La falta de su aplicación concreta ha encendido nuevamente la llama del conflicto, convirtiendo a los colegios preuniversitarios en una pieza clave del tablero de negociaciones.
¿Qué significa este paro para el futuro de la educación en Córdoba?
El paro docente no solo pone en jaque la continuidad de las clases, sino que también revela la vulnerabilidad del sistema educativo cordobés frente a la falta de inversión. Si las demandas no se atienden, el riesgo es una mayor fuga de talentos docentes hacia el sector privado, lo que empeoraría la calidad de la educación obligatoria y preuniversitaria.
Para las familias, la incertidumbre se traduce en la necesidad de buscar alternativas de refuerzo escolar, lo que implica gastos extra y aumenta la brecha educativa. En un contexto donde la inflación y el costo de vida siguen en ascenso, cada día de paro representa una carga adicional para los hogares cordobeses.
En definitiva, el desenlace de este conflicto definirá no solo la situación salarial de los docentes, sino también el rumbo de la educación pública en la provincia. La presión de los estudiantes, padres y la sociedad civil será determinante para lograr una solución que garantice la estabilidad y la calidad del laburo docente.
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