PISA 2025: la dura realidad educativa de Argentina y la luz que brinda Córdoba
Análisis de la última medición internacional y su impacto en la política educativa nacional y cordobesa.

PISA 2025: la dura realidad educativa de Argentina y la luz que brinda Córdoba
Esta semana la OCDE publicó los resultados de la prueba PISA 2025, el barómetro que mide cada tres o cuatro años los aprendizajes de los estudiantes de 15 años en Matemática, Lectura y Ciencias. Los datos son alarmantes: ocho de cada diez jóvenes argentinos no alcanzaron el nivel básico en Matemática y seis de cada diez fallaron en Lectura y Ciencias. El país cayó al puesto 72 de 91, el peor desempeño de los últimos veinte años. En medio de esta tormenta, la provincia de Córdoba mostró una leve mejoría que merece ser analizada.
¿Qué es PISA y cómo se lleva a cabo?
El Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA) es una iniciativa de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que, desde el año 2000, evalúa los conocimientos y habilidades de estudiantes de 15 años en tres áreas clave. La prueba combina cuestionarios de contenido –que ponen a prueba lo que los alumnos saben en Matemática, Lectura y Ciencias– con cuestionarios de contexto dirigidos a estudiantes, directores y familias para captar el entorno escolar.
Argentina participa de forma voluntaria desde la primera edición; en 2025 la muestra incluyó 412 escuelas y 11.093 alumnos. Los resultados se expresan en una escala con promedio 500 y desviación estándar 100, lo que permite comparar el desempeño de cada país y de cada jurisdicción que decide ampliar su muestra, como ocurrió con CABA, Córdoba y Mendoza.
Los números que no mienten: retroceso nacional y luces de esperanza provincial
A nivel nacional, la media cayó 13 puntos en Ciencias (393), 12 en Lectura (389) y 11 en Matemática (367). El retroceso se vuelve crítico cuando se observa que el 76 % de los estudiantes no alcanzó el nivel mínimo en Matemática y que la caída en Lectura se enmarca en el fenómeno global de los “lectores apresurados”, jóvenes que responden rápido pero de forma incorrecta, una tendencia vinculada al consumo masivo de contenidos digitales.
Sin embargo, la ampliación de la muestra provincial reveló contrastes. Buenos Aires lideró con 449 puntos en Ciencias, 432 en Lectura y 418 en Matemática, aunque también mostró caídas respecto a 2022. Córdoba, por su parte, obtuvo 434 en Ciencias (+41 sobre la media nacional), 417 en Lectura (+28) y 393 en Matemática (+26). La provincia logró un incremento de 12 puntos en Ciencias frente a 2022, mientras que en Lectura y Matemática mantuvo valores estables.
Mendoza presentó resultados mixtos: superó la media nacional en Matemática (372) y Ciencias (403) pero quedó por debajo en Lectura (385). Estas diferencias ponen en evidencia la desigualdad estructural del sistema educativo argentino y la necesidad de políticas que atiendan la diversidad regional.
La voz experta: la Dra. Yanina D. Maturo, referente cordobés en política educativa
Para profundizar en el significado de estos números, conversamos con la Dra. Yanina D. Maturo, profesora titular de la cátedra de Política Educacional y Legislación Escolar de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y directora del Grupo de Investigación en Estudios de Políticas Educativas (GiEPED). Maturo subrayó que, si bien PISA ofrece una medición estandarizada útil, sus instrumentos presentan limitaciones: no siempre se alinean con los currículos locales y reducen la educación a tres áreas, dejando fuera competencias como la alfabetización digital o la educación cívica.
Según Maturo, los resultados reflejan un problema estructural que se ha agravado con la reducción del presupuesto educativo y la precarización del trabajo docente bajo los últimos gobiernos. “En 2025 el sistema ya llevaba un año y medio sin políticas nacionales claras y con docentes mal pagados”, señaló, añadiendo que la desaparición de programas como Conectar Igualdad o el Plan Nacional de Formación Permanente ha impactado directamente en la calidad de la enseñanza.
¿Qué puede hacer el Estado? Propuestas para revertir la tendencia
La experta insiste en que la responsabilidad de garantizar una educación de calidad es indelegable del Estado Nacional. Propone restablecer un federalismo educativo coordinado, reactivar fondos como el FONID y la paritaria nacional para asegurar pisos salariales dignos y reducir la brecha salarial interprovincial. Además, plantea la necesidad de reinventar programas de conectividad que integren alfabetización digital crítica y el uso responsable de la IA, formando a docentes y estudiantes en la gestión de pantallas y la lectura profunda.
En Córdoba, la Universidad Nacional de Córdoba y la Universidad Nacional de Villa María ya están trabajando en proyectos de investigación que vinculan política educativa y tecnología. Estos esfuerzos podrían servir de modelo para otras provincias, siempre que cuenten con el financiamiento y la voluntad política necesarios.
El futuro de la educación argentina: ¿un camino de recuperación?
Los resultados de PISA 2025 son un llamado de atención para todos los actores del sistema educativo: gobiernos, sindicatos, universidades, familias y estudiantes. La caída generalizada no es irreversible; la mejora de Córdoba muestra que, con una muestra representativa y políticas focalizadas, es posible revertir la tendencia. Sin embargo, para que la recuperación sea sostenible se requiere una visión de largo plazo que combine inversión pública, actualización docente y una estrategia nacional de alfabetización digital que responda a los retos de la era de la IA.
Raíces históricas de la educación en Córdoba y su influencia actual
La Universidad Nacional de Córdoba, fundada en 1613, es la más antigua de América Latina y ha sido cuna de movimientos intelectuales y políticos que moldearon la identidad nacional. Desde la Reforma Universitaria de 1918, la UNC ha defendido la autonomía académica y la inclusión social, valores que hoy se traducen en la creación de centros de investigación como GiEPED. Estas instituciones han jugado un rol crucial en la generación de datos y propuestas para mejorar la calidad educativa a nivel provincial y nacional.
En la década de 1990, Córdoba lideró la implementación del programa Conectar Igualdad, que equipó a miles de escuelas con computadoras portátiles, impulsando la alfabetización digital en una época de transición tecnológica. Aunque el programa fue recortado en años recientes, su legado sigue presente en la cultura escolar cordobesa, donde la tecnología se percibe como una herramienta de inclusión y no solo como un gasto.
Hoy, la provincia enfrenta el desafío de adaptar ese legado a la nueva realidad de la IA y el aprendizaje en línea. La experiencia cordobesa demuestra que, cuando el Estado invierte en infraestructura y formación docente, los resultados pueden mejorar incluso en un contexto nacional adverso. La tarea ahora es escalar esas buenas prácticas a todo el país, garantizando que cada joven argentino tenga acceso a una educación de calidad, sin importar la provincia donde viva.
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