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Rescate milagroso de Chandika Shresta: diez días bajo el lodo de Betrawati

Una mujer de 64 años sobrevive diez días bajo los escombros tras el devastador tsunami de lodo en la frontera nepalotibetana.

Rescate milagroso de Chandika Shresta: diez días bajo el lodo de Betrawati

Betrawati, Nepal – 5 de septiembre de 2023 – Después de diez jornadas atrapada bajo una masa de barro y escombros, Chandika Shrestha, de 64 años, fue sacada con vida de los restos de su vivienda en la zona más devastada por el “tsunami del cielo” que arrasó la frontera nepalotibetana. La noticia se difundió entre los vecinos que, entre el polvo y la desesperación, escucharon su llamado de auxilio y lograron que los equipos de rescate la liberaran, para luego volar en helicóptero a un hospital de Katmandú.

Una catástrofe que paralizó la frontera nepalotibetana

El 26 de agosto, el colapso de un glaciar del Himalaya desató una ola de lodo y agua que arrasó con todo a su paso. En Betrawati, un pequeño pueblo de unos 1.200 habitantes, el desastre borró casi por completo la vida cotidiana: dos puentes sobre el río fueron destruidos, cerca de 200 comercios desaparecieron y decenas de casas quedaron sepultadas bajo metros de barro. Según autoridades locales, el número de fallecidos superó los 1.300 y se contabilizan unas 5.000 personas desaparecidas.

Los equipos de rescate, compuestos por brigadistas nepalíes y voluntarios internacionales, trabajaron contra el reloj. Cada día que pasaba, la probabilidad de encontrar sobrevivientes disminuía drásticamente; la normativa humanitaria indica que después de 72 horas bajo estos escenarios, las posibilidades de vida son mínimas. Sin embargo, la comunidad de Betrawati no dejó de buscar entre los escombros, aunque el barro hacía que hasta los propios rescatistas se hundieran.

El día que el barro volvió a hablar

El sábado 5 de septiembre, mientras inspeccionaban los restos de una vivienda parcialmente colapsada, un grupo de vecinos escuchó un sonido tenue que se transformó en un pedido de auxilio. Al principio, la idea de que alguien pudiera estar vivo bajo el lodo parecía una fantasía, incluso algunos pensaron que era el eco de algún fantasma. Pero el ruido se repitió: una voz humana clamaba por ayuda.

Los habitantes alertaron de inmediato a los equipos de emergencia. Con palas, cuerdas y una enorme dosis de coraje, comenzaron a abrir una brecha en la masa de barro. Tras varios minutos de esfuerzo, lograron llegar hasta la mano temblorosa de Chandika, que había logrado subir a la planta alta de su casa antes de que el agua la arrastrara unos 200 metros río abajo. Le dieron agua, la cubrieron con una manta y la sacaron del interior de la vivienda.

El camino de la supervivencia: del lodo al helicóptero

Una vez liberada, Chandika fue trasladada en helicóptero a un centro hospitalario de Katmandú, donde se le diagnosticó una infección en una de sus piernas y se inició el tratamiento de urgencia. La familia, que había celebrado su funeral simbólico dos días antes, quedó atónita. “Habíamos aceptado su muerte, habíamos hecho la cremación simbólica con efigies de hierba kusha; no podíamos creer que estuviera viva”, relató su sobrino, visiblemente emocionado.

El esposo de Chandika, Ananda Lal Shrestha, sigue desaparecido. Él había salido a la calle para advertir a los vecinos que huyeran antes de que la avalancha de lodo los alcanzara, y nunca volvió. La búsqueda de su cuerpo se mantiene abierta, y la familia ha continuado revisando morgues a 130 kilómetros río abajo sin resultados.

El rescate de Chandika se convirtió en un símbolo de resistencia para la comunidad de Betrawati. En medio de la devastación, la voz que emergió del barro recordó a todos que, aunque la naturaleza sea implacable, la voluntad humana y la solidaridad pueden abrir caminos donde parece no haber salida.

Eco de una tradición: cremaciones simbólicas y el duelo en Nepal

Ante la imposibilidad de recuperar cuerpos después de desastres naturales, la cultura nepalí ha adoptado la práctica de cremaciones simbólicas. Se utilizan efigies hechas con hierba sagrada (kusha) para representar a los fallecidos, permitiendo a las familias cumplir con los ritos funerarios y cerrar el proceso de duelo. En las semanas posteriores al “tsunami del cielo”, cientos de familias recurrieron a esta costumbre, pues los cuerpos se encontraban en condiciones que dificultaban su identificación.

En el caso de la familia Shrestha, la ceremonia simbólica se realizó el jueves 3 de septiembre, cuando 60 familiares se reunieron para honrar a Chandika y a su esposo desaparecido. Ahora, tras el inesperado rescate, deberán volver a los rituales: una nueva purificación para revertir el efecto del funeral simbólico y un nuevo proceso de despedida que, esta vez, podría culminar con la recuperación del cuerpo de Ananda.

La historia de Chandika también plantea preguntas sobre la preparación y la respuesta ante desastres en regiones montañosas. Las autoridades locales han señalado la necesidad de reforzar infraestructuras, mejorar los sistemas de alerta temprana y capacitar a la población en técnicas de supervivencia bajo condiciones extremas. Mientras tanto, la comunidad de Betrawati sigue reconstruyendo sus hogares, puentes y comercios, con la esperanza de que historias como la de Chandika sirvan de faro para no perder la fe en medio de la adversidad.

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