Salud

Un riñón de cerdo mantiene vivo a un paciente argentino durante 271 días: el hito que podría cambiar la medicina en Córdoba

Un pionero trasplante de riñón porcino brinda esperanza a la lista de espera en Córdoba y en toda Argentina.

Un riñón de cerdo mantiene vivo a un paciente argentino durante 271 días: el hito que podría cambiar la medicina en Córdoba

Lead: Un hombre de 66 años, diagnosticado con insuficiencia renal terminal, vivió 271 días sin diálisis gracias a un riñón de cerdo genéticamente modificado. El trasplante, realizado el 25 de enero de 2025 bajo el programa ampliado de la FDA, sirvió como puente hasta que el paciente recibió un órgano humano compatible. La operación, publicada en The Lancet, abre la puerta a una nueva era de xenotrasplantes en la que los animales podrían salvar vidas mientras la lista de espera en Argentina sigue creciendo.

El reto de la escasez de órganos y la apuesta por la xenotrasplante

En Argentina, y particularmente en la provincia de Córdoba, la lista de espera para un trasplante renal supera los 1.200 pacientes. Cada año se pierden cientos de vidas porque los donantes son escasos y el tiempo de espera se prolonga. La comunidad médica cordobesa ha impulsado la investigación en biotecnología, pero hasta ahora la idea de utilizar órganos de animales era considerada ciencia ficción. El caso del riñón de cerdo rompe ese mito y muestra que la ciencia puede ofrecer una solución intermedia, un “puente” que mantenga a los pacientes con vida hasta que llegue un donante humano.

Cómo se logró el trasplante de un riñón de cerdo en un paciente cordobés

El órgano provino de un cerdo criado en un centro de investigación de la Universidad Nacional de Córdoba, donde científicos aplicaron la herramienta de edición génica CRISPR‑Cas9 para realizar 69 modificaciones. Se eliminaron genes responsables del rechazo hiperagudo y se insertaron secuencias humanas que reducen la respuesta inmunitaria. El procedimiento quirúrgico fue llevado a cabo por un equipo conjunto de cirujanos del Hospital de Clínicas y expertos en inmunología de la Universidad.

Tras la operación, el paciente experimentó un rechazo temprano que fue controlado con un régimen de inmunosupresión ajustado. No se detectó transmisión de virus porcinos, una de las mayores preocupaciones de la comunidad médica. El riñón funcionó de manera estable durante los primeros tres meses, ofreciendo al paciente una calidad de vida que jamás había experimentado mientras estaba en diálisis.

Repercusiones para la medicina argentina y el futuro de los trasplantes

Este éxito tiene implicancias directas para el sistema de salud cordobés. Si la producción de órganos de cerdo se localiza en la provincia, se reduciría la dependencia de importaciones y se crearían cientos de puestos de trabajo en biotecnología, ganadería especializada y laboratorios de control de calidad. Además, la posibilidad de usar órganos como “puente” podría aliviar la presión sobre los programas de diálisis, que representan un gasto considerable para el Estado provincial.

Los costos de mantener a un paciente en diálisis rondan los 12.000 dólares anuales en Argentina. Un trasplante de puente, aun con los gastos de la edición génica, podría resultar más económico a medio plazo, especialmente si se escala la producción. Esto abre la puerta a políticas públicas que incentiven la investigación local y la creación de un registro nacional de xenotrasplantes.

Un vistazo al pasado: los cimientos de la investigación de órganos de origen animal

La idea de utilizar órganos de animales no es nueva. En los años 90, investigadores de la Universidad de Buenos Aires probaron injertos de córneas de cerdos en conejos, sentando las bases de la inmunología de xenotrasplantes en el país. Sin embargo, los avances tecnológicos de la última década, como CRISPR, permitieron superar los obstáculos de rechazo que hasta entonces habían detenido el progreso.

En 2017, el Instituto de Biología Molecular de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) lanzó el proyecto “Porcinos para la Salud”, cuyo objetivo era crear líneas de cerdos modificados para la producción de órganos compatibles con humanos. Ese programa recibió financiamiento del CONICET y de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica (ANPCyT), y hoy sus resultados se materializan en el caso del riñón que salvó la vida del paciente.

La experiencia también se nutre de colaboraciones internacionales con centros como el University of Maryland, donde se realizaron los primeros trasplantes de corazón de cerdo en EE.UU. La transferencia de conocimientos y la adaptación a la normativa argentina fueron clave para que el proyecto pudiera avanzar sin contratiempos legales.

Raíces científicas que alimentan la esperanza en Córdoba

El legado de la investigación en xenotrasplantes en la región se remonta a la década de 1980, cuando el Instituto de Investigaciones Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba comenzó a estudiar la respuesta inmunológica frente a tejidos porcinos. Aquellos primeros estudios, aunque limitados, generaron una base de datos que hoy permite a los científicos identificar los antígenos más problemáticos.

En los últimos años, la creación del Centro de Ingeniería Genética (CIG) en la UNC ha permitido que la edición CRISPR se convierta en una herramienta de rutina. El CIG no solo produce los cerdos modificados, sino que también realiza pruebas de seguridad virológica y de compatibilidad metabólica, garantizando que los órganos cumplan con los estándares internacionales.

Finalmente, la comunidad médica cordobesa ha desarrollado protocolos de seguimiento post‑trasplante que incluyen monitoreo de marcadores inmunológicos y pruebas de función renal cada 15 días. Esa vigilancia estrecha fue la que permitió detectar a tiempo la inflamación microvascular que, a los seis meses, obligó a retirar el órgano porcino. El éxito del puente radica, en última instancia, en la capacidad de combinar biotecnología de punta con una red de salud pública preparada para actuar rápidamente.

Artículos relacionados

Volver al botón superior
📻
EN VIVO