Escuelas agrotécnicas de Santa Catalina y General Cabrera brillan en la 10ª Fiesta de la Cría del Cordero Cordobés
Dos instituciones agroeducativas cosechan triunfos y promueven la producción ovina en la capital.

Escuelas agrotécnicas de Santa Catalina y General Cabrera brillan en la 10ª Fiesta de la Cría del Cordero Cordobés
Santa Catalina y General Cabrera, 5 de septiembre de 2026 – Estudiantes del IPEA N.º 215 “Raúl Scalabrini Ortiz” y del IPEA N.º 291 “Agrónomo Orestes Chiesa Molinari” se alzaron con varios galardones en la décima edición de la Fiesta de la Cría del Cordero Cordobés, evento que tuvo lugar en la Sociedad Rural de Córdoba. La jornada reunió a jóvenes, docentes y productores de la región para compartir saberes, presentar proyectos y, sobre todo, demostrar que la educación técnica agropecuaria está al frente del desarrollo productivo del interior cordobés.

Un encuentro que fusiona la teoría y la práctica
El ministro de Educación, Horacio Ferreyra, abrió la jornada resaltando la necesidad de que el aprendizaje se convierta en una experiencia vivencial: “Estas propuestas permiten que nuestros estudiantes aprendan haciendo y descubran posibilidades vinculadas con el desarrollo productivo de sus comunidades”. Esa visión se materializó en los stands y en la pista de jura, donde los alumnos mostraron el fruto de meses de trabajo en tambo ovino, laboratorios de leche ovina y manejos de cría intensiva.
Premios y logros de la Cabaña Escolar “Don Manuel”
La Cabaña Escolar “Don Manuel”, del IPEA N.º 291, se llevó el primer puesto como campeón en la categoría Dos Dientes, y sumó también el segundo premio y el tercer mejor macho en la misma categoría. Los corderos, descendientes de la raza Hampshire Down, habían sido preparados durante todo el año en la propia escuela, donde estudiantes y docentes comparten tareas de alimentación, sanidad y mejora genética. La directora del plantel, María Elena Gauna, celebró el hecho como “el reflejo del trabajo, la dedicación y el compromiso de toda la comunidad escolar”.
Proyectos de investigación y vínculo con la universidad
Por su parte, el IPEA N.º 215 presentó un ambicioso proyecto sobre la producción de leche ovina, desarrollado en conjunto con la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. Los alumnos realizaron ensayos de composición, propiedades nutricionales y potenciales aplicaciones en la industria alimentaria local, generando una línea de investigación que podría abrir nuevos mercados para los productores de la zona. Además, el plantel mostró su propio tambo ovino, donde se aplican técnicas de pastoreo rotativo y manejo sostenible, alineadas con los planes de estudio de la especialidad.
Impacto económico y social para la región
Los premios obtenidos no son solo un trofeo; representan una inyección de confianza para los pequeños productores que dependen del sector ovino. Cada reconocimiento abre la puerta a subsidios provinciales, a la participación en ferias internacionales y a la posibilidad de comercializar productos derivados, como la leche y la carne de cordero, a precios más competitivos. En un contexto donde la economía rural busca diversificarse, la formación de técnicos capacitados se vuelve una pieza clave para frenar la fuga de jóvenes al sector urbano.
Una educación conectada con el territorio
El gobernador Martín Llaryora, citado por el ministro, ha impulsado una política de “educación conectada con el territorio”, que busca que cada escuela técnica tenga un vínculo directo con las actividades productivas de su entorno. Los IPEA 215 y 291 son ejemplos de cómo esa estrategia se traduce en resultados concretos: los estudiantes no solo aprenden conceptos, sino que los aplican en la vida real, generando valor agregado para sus comunidades.
Raíces de la cría ovina en Córdoba: de la tradición a la innovación
La producción ovina tiene una larga historia en la provincia. Desde la colonización española, los estancias cordobesas criaban corderos para abastecer mercados locales y exportar pieles. En la década de 1970, la Universidad Nacional de Córdoba abrió su Facultad de Agronomía a la investigación ovina, sentando las bases de la ciencia del mejoramiento genético que hoy se practica en las escuelas técnicas. La introducción de razas como la Hampshire Down y la Corriedale marcó un punto de inflexión, permitiendo una mayor adaptabilidad a los climas cordobeses.
Con la creación de los Institutos de Producción Agropecuaria (IPEA) en los años 90, la provincia decidió institucionalizar la enseñanza práctica. Los planteles de Santa Catalina y General Cabrera surgieron como centros de referencia para el norte y el sur del Valle, respectivamente. Cada año, sus alumnos participan en ferias rurales, pero la Fiesta de la Cría del Cordero se ha convertido en el escaparate más importante, pues reúne a jueces, ganaderos y académicos de todo el país.
Hoy, la combinación de tradición, investigación universitaria y la energía de los jóvenes técnicos constituye el motor que mantiene viva la cría ovina en Córdoba. Los triunfos de los IPEA 215 y 291 son, en última instancia, una muestra de que la educación vinculada al territorio no solo preserva la herencia cultural, sino que la proyecta hacia futuros mercados más rentables y sostenibles.
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