Córdoba

UTA mantiene la tregua en el transporte urbano de Córdoba mientras vigila los pagos salariales

La UTA pausa las medidas de fuerza, pero sigue alerta hasta que se cumplan los pagos acordados.

UTA mantiene la tregua en el transporte urbano de Córdoba mientras vigila los pagos salariales

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) de Córdoba decidió pausar las medidas de fuerza tras los avances logrados en la mesa de negociación con la Municipalidad y las empresas del sector, pero mantiene a sus afiliados en estado de alerta hasta que se cumplan los compromisos salariales pactados.

Un adelanto que marca el pulso del acuerdo

El vocero de la UTA, Adrián Lentini, explicó que el primer paso clave será el martes 22 de septiembre, fecha en la que los conductores deberán recibir el adelanto salarial que corresponde a aproximadamente el 45 % de su remuneración mensual. Ese adelanto debe reflejar los nuevos valores acordados en la ronda de negociaciones, lo que para los trabajadores significa la primera prueba tangible del compromiso de los empleadores.

El segundo hito: el pago completo con la actualización del 10 %

Según el cronograma presentado por la UTA, el martes 6 de octubre –cuarto día hábil del mes– será la fecha límite para que las empresas abonen los salarios de septiembre con la actualización reclamada: un aumento acumulado del 10 %, distribuido en 6 % para julio, 2 % para agosto y 2 % para septiembre. Lentini subrayó que, si bien el acuerdo está prácticamente encaminado, cualquier retraso o discrepancia en esos pagos volverá a colocar la discusión en la palestra de la medida de fuerza.

Contexto local: Córdoba avanza mientras Buenos Aires se estanca

La audiencia celebrada en la capital federal el día anterior no produjo avances significativos, lo que dejó a la provincia de Córdoba como la única zona donde el diálogo entre el municipio, las empresas y el gremio logró destrabar parcialmente el conflicto. “Todo está sujeto a que el adelanto del 22 llegue con los valores nuevos y a que el 6 de octubre se pague el sueldo de septiembre con el 10 % de aumento”, declaró Lentini, dejando claro que la tregua es provisional y depende del cumplimiento estricto de los plazos.

Impacto en la vida cotidiana cordobesa

Para los usuarios del colectivo urbano, la ausencia de nuevas medidas de fuerza significa que los recorridos seguirán su curso sin interrupciones, algo que la población agradece en una época de alta inflación y presión sobre los bolsillos. Sin embargo, la incertidumbre persiste: cualquier desliz en los pagos podría desencadenar protestas que, históricamente, han paralizado la movilidad en la ciudad y generado pérdidas económicas tanto para los empresarios como para los comerciantes que dependen del flujo de pasajeros.

Los retos que quedan por delante

La UTA ha dejado claro que seguirá monitoreando de cerca el cumplimiento de los compromisos. En caso de incumplimiento, el gremio está preparado para reactivar las medidas de fuerza, lo que incluye la posibilidad de huelgas parciales o la suspensión de servicios. La estrategia de “tregua con alerta” busca equilibrar la presión sobre los empleadores sin sacrificar la movilidad de los cordobeses, una jugada que requiere de una coordinación estrecha entre el gremio, la municipalidad y las compañías de transporte.

Una mirada histórica: la lucha salarial de la UTA en Córdoba

Desde su fundación en 1935, la UTA ha sido una pieza clave en la defensa de los derechos de los trabajadores del transporte urbano. En la década de los 90, la organización lideró una serie de paritarias que lograron la incorporación de la jubilación anticipada y la ampliación de la cobertura de salud. En los últimos diez años, la presión inflacionaria ha vuelto a poner a la UTA en el centro de la escena política, con negociaciones que han incluido aumentos salariales de hasta el 12 % en años de alta inflación.

El actual conflicto se inserta en esa tradición de lucha por la dignidad del trabajo. La exigencia del 10 % de aumento acumulado refleja no solo la necesidad de ajustar los salarios a la realidad económica, sino también la búsqueda de un reconocimiento del esfuerzo de los conductores, que diariamente enfrentan el tráfico, el calor cordobés y la responsabilidad de trasladar a miles de pasajeros.

En la historia reciente, la UTA ha demostrado que la combinación de presión social y diálogo institucional puede generar acuerdos que beneficien a ambas partes. La tregua actual, aunque frágil, muestra que el modelo de negociación cordobesa sigue funcionando cuando se respeta la buena fe de los involucrados.

¿Qué sigue para la UTA y el transporte urbano?

El calendario de pagos será el termómetro que determinará la continuidad de la tregua. Si el 22 de septiembre se efectúa el adelanto con los valores acordados y el 6 de octubre se liquida el sueldo completo con el aumento del 10 %, la UTA podría considerar cerrar el ciclo de la paritaria y volver a la normalidad operativa. De lo contrario, la alerta permanecerá y la posibilidad de nuevas medidas de fuerza volverá a ser una opción sobre la mesa.

Mientras tanto, los cordobeses siguen confiando en que el diálogo prevalezca y que el transporte urbano mantenga su ritmo sin sobresaltos. La historia reciente muestra que, cuando se cumplen los compromisos, la tregua se consolida y la ciudad avanza. La UTA, por su parte, mantiene la mirada puesta en la defensa de los derechos salariales, una lucha que, en la provincia, siempre ha sido parte del tejido social.

Artículos relacionados

Volver al botón superior
📻
EN VIVO