Wall Street se hunde: la ola de IA arruina la tercera semana consecutiva de bajas
Wall Street cierra su tercera semana a la baja tras la venta masiva de acciones tecnológicas impulsada por dudas sobre la IA.

Wall Street se hunde: la ola de IA arruina la tercera semana consecutiva de bajas
Viernes 30 de octubre marcó el cierre de la tercera semana seguida de descensos en la bolsa estadounidense, impulsado por una fuerte venta de acciones tecnológicas que dejó al Nasdaq con su peor jornada porcentual desde junio. Los resultados trimestrales de Intel y Amazon, publicados el día anterior, reavivaron las dudas sobre la rentabilidad real de las millonarias apuestas en inteligencia artificial (IA).
El desplome de los gigantes tecnológicos
El S&P 500 retrocedió un 1,80 % hasta los 7.580,21 puntos, mientras que el Nasdaq Composite cayó un 2,84 % y se ubicó en 25.440,68 unidades. El Dow Jones también perdió un 1,09 %, terminando en 51.770,58 puntos. Tanto el S&P 500 como el Nasdaq cerraron octubre en negativo; el Dow, sin embargo, logró cerrar el mes en terreno positivo.
“Esta semana giró en torno al futuro de la IA: qué forma tomará, si ofrecerá un retorno de inversión positivo y, de ser así, con qué rapidez”, comentó Oliver Pursche, vicepresidente sénior de Wealthspire Advisors en Nueva York.
Intel y Amazon bajo la lupa de los inversores
Las acciones de Intel se desplomaron un 28,6 %, la peor caída desde 1974, a pesar de haber superado la expectativa de ganancias del trimestre. La empresa proyectó beneficios para el último trimestre del año por debajo de lo esperado, lo que encendió la alarma. El CEO, Lip‑Bu Tan, advirtió que la industria de computadoras personales sigue bajo presión.
Por su parte, Amazon bajó un 1,4 % tras anunciar una ganancia de verano inferior a la prevista. Lo que más inquietó a los analistas fue el consumo de 42.400 millones de dólares en efectivo durante los últimos doce meses y una inversión de 94.800 millones en propiedades y equipamiento, gran parte destinada a proyectos de IA.
Semiconductores, cripto y la presión de los tipos de interés
El índice Philadelphia SE Semiconductor cerró el mes con pérdidas, encabezado por la caída del 4,2 % de Nvidia, el mayor lastre del S&P 500. Un día antes, Alphabet había registrado su peor jornada histórica, con una caída superior al 12 % tras revelar un mayor consumo de efectivo en el verano por inversiones en IA.
En el sector cripto, un hackeo a Binance provocó una fuerte caída del bitcoin bajo los 77.000 dólares, después de haber rondado los 86.000 a principios de mes. Se sospecha de una unidad norcoreana detrás del ataque, que afectó a más de 6.000 millones de dólares en criptoactivos. Coinbase Global perdió un 10,6 % pese a superar las expectativas de ganancias, mientras que Strategy retrocedió un 7,8 %.
Los sectores que resistieron la tormenta
Fuera del mundo tecnológico, el mercado mostró mayor resiliencia. Exxon Mobil subió un 2,2 % y Chevron un 1,8 % tras superar las expectativas de beneficios, impulsadas por los márgenes de ganancia en medio de los conflictos energéticos que involucran a EE. UU., Israel, Irán y Rusia.
Empresas de consumo como Mondelez International y Colgate‑Palmolive también registraron alzas del 3,9 % y 2,3 % respectivamente, gracias a aumentos de precios que les permitieron superar los pronósticos.
Un vistazo a los bonos y el petróleo
En el mercado de bonos, los rendimientos del Tesoro a 10 años cayeron al 4,93 % desde el 4,98 % del día anterior, indicando una búsqueda de refugio en deuda soberana. A la par, el crudo Brent subió un 2,4 % hasta 113,43 dólares, acercándose al máximo alcanzado tras la escalada de precios provocada por la guerra con Irán.
Contexto regional: ¿qué implica para Córdoba y la Argentina?
Para los inversores cordobeses y argentinos, la caída de Wall Street repercute directamente en los fondos de pensiones y en los portafolios de ahorro que dependen del desempeño de los índices estadounidenses. La volatilidad del sector tecnológico eleva la aversión al riesgo, lo que suele traducirse en una mayor demanda de activos locales, como bonos del gobierno argentino y acciones de empresas del sector agroindustrial.
Además, la presión sobre los tipos de interés en EE. UU. influye en la cotización del dólar, un factor crítico para la economía cordobesa, donde la industria manufacturera y el turismo dependen en gran medida de la estabilidad cambiaria.
En el ámbito empresarial, la incertidumbre sobre la rentabilidad de la IA podría retrasar inversiones de compañías argentinas que buscan asociarse con gigantes tecnológicos para digitalizar sus procesos. La expectativa ahora se centra en que los fondos de capital de riesgo locales esperen pruebas concretas de retorno antes de comprometer capital.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo


