Alerta en Córdoba: Cómo evitar las estafas con mascotas perdidas y proteger a tu peludo
Candela Urban Ricciardi advierte sobre fraudes y brinda consejos para que los dueños de mascotas no caigan en la trampa.

Alerta en Córdoba: Cómo evitar las estafas con mascotas perdidas y proteger a tu peludo
En los últimos meses se ha disparado en la capital cordobesa una modalidad delictiva que aprovecha la angustia de los dueños cuando su perro o gato desaparece: los estafadores se hacen pasar por salvadores y exigen pagos inmediatos. La activista y rescatista independiente Candela Urban Ricciardi, vecina del barrio Poeta Lugones, alertó a Hoy Día Córdoba sobre la creciente oleada de fraudes y ofreció una guía práctica para no caer en la trampa.
Cómo operan las estafas de mascotas perdidas
El proceso suele iniciar cuando una familia publica un flyer digital con la foto más bonita del animal y su número de contacto en grupos de vecinos o en redes de compraventa masiva. Los delincuentes, que monitorean esos canales, responden al mensaje con una supuesta ubicación del animal y, a veces, con una foto que ni siquiera corresponde al perro. «Lo que hacen es enviarte una imagen generada con Inteligencia Artificial o una foto robada de otro animal», explicó Candela. La víctima, ansiosa por recuperar a su compañero, recibe una llamada o mensaje en el que se le indica que debe realizar una transferencia bancaria o enviar dinero a través de una billetera virtual para que el “rescatista” libere al animal.
En algunos casos los estafadores añaden un segundo nivel de engaño: afirman que el perro está en manos de un tercero y que, para contactar a esa persona, el dueño debe pagar una “tarifa de intermediación”. Otros, más audaces, invitan a la víctima a reunirse en lugares oscuros o poco transitados, poniendo en riesgo la integridad física de la persona mayor que suele ser la más vulnerable.
El riesgo de la viralización en grupos masivos
Si bien los grupos de barrio pueden ser un buen recurso para difundir la búsqueda, la viralidad en plataformas de compra‑venta con miles de miembros transforma el número de contacto en un dato público. «Allí se incorpora gente de todos lados… pierdes el control de dónde termina tu número», señaló la rescatista. La falta de filtros permite que estafadores de otras provincias, e incluso del exterior, accedan a la información y activen el fraude en cuestión de minutos.
La dificultad para rastrear a los autores radica en el uso de teléfonos desechables (chips de bajo costo) y cuentas bancarias sin identificación clara. Las denuncias se presentan, pero la carga de pruebas es alta y, en la práctica, los recursos judiciales rara vez logran la recuperación del dinero.
Guía práctica para no ser víctima de la estafa
- Exigir videollamada en tiempo real: Solo así se verifica que la mascota está bajo custodia del interlocutor.
- No transferir dinero sin pruebas tangibles: No aceptes depósitos, códigos QR o enlaces antes de confirmar la presencia del animal.
- Solicitar el contacto directo del supuesto tenedor: Evita intermediarios y exige el número de teléfono o la dirección exacta.
- Acuerdos en lugares públicos y diurnos: Estaciones de servicio, plazas con alta afluencia o comisarías son opciones seguras.
- Llamar a la policía antes de salir: Marca el 911 desde la puerta del punto de encuentro y solicita escolta.
- Identificación permanente: Coloca siempre una chapa con número de teléfono y microchip activo.
Historias de rescates y la lucha contra la estafa en Córdoba
La labor de Candela Urban Ricciardi no se limita a alertar; lleva más de una década rescatando perros y gatos abandonados en la zona norte de la ciudad. Su casa, ubicada en el corazón del barrio Poeta Lugones, alberga a ocho perros que fueron encontrados en la calle o entregados por vecinos. Con la intención de crear un centro de rescate propio, ha fundado una red de voluntarios que comparte información veraz y verifica cada caso antes de difundirlo.
Esta experiencia le permitió detectar patrones comunes en los fraudes: la rapidez del contacto, la presión para pagar y la ausencia de pruebas visuales. Gracias a su intervención, varios vecinos han evitado perder dinero y, en algunos casos, han logrado rescatar a sus mascotas sin caer en el chantaje.
Las autoridades municipales, conscientes del problema, están evaluando la implementación de un registro oficial de mascotas perdidas en la página del Gobierno de Córdoba, que permitiría a los dueños publicar datos verificables y a la policía acceder rápidamente a denuncias. Mientras tanto, la comunidad sigue aprendiendo a combinar la solidaridad vecinal con la cautela digital.
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