Mundo

Bloque de Eisenkot supera a Netanyahu en la primera ronda, pero la Knesset sigue sin mayoría clara

Bloque de Eisenkot supera a Netanyahu en la primera ronda, pero la Knesset sigue sin mayoría clara

En la jornada electoral del pasado martes, los resultados preliminares de los sondeos a pie de urna indican que la coalición liderada por el ex jefe del Estado Mayor del Ejército, Gadi Eisenkot, se posiciona ligeramente por encima del bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu. Sin embargo, ninguno de los dos conglomerados alcanza los 61 escaños necesarios para comandar la Knesset y formar gobierno.

Los números que marca la balanza política

Según el Canal 12, el bloque de Eisenkot, que agrupa a la lista centrista Yashar, la formación B’Yachad y otros partidos menores, se ubica con 52 escaños. El Canal 13, por su parte, amplía la ventaja a 53 contra 50 para el bloque de Netanyahu. El Likud sigue siendo la lista individual más votada, con 24 o 25 escaños, mientras que Yashar se queda en 22 o 23. En tercer lugar, la coalición de Naftali Bennett, B’Yachad, captura entre 12 y 14 curules.

Las formaciones árabes, que también se posicionan contra Netanyahu, sumarían entre 17 y 18 escaños, superando el récord de 15 alcanzado por la Lista Conjunta en 2020. Esta vez se presentaron por separado: la Lista Conjunta (10‑11 escaños) y la Lista Árabe Unida (Ra’am, 7 escaños), tras la anulación de la exclusión de ambas por parte del Tribunal Supremo el 2 de octubre.

¿Quién tiene la llave para el presidente Herzog?

Con la balanza tan reñida, ambos líderes pueden solicitar al presidente Isaac Herzog el mandato para intentar formar gobierno. Netanyahu, como jefe de la lista más votada, y Eisenkot, como cabeza del bloque mayor, compiten por la confianza del jefe de Estado. Para lograr los 61 votos, cada uno tendría que negociar con partidos que hoy no forman parte de su núcleo, incluidos los partidos árabes, que históricamente han sido excluidos de las coaliciones, salvo la excepción de Ra’am en el gobierno de Bennett‑Lapid en 2021.

Si ninguno logra una mayoría, la Knesset quedará sin gobierno y se convocarán nuevas elecciones, manteniendo a Netanyahu como primer ministro interino. La última vez que Israel celebró cinco elecciones en menos de cuatro años fue entre abril de 2019 y noviembre de 2022, con la última devolviendo el poder al Likud bajo una coalición de 64 escaños.

Reacciones de los protagonistas y la mirada internacional

Gadi Eisenkot, presidente de Yashar, calificó los sondeos como “una absoluta moción de censura contra el gobierno de Netanyahu y el desastre del 7 de octubre”. En su cuenta de X, el ex militar afirmó que, de confirmarse los resultados, sería una victoria para la mayoría sionista responsable de Israel y prometió “poner en práctica la voluntad del pueblo” de forma inmediata.

Por su parte, Netanyahu reiteró su disposición a formar una coalición amplia, señalando la necesidad de estabilidad para la seguridad nacional y la economía, temas que siguen resonando en la comunidad judía de la diáspora, incluida la argentina, que mantiene estrechos lazos comerciales y culturales con Israel.

En la prensa internacional, analistas advierten que una posible coalición de Eisenkot podría reorientar la política exterior israelí, afectando acuerdos de defensa y comercio que involucran a empresas argentinas del sector tecnológico y agroindustrial que dependen de la estabilidad del mercado israelí.

Los antecedentes que explican la fragmentación actual

Desde la retirada de la ocupación de Gaza en 2005, la política israelí se ha polarizado entre la derecha nacionalista, liderada por Netanyahu, y una serie de fuerzas centristas y de izquierda que buscan una solución de dos estados. La crisis provocada por la guerra del 7 de octubre de 2023 profundizó la desconfianza hacia el gobierno de Netanyahu, acusada de una gestión deficiente de la seguridad y la diplomacia.

El surgimiento de Yashar, liderada por Eisenkot, representa una apuesta por la seguridad nacional combinada con una agenda más moderada en materia de economía y relaciones exteriores. La inclusión de partidos como B’Yachad y los Demócratas de Yair Golan muestra la intención de crear un bloque amplio que pueda atraer a votantes cansados de la inestabilidad política.

En el plano interno, la exclusión y posterior reincorporación de las listas árabes subraya la creciente presión de los tribunales para garantizar la representación proporcional, aunque la realidad de los acuerdos de coalición sigue siendo un terreno complicado para los partidos árabes.

¿Qué implica para Córdoba y la comunidad judía argentina?

En Córdoba, la comunidad judía, aunque pequeña, sigue muy atenta a los vaivenes políticos de Israel. Las empresas cordobesas que exportan tecnología agrícola y software a Tel Aviv dependen de la estabilidad del mercado israelí; una posible reconfiguración del gobierno podría abrir nuevas oportunidades de inversión o, al contrario, generar incertidumbre.

Asimismo, los lazos culturales entre Córdoba y ciudades como Haifa o Tel Aviv se ven reforzados por intercambios académicos y artísticos. Un gobierno más centrista podría favorecer la continuidad de programas de becas y proyectos de cooperación universitaria, beneficiando a estudiantes y investigadores cordobeses.

En el plano social, la diáspora judía argentina observa con cautela la evolución del proceso de paz y la política de asentamientos, temas que repercuten directamente en la percepción internacional de Israel y, por ende, en la posición de Argentina en foros multilaterales.

Los próximos pasos y la espera de los resultados oficiales

La Comisión Central Electoral continuará con el escrutinio y publicará resultados parciales durante la noche. Históricamente, los números preliminares pueden variar ligeramente al oficializarse, pero la tendencia muestra una clara fragmentación del parlamento.

Mientras tanto, los partidos negociarán en la sombra, intentando sumar apoyos críticos que les permitan alcanzar la mayoría. La presión sobre Herzog será enorme, pues cualquier decisión que tome tendrá repercusiones no solo en la política interna israelí, sino también en la relación con socios estratégicos como Argentina.

En definitiva, Israel se encuentra en una encrucijada que podría definir su rumbo durante los próximos años. Desde Córdoba, la expectativa es que la estabilidad política favorezca los lazos comerciales y culturales que tanto benefician a ambas naciones.

Artículos relacionados

Volver al botón superior
📻
EN VIVO