Córdoba encabeza la generación distribuida renovable con el 33 % del país
Córdoba se consolida como pionera en energía limpia y participación ciudadana.

El Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia confirmó que 1.794 usuarios‑generadores ya están operando y que otros 27,1 MW están en trámite, lo que sitúa a Córdoba con 52.929 kW de potencia distribuida, equivalentes al 33 % de la capacidad nacional en este esquema. Un avance que transforma la forma en que hogares, cooperativas y municipios acceden a la energía limpia.
Modelos comunitarios que impulsan la transición energética
En la cuenca del río Suquía y en la llanura del interior, la provincia ha puesto en marcha proyectos que no requieren que cada consumidor tenga una instalación propia. Los parques solares de Oncativo y Arroyo Cabral son la prueba de que la energía renovable puede compartirse como un bien común, sin que nadie tenga que disponer de terreno propio. Este enfoque rompe la lógica tradicional de la generación centralizada y abre la puerta a la participación de pequeños productores, cooperativas agrícolas y organismos públicos.
Cooperativa de Oncativo: energía que alimenta salud y agricultura
La Cooperativa de Oncativo, con 168 paneles fotovoltaicos que suman 72 kWp, inyecta anualmente 144.000 kWh a la red. Esa energía se destina de forma virtual al bombeo de agua para riego, al centro de salud de la tercera edad y a la sede central de la cooperativa, además del centro de capacitación. Al agrupar a varios asociados, el proyecto reduce los costos de inversión y garantiza un mantenimiento más eficiente, creando una verdadera economía de escala para la comunidad.
Arroyo Cabral y el primer loteo energético del país
Sobre 25 hectáreas de terreno, la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) ha dividido la superficie en parcelas que pueden ser adquiridas por usuarios individuales y asociaciones. Cada copropietario recibe créditos que se aplican directamente en su factura eléctrica, lo que permite que la generación solar beneficie a quienes no tienen techo o patio para instalar paneles. “El loteo energético no solo construye un polo técnico, también abre una ventana política y cultural”, afirmó Claudio Puértolas, presidente de EPEC.
El esquema de Arroyo Cabral es inclusivo: participan residencias, comercios, industrias y organismos públicos. La generación no se limita al sol; la normativa provincial permite que la energía provenga también de fuentes eólicas, biodigestores o minicentrales hidráulicas, ampliando el abanico de opciones para distintos territorios.
“Apostamos a modelos comunitarios que permiten que la energía renovable llegue a todos, sin distinciones, en el campo y en la ciudad. La energía limpia debe ser un derecho, no un privilegio”, sintetizó Sergio Mansur, secretario de Planificación Energética, subrayando la visión de una provincia que se autoproduce y reduce su dependencia de la red nacional.


Raíces de la apuesta cordobesa por la energía limpia
Desde la década de los 2000, Córdoba ha invertido en incentivos para la energía solar, impulsada inicialmente por la Ley de Energías Renovables de la provincia. Los primeros proyectos residenciales se concentraron en la capital, pero pronto la política se extendió al interior, donde la agricultura y la ganadería demandaban soluciones de bombeo y refrigeración más baratas.
En 2015, el programa “Córdoba Solar” creó un marco de financiamiento que facilitó la adquisición de paneles a través de créditos blandos y subsidios. Ese impulso sentó las bases para los modelos cooperativos actuales, que combinan la experiencia de los agricultores con la gestión técnica de la EPEC.
Hoy, la provincia no solo lidera en capacidad instalada, sino que también exporta conocimiento. Ingenieros cordobeses asesoran a otras provincias y a gobiernos municipales en la estructuración de lotes energéticos, demostrando que la experiencia local se está convirtiendo en un producto exportable, capaz de generar empleo y divisas para la región.
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