EE.UU. sanciona a bufete panameño-griego por encubrir la flota fantasma iraní
EE.UU. apunta a un despacho legal que ocultó la verdadera propiedad de barcos vinculados a Irán.

EE.UU. sanciona a bufete panameño‑griego por encubrir la flota fantasma iraní
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó en su lista negra al despacho jurídico Karnakis and Karnakis, con sede en Panamá y Grecia, y a varios socios, empresas y buques vinculados a la red de la Fuerza Quds y a los hutíes yemeníes. La medida, anunciada este miércoles, forma parte de la Operación Economic Outcast, una campaña que busca ahogar los recursos del régimen iraní mediante sanciones financieras y comerciales.
¿Cómo funcionaba la trama del bufete?
Durante años, Karnakis and Karnakis registró sociedades pantalla que aparecían como propietarias de embarcaciones que transportaban acero, petróleo y petroquímicos iraníes. Estas compañías, en su mayoría con bandera panameña y de Emiratos Árabes Unidos, ocultaban a los verdaderos beneficiarios: una red de empresas vinculadas a la Fuerza Quds, brazo externo de la Guardia Revolucionaria Islámica, y a los grupos hutíes que combaten en Yemen.
El despacho, fundado por los hermanos Sofianos y Konstantinos Karnakis Kosmas, utilizó su experiencia legal para crear estructuras societarias complejas que dificultaban cualquier rastreo por parte de autoridades internacionales. Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), la maniobra permitía mover cientos de millones de dólares en mercancías sin que los bancos o los reguladores pudieran identificar a los dueños finales.
Repercusiones para el comercio marítimo y el bolsillo argentino
El sector naviero argentino, que depende en gran medida del tránsito por el Canal de Panamá y de los puertos de la región del Atlántico, siente la presión de estas sanciones. Los buques bajo bandera panameña suelen ser arrendados por empresas locales para transportar granos y combustibles. Al endurecerse la vigilancia sobre la flota panameña, los operadores argentinos podrían enfrentar mayores costos de seguro y demoras en la carga, lo que repercutirá en los precios del trigo y del maíz en los mercados internacionales.
Además, la medida afecta a los bancos argentinos que mantienen relaciones con corresponsales en Grecia y Panamá. La citación administrativa de FinCEN bajo la sección 5318(k) de la Ley de Secreto Bancario obliga a las entidades a revelar cualquier vínculo con bancos griegos sospechosos de mover fondos iraníes. De no cumplir, podrían caer también en la lista negra, lo que significaría la pérdida de acceso a la red SWIFT y una restricción de crédito que complicaría la financiación del comercio exterior.
El panorama geopolítico y la presión sobre Teherán
La ofensiva económica de Washington se inserta en el contexto de la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán a fines de febrero y del bloqueo naval de sus puertos. Según fuentes de Bloomberg, la estrategia busca forzar a Teherán a volver a la mesa de negociaciones, ofreciendo una reducción de sanciones a cambio de la reapertura del estrecho de Ormuz y el cese de los ataques a la navegación.
Irán, por su parte, insiste en que el levantamiento de las sanciones es condición previa para cualquier diálogo. El presidente Masoud Pezeshkian ha pedido a EE.UU. que retire las presiones antes de sentarse a negociar, proponiendo un calendario de siete días que incluye la reapertura del estrecho y la apertura de conversaciones el día ocho.
Los últimos golpes a la cadena de suministro iraní
Desde el anuncio del “día D económico” el 24 de agosto, el Tesoro ha sancionado a 36 objetivos del sector aéreo iraní, designó al banco Golden Global como pieza clave de la banca paralela del régimen y apuntó contra las industrias automotriz y ferroviaria el 1 de octubre. El 15 de octubre, FinCEN alertó a las instituciones financieras sobre el uso de redes de beneficencia religiosa para mover fondos, ampliando el alcance de la investigación a organizaciones sin fines de lucro que actúan como tapadera.
China sigue comprando alrededor del 90 % del crudo iraní, y Washington ha evitado sancionar a Pekín para no desencadenar represalias económicas. Sin embargo, los recientes golpes a intermediarios griegos, panameños y emiratíes encarecen el comercio iraní y dificultan su operatividad, aunque no lo interrumpen por completo.
De la sombra de la flota fantasma a la mesa de negociaciones
La historia de la flota fantasma iraní se remonta a la década de 2000, cuando el país empezó a usar buques de bandera libre para evadir las sanciones impuestas por la ONU tras su programa nuclear. Estas embarcaciones, a menudo registradas en paraísos fiscales, transportaban petróleo y mercancías estratégicas bajo la apariencia de compañías neutras.
Con el tiempo, la red se volvió más sofisticada, incorporando bufetes de abogados y consultoras que diseñaban estructuras societarias opacas. El caso de Karnakis and Karnakis es uno de los ejemplos más claros de cómo el derecho se utilizó como herramienta de encubrimiento, permitiendo que la Fuerza Quds moviera recursos sin ser detectada.
Hoy, la presión internacional ha puesto en jaque a esa arquitectura. Las sanciones contra el bufete y sus asociados no solo buscan congelar activos, sino también enviar un mensaje a los profesionales del derecho que colaboran con regímenes sancionados: el encubrimiento ya no es un juego seguro. En el futuro, la vigilancia sobre los registros de buques y las sociedades pantalla será más rigurosa, lo que obligará a los operadores a operar con mayor transparencia, algo que podría beneficiar a los exportadores argentinos al nivelar el campo de juego en el comercio marítimo global.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo



