El crudo vuelve a subir: cómo la tensión en el estrecho de Ormuz repercute en la economía cordobesa
El repunte del crudo por la escalada en Ormuz repercute directamente en la inflación y la industria cordobesa.

El crudo vuelve a subir: cómo la tensión en el estrecho de Ormuz repercute en la economía cordobesa
Este viernes el petróleo cerró al alza, con el Brent cotizando a 96,28 dólares por barril y el West Texas Intermediate (WTI) a 91,48 dólares. La semana estuvo marcada por la escalada de ataques entre Irán y Estados Unidos, que avivó los temores de una interrupción del tránsito de buques petroleros por el estrecho de Ormuz, la vía que concentra alrededor del 20 % del crudo mundial. El Brent registró un repunte cercano al 8 % en la semana, mientras que el WTI subió casi la misma proporción.
Tensiones en el estrecho y su reflejo en los mercados internacionales
El contrato de futuros del Brent para entrega en noviembre avanzó 0,80 % el viernes, añadiendo 0,76 dólares al precio de liquidación de la sesión anterior, que había cerrado en 95,52 dólares, según datos del ICE. El WTI, referencia estadounidense para entrega en octubre, ganó 0,20 % y cerró la jornada en 91,48 dólares. Analistas de ING advierten que el impulso del precio podría perder fuerza si los buques cisterna continúan cruzando el estrecho sin contratiempos, mientras que la analista de Commerzbank, Barbara Lambrecht, señala la falta de claridad en los informes sobre el tránsito.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, compartió en su red social Truth Social un gráfico que mostraba 18 millones de barriles diarios circulando por Ormuz, cifra que, según él, se acerca a los 20 millones previos a la guerra. Sin embargo, el mercado cuestiona esa estimación, y la EIA y la OPEP publicarán la próxima semana sus actualizaciones mensuales de oferta y demanda.
¿Qué significa este repunte para la economía cordobesa?
En la provincia de Córdoba, el aumento del precio del crudo se traduce en varios efectos encadenados. Primero, el combustible para el transporte y la maquinaria agrícola, que representa una parte importante del gasto de los productores locales, se encarece. Los precios del diésel en EE. UU. ya superan los 5,85 dólares por galón, y esa tendencia tiende a reflejarse en los precios de los combustibles importados y en la cotización del dólar, que a su vez influye en la inflación argentina.
Los costos de producción de la industria automotriz y de la agroindustria cordobesa —dos pilares del laburo provincial— se ven presionados. Las empresas que dependen de camiones para el transporte de soja, maíz y carne deben ajustar sus tarifas, lo que puede trasladarse al consumidor final y alimentar la espiral inflacionaria que ya afecta a los cordobeses.
Además, el sector energético local, que incluye la generación de energía eléctrica a partir de termocentrales de gas y la creciente inversión en renovables, también siente el tirón. Los precios del gas natural, vinculados en parte al petróleo, pueden subir, encareciendo la factura de luz de los hogares y de las fábricas.
Perspectivas de los analistas y riesgos futuros
El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, pronostica que los precios del petróleo podrían desplomarse hasta los 40 dólares por barril una vez que el conflicto con Irán termine, lo que, según él, provocaría una caída en los rendimientos de los bonos. Sin embargo, esa visión optimista contrasta con la realidad de que la oferta global todavía está desequilibrada y que cualquier nuevo episodio de violencia en Ormuz puede reactivar la volatilidad.
En el plano local, los analistas de la Bolsa de Comercio de Córdoba advierten que una caída brusca del crudo podría generar una sobreoferta de energía en los mercados internacionales, reduciendo los ingresos de las exportaciones de petróleo y gas de la región. Por otro lado, una estabilización del tránsito en Ormuz permitiría que los precios se mantengan en rangos más predecibles, lo que facilitaría la planificación de inversiones en infraestructura y en proyectos de energía renovable.
Mientras tanto, la expectativa sobre las importaciones chinas de crudo, que se publicarán el martes, será clave para entender la demanda global y, por ende, la presión sobre los precios. Si China reduce sus compras, el mercado podría experimentar una nueva corrección a la baja.
Raíces del desafío energético en la Argentina
Argentina depende históricamente de la importación de combustibles para cubrir gran parte de su demanda interna. La crisis energética de los últimos años ha impulsado la búsqueda de fuentes locales, como el Vaca Muerta, que se ha convertido en una de las cuencas de shale más prometedoras del mundo. Sin embargo, la falta de infraestructura de transporte y la incertidumbre regulatoria han limitado su pleno desarrollo.
En Córdoba, la presencia de refinerías y plantas petroquímicas, como la de Río Tercero, hace que la provincia sea un punto neurálgico para la transformación del crudo. Un alza sostenida del precio del petróleo puede generar mayores márgenes para estas industrias, pero también eleva los costos de insumos y la presión sobre la competitividad de los productos locales.
El legado de la política energética argentina, marcada por subsidios y controles de precios, sigue influyendo en la forma en que los cordobeses perciben el precio del combustible. La combinación de factores internacionales y locales hace que la gestión de la energía sea una movida complicada que requiere coordinación entre el gobierno nacional, las provincias y el sector privado para evitar que la inflación se dispare y que el laburo de la gente se vea afectado.
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