Falsas ofertas de laburo y tours ficticios: la red que envía a latinoamericanos a la guerra en Rusia
Una investigación revela cómo estafadores reclutan a ciudadanos de la región para enviarlos a combates en el frente ruso.

Falsas ofertas de laburo y tours ficticios: la red que envía a latinoamericanos a la guerra en Rusia
Una investigación exclusiva de Infobae desmantela una organización criminal transnacional que, bajo la fachada de agencias de viajes y promesas de empleo, está reclutando a cientos de latinoamericanos para enviarlos al frente de batalla en Rusia. El abogado Percy Ernesto Salinas Tumbaco, que representa a más de 300 familias peruanas, y el hijo de un exfuerzista peruano desaparecido en territorio ruso, describen un esquema que combina la desesperación económica con una logística milimétrica para burlar los controles migratorios.
El modus operandi de la trampa: de la oferta laboral al campo de batalla
Los reclutadores se aprovechan de la necesidad de trabajo en países con alta inflación y escasez de oportunidades, como Argentina, Perú, Bolivia y Colombia. A través de anuncios en redes sociales, grupos de WhatsApp y páginas de agencias de turismo fachada –por ejemplo, EURO TALENT (asociada a Juan Delgado Rodríguez) y LATIN TRAVEL (liderada por Marlyn Montoya)–, promueven paquetes turísticos que incluyen escalas en Estambul, Turquía, y luego “trabajos bien remunerados” en Rusia.
Una vez en Estambul, los reclutadores instruyen a los viajeros sobre qué decir en la aduana, entregándoles documentos falsos y, en algunos casos, pasaportes modificados. Al cruzar a territorio ruso, un intermediario bilingüe, identificado como el abogado ruso‑español “Sr. Andrés”, actúa como filtro jurídico y entrega a los recién llegados a los mandos militares que los reclutan bajo la excusa de trabajos de vigilancia y logística.
Los “empleadores” abren cuentas bancarias locales y entregan tarjetas de débito, pero los salarios son retenidos inmediatamente. Los teléfonos y documentos se confiscan, dejando a los reclutas sin posibilidad de comunicarse con sus familias. La mayoría termina en la línea de frente, donde la probabilidad de volver con vida, según el abogado Salinas, no supera el 5 %.
Casos emblemáticos: la historia del exfuerzista peruano
El caso más ilustrativo es el de un ciudadano peruano de 61 años, veterano de misiones de seguridad privada en Irak entre 2007 y 2014. A través de contactos de esas misiones, recibió una oferta para “vigilancia residencial” en Rusia, con videos promocionales que mostraban instalaciones seguras. En marzo de 2026 abordó un vuelo Lima‑Ámsterdam‑Estambul bajo la fachada de un tour turístico. Apenas pisó suelo ruso, la farsa se desmanteló: dos semanas de entrenamiento relámpago en manejo de fusiles y drones, y luego fue enviado directamente a la vanguardia del combate. Su última comunicación, el 23 de mayo, fue una foto demacrada junto a reclutas de la India; desde entonces, su familia solo ha recibido el silencio diplomático.
El hijo del desaparecido relató cómo la experiencia previa de su padre sirvió de gancho para la manipulación. El reclutador, aprovechando la reputación del veterano, le aseguró que el trabajo era “seguro” y que sus habilidades serían valoradas. La realidad, sin embargo, fue otra: el soldado quedó atrapado en una zona de combate sin equipamiento adecuado y sin posibilidad de repatriación.
Impacto en la región y la respuesta de las autoridades
El fenómeno no se limita a Perú. En Argentina, donde el desempleo juvenil supera el 15 % y la inflación supera el 250 %, los jóvenes se vuelven blanco fácil de estas promesas. Agencias turísticas clandestinas aparecen en barrios como San Cristóbal y Villa Lugano, ofreciendo “viajes de trabajo al exterior” con precios que van de 1.200 a 2.500 dólares, cifra que muchos jóvenes consideran una inversión para salir del laburo precario.
Las fiscalías de varios países latinoamericanos han recibido denuncias, pero la falta de recursos y el temor a represalias impiden una investigación exhaustiva. En Argentina, la Oficina de Prevención del Tráfico de Personas (OPTP) ha emitido alertas, pero la coordinación interjurisdiccional con Rusia sigue siendo limitada. La ausencia de protocolos claros para la repatriación de ciudadanos atrapados en conflictos armados complica aún más la situación.
Organizaciones de derechos humanos advierten que la explotación de la vulnerabilidad socio‑económica constituye una forma de esclavitud moderna. La ONU ha pedido a los gobiernos latinoamericanos reforzar los mecanismos de control sobre agencias de viajes y fortalecer la cooperación internacional para desarticular estas redes criminales.
El ángulo cordobés: ¿Qué riesgo corren los cordobeses?
En la provincia de Córdoba, la crisis del sector agropecuario y la caída de la industria automotriz han dejado a muchos trabajadores sin empleo estable. Los despidos masivos en fábricas de la zona sur de la ciudad han generado una ola de búsqueda de oportunidades en el exterior. Los reclutadores, al conocer la situación, han abierto “puntos de contacto” en la zona de la Universidad Nacional de Córdoba y en la Av. Colón, ofreciendo supuestos puestos de operador de planta, conductor de camiones o técnico de mantenimiento en Rusia.
Los expertos locales señalan que, a diferencia de otras provincias, Córdoba cuenta con una red de organizaciones sociales que pueden actuar como filtro y alerta temprana. Sin embargo, la falta de información clara y la rapidez con la que se venden los paquetes turísticos ficticios hacen que muchos jóvenes acepten sin verificar la veracidad de la oferta.
Para evitar caer en la trampa, la Cámara de Comercio de Córdoba ha lanzado una campaña de concientización que incluye charlas en colegios técnicos y la difusión de una guía práctica para identificar ofertas laborales sospechosas. La iniciativa busca que los cordobeses comprendan que, si bien la promesa de un salario en dólares suena atractiva, el costo real puede ser la vida.
Un vistazo al pasado: la evolución del tráfico de personas para fines militares
El reclutamiento ilícito de civiles para conflictos armados no es un fenómeno nuevo. Durante la década de los 90, grupos armados en los Balcanes utilizaban rutas de migración para incorporar combatientes extranjeros bajo la excusa de trabajos temporales. En la última década, la guerra en Siria vio la proliferación de “reclutadores de guerra” que ofrecían salarios en euros a jóvenes de África y Oriente Medio a cambio de servir en milicias respaldadas por potencias regionales.
Lo que diferencia la actual red que apunta a Latinoamérica es la sofisticación tecnológica: uso de bots en redes sociales, páginas web con SEO optimizado y la colaboración de agencias de viajes reales que, sin saberlo, facilitan la logística. Además, la guerra en Ucrania ha generado una demanda de mano de obra barata para tareas de logística y vigilancia, lo que ha abierto una brecha que los criminales explotan.
En el contexto argentino, la historia de la trata de personas para trabajos forzados se remonta a la década de 2000, cuando cientos de migrantes fueron explotados en el sector textil bajo condiciones de servidumbre. La actual modalidad, sin embargo, lleva el riesgo al extremo: el reclutamiento no solo implica explotación laboral, sino también la exposición directa a la muerte en un conflicto armado.
¿Qué se puede hacer? Medidas urgentes para frenar la red
Los expertos coinciden en que la solución pasa por tres ejes: fortalecimiento de la legislación, cooperación internacional y educación preventiva. En Argentina, la Ley de Trata de Personas debe ser actualizada para incluir explícitamente el reclutamiento militar ilícito como delito grave. A nivel regional, se propone crear un observatorio latinoamericano que comparta bases de datos de agencias sospechosas y trace rutas de reclutamiento.
Por otro lado, la sociedad civil tiene un rol crucial. La denuncia anónima a través de líneas telefónicas y plataformas digitales, así como la difusión de casos reales en medios locales, puede romper el silencio que alimenta a los criminales. Finalmente, los gobiernos deben presionar a Rusia para que garantice el retorno de los ciudadanos capturados y establezca mecanismos de verificación de la identidad de los reclutas.
Raíces de la vulnerabilidad: la crisis socio‑económica como caldo de cultivo
La raíz del problema radica en la profunda desigualdad que atraviesa América Latina. La inflación galopante, los salarios estancados y la falta de oportunidades de desarrollo profesional crean un terreno fértil para los estafadores. En Córdoba, la caída del sector automotriz y la escasez de empleos técnicos de calidad hacen que la promesa de un salario en dólares sea casi irresistible.
Sin embargo, la respuesta no puede limitarse a la denuncia; se necesita una política pública que genere empleo digno, mejore la educación técnica y ofrezca redes de apoyo a las familias en situación de vulnerabilidad. Solo así se podrá cerrar la brecha que los reclutadores criminales explotan para alimentar su negocio de sangre.
Mientras tanto, la investigación de Infobae sigue recopilando testimonios y documentación que podrían servir como base para procesos judiciales internacionales. La esperanza es que, con la presión de la opinión pública y la acción coordinada de los estados, la red sea desmantelada y se evite que más latinoamericanos terminen como “carne de cañón” en tierras lejanas.
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