Rugby en la Cárcel de Bouwer: Internos Compiten en el IV Encuentro Provincial
Internos de distintas cárceles cordobesas disputaron un vibrante torneo de rugby bajo la mirada de autoridades y ex Puma Alejandro Allub.

Rugby en la Cárcel de Bouwer: Internos Compiten en el IV Encuentro Provincial
El pasado 15 de octubre de 2024 el Complejo Carcelario “Reverendo Padre Luchesse”, ubicado en la localidad de Bouwer, se convirtió en el escenario del IV Encuentro de Rugby para internos de la provincia de Córdoba. El certamen reunió a equipos de distintas unidades penitenciarias, contó con la presencia de autoridades provinciales y el ex Puma Alejandro Allub, y buscó, una vez más, demostrar que el deporte puede ser una poderosa herramienta de inclusión y transformación personal.
Un acuerdo que trasciende los muros
La edición de este año se enmarca dentro del convenio firmado en 2024 entre el Ministerio de Justicia y Trabajo y la Agencia Córdoba Deportes. Dicho acuerdo, impulsado por la necesidad de ofrecer actividades estructuradas a la población privada de la libertad, reconoce al rugby como un deporte que promueve la disciplina, el respeto a las normas y la cooperación entre los participantes. Desde su puesta en marcha, la iniciativa ha contado con la participación de más de 300 internos, y el encuentro de Bouwer representa la culminación de varios meses de entrenamientos y preparación logística dentro de los penales.
Los equipos y la presencia de Alejandro Allub
En esta cuarta edición compitieron cinco formaciones: RUAJ de Bouwer, Leones de Judá de Cruz del Eje, Caranchos de San Francisco, Las Águilas del Imperio de Río Cuarto y el debutante Fénix de Villa María. Cada conjunto llegó con su propio estilo de juego, pero todos compartieron la misma convicción: demostrar que, más allá del número de la celda, el talento y la voluntad pueden brillar en el campo. El momento cumbre del torneo llegó cuando Alejandro Allub, exjugador de Los Pumas y elegido Mejor Jugador del Mundo en 1999, visitó la cancha improvisada dentro del recinto penitenciario. Su presencia no solo elevó la moral de los participantes, sino que también sirvió como testimonio de que el rugby es un lenguaje universal que trasciende cualquier barrera social.
Autoridades y reconocimiento a los protagonistas
Durante la apertura, el ministro de Justicia y Trabajo, Julián López, subrayó la importancia del certamen: «Acá no importa el pasado, sino lo que nos convoca es en relación al futuro». López enfatizó que la disciplina deportiva funciona como punto de partida para construir una visión de futuro más esperanzadora. Por su parte, Nadia Fernández, secretaria general de Organización Penitenciaria y Lucha contra el Narcotráfico, destacó el esfuerzo de los voluntarios que, sin cobrar remuneración, acompañan semanalmente a los internos en sus entrenamientos. Marcelo Ruiz, coordinador general del proyecto RUAJ, recordó que el programa lleva 14 años trabajando en la esfera penitenciaria, y afirmó: «Hoy es un día de libertad», al referirse a la sensación de apertura que brinda el deporte.
Al término del encuentro, se entregaron placas de reconocimiento a jugadores destacados como Carlos Saavedra, Kevin Bastos, Sergio Maldonado y Gustavo Rodríguez, así como al propio coordinador Ruiz. La ceremonia de premiación contó con la presencia de la procuradora general Penitenciaria, Betina Croppi; la jefa del Servicio Penitenciario de Córdoba, Carolina Funes; y los legisladores provinciales Juan José Blangino y Federico Alesandri, quienes reiteraron su compromiso con proyectos de reinserción social.
El impacto del rugby en la reintegración
Más allá de los trofeos, el verdadero legado del IV Encuentro radica en los testimonios de los internos. Muchos relatan que el entrenamiento les ha permitido canalizar la energía acumulada, aprender a trabajar en equipo y, sobre todo, recuperar la confianza en sí mismos. En el contexto carcelario, donde la rutina puede resultar monótona y la violencia latente, el rugby ofrece un espacio de convivencia pacífica y de aprendizaje de valores que pueden trasladarse a la vida fuera de la prisión.
Los organizadores también subrayan el efecto multiplicador del proyecto: los instructores y voluntarios, al interactuar con los internos, adquieren una visión más humana de la población penitenciaria, lo que favorece la construcción de políticas públicas más inclusivas y menos punitivas.
De la prisión al campo: raíces del rugby penitenciario en Córdoba
El vínculo entre el rugby y el sistema penitenciario cordobés se remonta a principios de la década del 2000, cuando un grupo de voluntarios decidió llevar pelotas y entrenamientos a la cárcel de San Francisco. La iniciativa, inicialmente informal, encontró apoyo institucional en 2008, cuando la Dirección de Servicios Penitenciarios aprobó la creación de un programa piloto. Desde entonces, el proyecto ha evolucionado, incorporando a psicólogos, fisioterapeutas y exjugadores profesionales que aportan su experiencia para estructurar entrenamientos seguros y pedagógicos.
Con el paso de los años, el programa se consolidó como una herramienta de reducción de la reincidencia. Estudios internos del Servicio Penitenciario de Córdoba indican que los internos que participan de manera regular en actividades deportivas presentan una disminución del 30 % en conductas disruptivas y una mayor probabilidad de inserción laboral al salir del penal. El rugby, con su énfasis en la disciplina y el respeto mutuo, ha sido particularmente efectivo para fomentar la autorregulación emocional.
Hoy, el IV Encuentro de Rugby para internos representa el punto álgido de una trayectoria que combina deporte, educación y justicia restaurativa. La mirada puesta en el futuro es clara: ampliar la red de penales participantes, fortalecer la formación de instructores y seguir contando con el respaldo de autoridades y la comunidad deportiva para que, año a año, más internos tengan la oportunidad de experimentar la libertad que brinda el juego.
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