Gen Nativo avanza: 8 000 ejemplares de flora autóctona listos para reforestar Córdoba
A cinco meses del arranque, el programa del Parque de la Biodiversidad supera la primera meta y proyecta 20 000 plantas para 2027.

Gen Nativo avanza: 8 000 ejemplares de flora autóctona listos para reforestar Córdoba
Con apenas cinco meses de actividad formal, el programa Gen Nativo, instalado en el Parque de la Biodiversidad de la capital cordobesa, ya ha logrado producir cerca de 8.000 ejemplares de especies nativas y adaptadas al clima de la región. El proyecto, fruto de la alianza entre la Municipalidad de Córdoba y el Ministerio de Bioagroindustria provincial, se inscribe dentro del marco de la Ley Agroforestal Provincial N.º 10.467 y tiene como horizonte la generación de 20.000 plantas antes de cerrar su primera fase.
Una semilla de colaboración entre lo público y lo científico
Gen Nativo nació como respuesta a la necesidad de contar con un vivero de producción continua que garantice la disponibilidad de flora autóctona para proyectos de forestación, restauración ecológica y creación de espacios verdes urbanos. El 20 de marzo de 2026 marcó el inicio oficial de sus operaciones, y desde entonces el equipo multidisciplinario ha puesto en marcha un circuito de producción que combina laboratorios de germinación, invernaderos y macrotúneles, todo bajo un estricto control de variables climáticas.
Las semillas que alimentan el proceso provienen mayormente del propio Ministerio de Bioagroindustria, complementadas con material recolectado en el Parque de la Biodiversidad y en la Reserva Urbana General San Martín. Cada lote lleva un código de identificación que registra su procedencia, fecha de recolección y ecorregión de origen, lo que permite mantener una trazabilidad total y preservar la genética local, factor clave para la adaptación de las plántulas al suelo y al clima cordobés.
Del laboratorio al campo: cómo se cultivan los 8 000 ejemplares
El proceso arranca en una cámara de germinación donde temperatura, humedad y fotoperiodo se regulan de forma automática. Las semillas se siembran en bandejas con un sustrato de 60 % vermiculita y 40 % perlita, materiales que retienen la humedad y favorecen la germinación. Antes de la siembra, se realizan análisis de pureza y vigor germinativo para asegurar la calidad del material.
Una vez que las plántulas alcanzan los 15 cm de altura –el tamaño crítico para su supervivencia– son trasladadas al invernadero o al macrotúnel, donde continúan su desarrollo bajo una cubierta que protege del sol intenso y de las heladas nocturnas. La fase final consiste en una aclimatación progresiva al exterior, con riegos asistidos y sombra parcial, para que las plantas adquieran la resistencia necesaria antes de ser plantadas en sus destinos definitivos.
Un catálogo diverso que refleja la riqueza de la provincia
Entre las especies cultivadas se encuentran distintas variedades de algarrobo (incluido el algarrobo chilensis), espinillos, sen del campo, moradillo, aguaribay, tala, chañar, mistol, lagaña de perro, tuminico, cina cina, peine de mono, sacha huasca, pasionaria, palo amarillo, garabato, salvia y sauce criollo, entre otras. Esta diversidad no solo aporta valor ecológico, sino que también abre oportunidades para productores agropecuarios que buscan integrar árboles nativos en sus sistemas de producción, cumpliendo con la normativa agroforestal.
Los ejemplares se destinan a tres grandes canales: el Ministerio de Bioagroindustria los distribuirá a productores locales; el Ente BioCórdoba los empleará en proyectos de forestación urbana y restauración de áreas degradadas; y una porción quedará reservada para futuros estudios científicos y para ampliar la capacidad del vivero.
Impacto económico y social: más que una cuestión ambiental
El programa no solo representa una apuesta por la biodiversidad, sino que también genera empleo directo e indirecto en la zona. Técnicos, agrónomos, operarios de invernadero y personal administrativo forman parte de una cadena de valor que dinamiza la economía local. Además, al proveer plántulas a precios accesibles, Gen Nativo facilita que pequeños y medianos productores adopten prácticas agroforestales, reduciendo costos de insumos y mejorando la resiliencia de sus cultivos frente a sequías y cambios climáticos.
Desde la perspectiva de los vecinos de barrios como Nueva Córdoba y Güemes, la iniciativa se traduce en más sombra, aire más limpio y una mayor calidad de vida urbana. Los espacios verdes que se están restaurando con estas plantas nativas son verdaderos pulmones para la ciudad, y su presencia fortalece la identidad cultural ligada a la flora pampeana.
Raíces profundas: la historia de la conservación de la flora cordobesa
El Parque de la Biodiversidad, inaugurado en 2015, nació como respuesta a la creciente pérdida de cobertura vegetal en la cuenca del río Suquía. Desde entonces, se ha convertido en un referente nacional de educación ambiental y investigación de especies autóctonas. La creación de Gen Nativo representa la evolución natural de ese proyecto, pasando de la exhibición y la educación a la producción masiva de material vegetal de calidad.
La Ley Agroforestal Provincial, aprobada en 2022, marcó un hito al reconocer la necesidad de integrar árboles nativos en la matriz productiva. Esta normativa incentiva a los agricultores a sembrar especies autóctonas mediante subsidios y asistencia técnica, y Gen Nativo se posiciona como el proveedor estratégico que garantiza la disponibilidad de plántulas certificadas.
En la década de 1990, Córdoba contaba con apenas unos pocos viveros municipales, todos enfocados en especies exóticas. El cambio de paradigma hacia la valorización de la flora nativa ha sido impulsado por universidades, ONG y la propia municipalidad, que hoy celebran los resultados de un trabajo colaborativo que combina ciencia, política pública y participación ciudadana.
Mirada al futuro: la ruta hacia los 20 000 ejemplares
Con la infraestructura ya operativa y los protocolos de trazabilidad afinados, el objetivo de alcanzar 20 000 ejemplares para finales de 2027 parece alcanzable. Los próximos pasos incluyen la ampliación de los macrotúneles, la incorporación de nuevas especies amenazadas y la puesta en marcha de un programa de capacitación para productores que deseen adoptar la agroforestería.
En definitiva, Gen Nativo se perfila como un motor de cambio para Córdoba: un proyecto que combina la conservación de la biodiversidad con la generación de oportunidades económicas y la mejora de la calidad de vida urbana. Cada semilla sembrada es una promesa de bosques más verdes, suelos más fértiles y una ciudad que respira mejor.
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