Mundo

Naftali Bennett respalda a Gadi Eisenkot para intentar frenar a Netanyahu

Bennett respalda a Eisenkot y abre una nueva ronda de negociaciones para frenar a Netanyahu.

Naftali Bennett respalda a Gadi Eisenkot para intentar frenar a Netanyahu

El ex primer ministro israelí Naftali Bennett anunció este domingo que su agrupación B’Yachad recomendará al dirigente del partido Yashar, Gadi Eisenkot, para que reciba el mandato de formar el próximo gobierno de Israel. La medida, publicada en su cuenta de X, representa un apoyo decisivo al rival de Benjamin Netanyahu en una Knesset cada vez más fragmentada y abre una nueva ronda de negociaciones que podrían redefinir el equilibrio de poder en Jerusalén.

El giro político que marca la campaña de formación de gobierno

Tras las elecciones, el bloque Yashar obtuvo 21 escaños, mientras que B’Yachad sumó 12. Bennett, quien durante la campaña se comprometió a respaldar al candidato que mejor representara la voluntad de los votantes, ahora cumple esa promesa y deja claro que respetará el resultado electoral. La publicación en la red social subrayó que la decisión se basa en la necesidad de “unir fuerzas para evitar que el Likud continúe con su agenda”.

¿Qué significa para la política interna de Israel?

En el sistema parlamentario israelí, el jefe de Gobierno no se elige directamente; quien recibe el encargo de formar la coalición debe negociar con una miríada de partidos para alcanzar la mayoría de los 120 escaños del Knesset. Eisenkot, con su plataforma centrista y su capacidad para dialogar tanto con la derecha como con la izquierda, se perfila como un candidato capaz de tejer alianzas, aunque el camino está sembrado de obstáculos, sobre todo por la resistencia del Likud y la presión de los partidos religiosos.

Repercusiones en la relación con Argentina y la comunidad judía local

Para Córdoba y el resto de Argentina, la disputa israelí tiene un eco directo. La comunidad judía cordobesa, una de las más activas del país, sigue de cerca cada movimiento en Tel Aviv, ya que las decisiones de gobierno influyen en los lazos comerciales, la cooperación tecnológica y los intercambios académicos entre ambas naciones. Un gobierno liderado por Eisenkot podría favorecer acuerdos en agricultura de precisión y energía renovable, sectores donde Argentina busca inversión extranjera y donde empresas cordobesas ya están incursionando.

El papel de los partidos árabes y la sombra de la investigación de financiamiento

Los partidos árabes israelíes, que representan alrededor del 20 % de la población, son pieza clave para alcanzar la mayoría. La posible incorporación de Raam, liderado por Mansour Abbas, dependerá de negociaciones delicadas, sobre todo en medio de una investigación que acusa al partido de recibir financiación de Qatar. El Comité Central Electoral, encabezado por Noam Sohlberg, aseguró que, aunque las sospechas siguen sin confirmarse, no ponen en duda la legitimidad del proceso electoral.

Una jugada de alianzas en un Knesset fragmentado

El Likud, con su histórico liderazgo bajo Netanyahu, enfrenta una creciente presión para demostrar que puede gobernar sin depender de alianzas con partidos que no comparten su visión. La denuncia de Netanyahu contra los partidos árabes, acusándolos de “robar” la votación, ha encendido la polémica y pone a prueba la tolerancia política del país. Mientras tanto, Eisenkot y sus potenciales socios deben equilibrar demandas de seguridad, economía y derechos civiles para armar una coalición viable.

Raíces y ecos de esta movida en la historia política de la región

Este episodio se inscribe en una larga tradición de gobiernos de coalición en Israel, donde la fragmentación parlamentaria ha sido la norma desde la fundación del Estado en 1948. Cada ciclo electoral ha visto la aparición de nuevos actores que intentan romper el dominio de los grandes partidos tradicionales. La recomendación de Bennett a Eisenkot recuerda la estrategia de 2019, cuando el propio Bennett se alió con partidos de centro‑izquierda para desplazar a Netanyahu, aunque esa alianza se desmoronó poco después.

En la década de 1990, la firma del Acuerdo de Oslo abrió la puerta a la participación de partidos árabes en la política israelí, pero también generó tensiones que persisten hasta hoy. La investigación sobre financiamiento extranjero, que involucra a Qatar, es una muestra de cómo factores externos siguen influyendo en la dinámica interna del país, recordando los episodios de la década de 2000 cuando la presión de potencias regionales modeló alianzas locales.

Para los observadores cordobeses, la escena política israelí no es solo un asunto lejano; es una ventana a cómo las democracias fragmentadas pueden buscar consensos en medio de desafíos geopolíticos. El desenlace de estas negociaciones podría ofrecer lecciones sobre la gestión de coaliciones en contextos polarizados, una experiencia que también se vive en la política provincial argentina.

Artículos relacionados

Volver al botón superior
📻
EN VIVO